lunes, 14 de junio de 2010

ANTONIO MARTÍNEZ MENGUAL

Antonio Martínez Mengual en el Museo Ramón Gaya
(Fotografía de J. Zamora, cortesía de Antonio M. Mengual)

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Casi siempre que conozco personalmente a algún lector del blog, tengo la sensación de que me reencuentro con un viejo amigo, con una persona con la que he compartido experiencias, momentos buenos y aciagos y, sobre todo, sentimientos. Mi encuentro con el pintor Antonio Martínez Mengual no constituye una excepción. Al fin y al cabo, ambos somos hijos de una misma patria espiritual; los dos la tenemos como referente, como punto de equilibrio en nuestro quehacer cotidiano, como lugar al que necesitamos acudir, regresar periódicamente en busca del oxígeno y del alimento que nos permitan seguir adelante.


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Supone todo un lujo para mí dejarme guiar por las calles de una hermosa Murcia en primavera por uno de sus hijos más ilustres, una personalidad imprescindible dentro del panorama cultural de la Región. Tras conversar ante un placentero café, sentados en una céntrica plaza, mientras Murcia se despierta poco a poco, iniciamos el periplo por algunos de los espacios culturales más importantes de la ciudad: el Museo Ramón Gaya (donde Martínez Mengual expone actualmente), el Palacio Almudí, la Sala de Verónicas… y terminamos en el estudio del pintor, donde no es difícil advertir en cada rincón la presencia del mundo helénico.


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Antonio me muestra sus libros de poesía griega (de la que es incansable lector), sus cuadernos de viaje, sus fotografías. Me habla de su descubrimiento de Grecia, de sus andanzas y vivencias allí, de los procesos creativos de cada uno de sus proyectos. Grecia, la Poesía, el Paisaje heleno son así, con mayúscula, el trípode que sostiene su mundo creativo. Los antiguos confiaban al mito la explicación de la existencia, y Martínez Mengual prolonga en sus cuadros el poema, el mito y el misterio de la vida.


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Antonio Martínez Mengual realizó su primera exposición en 1975, pero su obra comenzó a ser conocida partir de 1981, gracias a exposiciones en galerías y ferias como “Arteder”, en Bilbao, o su participación en "Arco" durante varios años. Su amistad con el poeta valenciano Francisco Brines (reciente Premio Reina Sofía de Poesía) supone un punto de inflexión en su obra. La colaboración entre ambos culmina con el libro “La Iluminada Rosa Negra” (2003), una selección de poemas de Brines que, ilustrada por Martínez Mengual, obtuvo el primer Premio del Ministerio de Cultura al libro mejor editado. Entre los múltiples lugares en que ha expuesto su obra cabe destacar la Expo 92 de Sevilla, la Peter Bartlow Gallery de Chicago, en 1997, o la Bienal de Arte de Florencia, en 1999.



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“Mi acercamiento al mundo clásico no fue a partir del aula, sino del viaje casi iniciático que, siendo aún joven e inexperto, realicé a Grecia. Jorge Luis Borges dice que existen espacios geográficos en los que, por razones no siempre determinables, nos sentimos acogidos, y funcionan en nosotros como nuevas patrias. Los llama “países natales”.

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“Fue tan grande el impacto que me produjo Grecia, que he querido volver varias veces a ese lugar de nuevo nacimiento para escuchar los mensajes de sus monumentos y paisajes. Entre tanto, las lecturas han sido el complemento imprescindible. Unas, de carácter histórico, me han ayudado a ser un poco menos ignorante; otras, de carácter poético, me han descubierto la grandeza del hombre que con la palabra construye un mundo imaginario al que podemos acceder por el sencillo camino de la lectura”.


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"EL HILO ROJO"
EXPOSICIÓN DE ANTONIO MARTÍNEZ MENGUAL
EN EL MUSEO RAMÓN GAYA DE MURCIA
Hasta el 30 de junio de 2010
Antonio Martínez Mengual en el Museo Ramón Gaya
(Fotografía de J. Zamora, cortesía de Antonio M. Mengual)

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Murcia celebra el Centenario del nacimiento del pintor y escritor murciano Ramón Gaya. Antonio Martínez Mengual rinde su particular homenaje al maestro exponiendo en las distintas salas del Museo obras en las que interpreta, con su personal estilo, las creaciones del inolvidable pintor. Animo a quienes estén cerca a que acudan a contemplar la exposición, que será clausurada en tan sólo quince días.
Enlaces:

