Mostrando entradas con la etiqueta Jana Tziveleki. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jana Tziveleki. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de marzo de 2015

viernes, 6 de marzo de 2015

VER EL SONIDO, ESCUCHAR LA IMAGEN

Remember we are out there [Recuerda, estamos allí fuera] 
de Jana Tziveleki, 
parte del proyecto de Anna Stereopoulou «c i r c e :the black cut:»

Imágenes. Sonidos. Palabras. Dos mujeres. Dos creadoras. Dos griegas. Anna Stereopoulou, compositora de música y traductora de sueños, y Jana Tziveleki, artista visual y aprendiz de la escritura, se reúnen con motivo del Día Internacional de la Mujer y conversan sobre el Arte, sus experiencias como mujeres creadoras y las maneras que han elegido de comunicarse con el mundo. 

Anna Stereopoulou: Jana, aparte de la necesidad personal de expresarte, ¿cuál es la fuerza motriz que te motiva a crear y a comunicarte? ¿Consideras que como mujer creadora hay alguna diferencia –positiva o negativa- en tus obras y en cómo están tratadas por parte del público y de los intermediarios?  

Jana