Querido Antonio:
Mi agradecimiento, también desde aquí,
por tu invitación, tu hospitalidad,
por compartir tu mundo de poesía y color
y, sobre todo, por tu AMISTAD

"UN HILO ROJO E INVISIBLE CONECTA a quienes están destinados a conocerse, sin importar el tiempo, el lugar o circunstancia. El hilo se puede estirar o acortar pero nunca se romperá".
(Leyenda oriental)


jueves, 10 de junio de 2010

NUEVA EDICIÓN DE "LA ASESINA", DE PAPADIAMANTIS

La asesina
Aléxandros Papadiamantis
Traducción de Laura Salas
208 páginas
17,00 €

Si el pasado año nos llevamos la grata sorpresa de ver aparecer nada menos que dos ediciones en catalán de la más famosa novela de Papadiamantis, en esta ocasión nos alegra la puesta en circulación de una nueva edición en castellano de La asesina, a cargo de la Editorial Periférica.
Con el telón de fondo de unas islas griegas tan bellas como pobres, Papadiamantis ha logrado sorprender y conmover a varias generaciones de lectores de todo el mundo con esta estremecedora historia: una hábil curandera, viuda y madre experta en todo tipo de artes curativas y ardides, decide librar a varias familias de sus hijas pequeñas o recién nacidas, pues éstas, según ella misma, serán sólo una carga en medio de tanta miseria... Y un infierno sobrecogedor de pesadillas insomnes, sonámbulas y alucinadas ate­nazará a una conciencia desesperada en medio del hermo­sísimo paisaje. Una conciencia que apenas puede sobre­ponerse a las pulsiones más graves que una realidad extrema arroja sobre la existencia.
Sin embargo, La asesina supera el determinismo decimonónico; por eso es tan actual, tan sin época. Porque más allá de cualquier naturalismo hace valer esa alucinación del sujeto desorientado en un mundo shakespeariano casi. Un mundo regido por terribles pulsiones de muerte, lo que convierte esta historia en un acto religioso sobre el ser humano, sobre su capacidad para superar el peso de una realidad miserable y oprimida, transida por la angustia de existir, por la imposibilidad de ninguna justicia, divina o humana, como en la última frase de esta obra maestra.


Alexandros Papadiamantis nació en 1851 en la isla griega de Skiathos, que tan presente está en toda su obra, y donde también moriría, de neumonía, en 1911. Cursó estudios de bachillerato y de filosofía, que luego abandonó, en Atenas. Se ganó la vida como traductor y escritor, uno de los más solitarios y honestos de la época, según cuentan las crónicas. Autor de artículos, relatos y novelas, La asesina (1903) está considerada como su obra maestra y una de las grandes novelas de la literatura griega de todos los tiempos. Fue llevada al cine por Kostas Ferris.
La obra de este Dostoievski griego, como muchos lo han llamado, ha alcanzado durante los últimos años fuera de su país un reconocimiento tan entusiasta como merecido, algo que nunca esperó, según escribiera él mismo, este hijo de un pobre sacerdote ortodoxo convertido al fin en maestro de la narrativa griega moderna.
«El mayor prosista de la Grecia moderna.»
Milan Kundera

«El paisaje, descrito admirablemente, alcanzó en la obra de Papadiamantis un protagonismo tan grande como el de sus entrañables y contradictorios personajes.»
Odysseas Elytis

«Nadie había escrito así sobre la culpabilidad y la furia antes de Faulkner, tan sólo Shakespeare.»
The Washington Post
«Papadiamantis escribió con un realismo gráfico y una pasión inigualable.»
Times Literary Supplement

Agradecimientos: María

lunes, 7 de junio de 2010

CORFÚ: EL MUSEO DE ARTE ASIÁTICO


Pasó el caluroso domingo con la celebración, un año más, de la procesión católica del Corpus Christi, una tradición que, más pronto que tarde, acabará por desaparecer. Deberías haber visto y escuchado, viajero, a las famosas bandas filarmónicas de Corfú desfilar por las calles de la vieja ciudad, poniendo su nota de música y color a esta fiesta, seguida principalmente por los corfiotas de origen maltés. La ciudad, procesión aparte, quedó desierta. El tiempo, excelente ayer aquí, a diferencia del resto de Grecia, hizo que la gente, indígenas y turistas por igual, huyera en desbandada hacia las playas. Muy poca gente bajo los arcos del Listón, menos todavía visitando el viejo Palacio Real.

El Palacio Real, hoy Museo de Arte Asiático, se levanta justo al norte de la Spianada, muy cerca del ya conocido Listón. y su auténtico nombre es Palacio de San Miguel y San Jorge. Fue construido entre los años 1819 y 1824. De estilo neoclásico inglés (Georgiano) fue diseñado por el arquitecto Sir George Whitemore y sirvió como residencia del Comisionado inglés, a la vez que fue sede del Parlamento y del Senado de las Islas Jónicas y de la Orden de los Santos Miguel y Jorge. En 1864, tras la unificación de las Islas Jónicas y Grecia, el palacio fue ofrecido a la Familia Real como residencia de verano. Recuerdo que algunas estancias fueron reparadas tras el final de la segunda Guerra Mundial, aunque la última rehabilitación se llevó a cabo en una época mucho más cercana, con motivo de la celebración de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea en 1994. Adornan la fachada del edificio 32 columnas de estilo dórico. Sobre la cornisa de la fachada principal hay un friso que contiene los siete escudos de las Islas Jónicas junto con la representación de la proa de un barco en la que aparece una estatua, personificación de Britannia, acompañada por un león. El friso es obra del escultor corfiota Prosalendis.




El Museo de Arte Asiático es único en Grecia y uno de los mejores de Europa en su especialidad. Alberga casi 11000 piezas que datan desde el sigo XI a.C. hasta el siglo XX d.C. y que provienen de casi todos los países asiáticos, siendo China y Japón los más profusamente representados. También hay obras procedentes de Tibet, India, Nepal, Pakistán, Corea, Camboya y Tailandia. Las salas de exposición ocupan la planta baja y a primera planta. El ala oeste de la primera planta alberga la colección de arte japonés, mientras que el ala este recoge la colección china. Las obras de los restantes países se distribuyen entre esos dos grandes grupos.




Fue el diplomático Grigorios Manos, embajador heleno en Francia y Austria, quien ofreció al museo su colección privada, que constaba de más de 10000 objetos provenientes de China, Corea y Japón. Importantísima fue también la donación de Nicolaos Jatsivasilíu, que fue embajador de Grecia en India y Japón, con 450 objetos, principalmente tapices japoneses y coreanos, así como esculturas tailandesas, indias y paquistaníes (entre ellas, esculturas grecobudistas de Gandhara).




También puedes visitar la Sala de Senado de las Islas Jónicas en la planta baja y la Rotonda, Sala del Trono y Comedor en la primera planta. Las dependencias del Museo también albergan la Pinacoteca Municipal, laboratorios especializados en la conservación de papel, madera, cerámica y metal, así como oficinas, almacenes, un archivo fotográfico, una bien dotada biblioteca y una sala de lectura. Y recuerda que... ¡Corfú te espera siempre!




Agradecimientos: Constantino Sfikas



sábado, 5 de junio de 2010

DE NUEVO, LA ALERTA GRIEGA


Pedro Olalla. Atenas, 5 junio 2010

Hace ahora un mes, comenzaba a escribir esta serie de artículos sobre la situación de la “crisis” en Grecia con uno titulado “La alerta griega”. En él sostenía que la crisis de Grecia no es sólo de Grecia, que lo que está ocurriendo aquí no es una mera crisis de carácter local, sino un efecto más de un perverso proceso de especulación de alcance global basado en la obtención de lucro a partir del endeudamiento. Recordaba también que uno de cada cinco dólares de la deuda conjunta de todos los países del mundo se le debe al FMI y el Banco Mundial. Y decía que estas instituciones, en la aplicación de sus “recetas económicas”, “convencen” a los gobiernos para que contraten sus prestamos, imponen la privatización y la venta a inversores extranjeros de los recursos naturales del país (minas, aguas, cultivos) y de las más rentables empresas públicas (puertos, telecomunicaciones, etc.), exigen exenciones fiscales para las inversiones de las multinacionales, “recomiendan” la compra de armamento y la inversión en fuerzas policiales que garanticen el orden público, aumentan los impuestos indirectos en bienes de consumo (IVA) y exigen austeridad y recortes en las prestaciones sociales.

En las últimas semanas, el discurso político y mediático de España ha sido decir, en tono de alivio, que “España no es Grecia”, que nuestra cuenta de resultados es mejor (aunque el paro sea el doble) y que los griegos, en el fondo, se merecen lo que ahora les pasa por ser vagos y díscolos y propensos a huelgas y manifestaciones. Esperemos que, ahora que la anunciada marea ha llegado a España y comienzan a recortarse sueldos y pensiones, los españoles sopesen mejor su juicio sobre Grecia y tomen consciencia del alcance de la verdadera situación que amenaza con tocarles el bolsillo.

La realidad es que, desde una perspactiva histórica, asistimos en los últimos años a una creciente apropiación de parcelas del poder por parte de las entidades financieras. El capital, que gana dinero fomentando la “crisis” y la deuda, tiene cada vez un mejor aliado en los gobiernos, ya sea por connivencia, ya por coerción. Estamos asistiendo a una especie de comunismo inverso: a una mutación del sistema que hace que los Estados desvíen sus mecanismos de protección de la ciudadanía hacia la clase capitalista. Recortes en sueldos, pensiones y prestaciones para “amortiguar” el riesgo de inversores y bancos: socialiación del riesgo y privatización del beneficio. Hace apenas dos años, en un gesto en esta línea, Grecia “socorrió” a los bancos con 28.000 millones del erario público “para evitar males mayores derivados de una posible crisis”. España y otros países hicieron lo mismo, sin mucha resistencia.

Hoy, para salir de esa “crisis”, nos convertimos en clientes de nuestros subsidiados y contraemos con ellos nuevos préstamos, a un interés bien alto, que habrá que devolver con el dinero del erario público, recortando salarios, pensiones, sanidad y aplicando reformas laborales que hagan atractivo el solar para los inversores. Un botón de muestra, sin ir más lejos: se calcula que la supresión de las dos pagas extras a los pensionistas reportará anualmente al presupuesto del Estado griego un ahorro de 650 millones de euros, cantidad no despreciable; no obstante, el actual gobierno socialista no duda en gastar cinco veces más en comprar seis fragatas francesas y seis submarinos alemanes. No faltarán argumentos para tratar de convencernos de la imperiosa necesidad de esa inversión en armamento para la seguridad de nuestra soberanía y nuestra integridad territorial. Pero tal vez convenga recordar que, hace ahora diez años, urgidos también por la imperiosa necesidad de proteger la patria, encargamos a Alemania cuatro submarinos ultramodernos U214 por valor de 2.650 millones de euros, pagando un anticipo del 75%, y que dichos submarinos aún no han sido entregados. Eso sí, las industrias alemanas de armas entregaron a oficiales griegos comisiones por valor de 90 millones de euros y, en la actualidad, el entonces ministro de Defensa esta siendo investigado por la sospechosa compra de una mansión frente a la Acrópolis a nombre de su esposa por el módico precio de 1.100.000 euros.

La conclusión es que nos engañan. Que nos engañan siempre y como quieren. Y a lo que ahora está llamada la ciudadanía europea (si es que existe), en Grecia y en España, y en todos los países de Europa, es a hacer frente común contra el abuso, es a exigir a los gobiernos que frenen a los especuladores o que se vayan a casa, que gobiernen para el pueblo que les confía el poder y no para sus propios intereses en connivencia con corruptores y especuladores, que exijan un replanteamiento del “plan de rescate” desde una nueva base justa y solidaria, que si esto no se acepta se nieguen a pagar la deuda, y que obliguen a los inversores a asumir el “riesgo” de sus descabelladas operaciones en vez de acudir en su auxilio con el dinero público para que siempre salgan gamando. La ciudadanía debe exigir a los gobiernos que sean valientes y justos; y, si no, que paguen por sus responsabilidades y que se vayan. Grecia lleva meses de protesta permanente; veremos lo que pasa en España.




miércoles, 2 de junio de 2010

CANINO (ΚΥΝΟΔΟΝΤΑΣ)


Título original: Kynodontas (Κυνόδοντας)
Dirección: Yorgos Lanthimos.
País: Grecia. Año: 2009.
Duración: 94 min. Género: Drama
Interpretación: Christos Stergioglou (padre), Michele Valley (madre), Aggeliki Papoulia (hija mayor), Mary Tsoni (hija pequeña), Christos Passalis (hijo), Anna Kalaitzidou (Cristina). Guión: Yorgos Lanthimos y Efthimis Filippou.
Producción: Yorgos Tsourgiannis. Fotografía: Thimios Bakatakis.
Montaje: Yorgos Mavropsaridis. Dirección artística: Elli Papageorgakopoulou.
Estreno en Grecia: 11 noviembre 2009.
Estreno en España: 14 mayo 2010
No recomendada para menores de 18 años.





Canino (Secretos de Rodaje)



Crítica de la película en ΔΙΔΑΣΚΑΛΟΣ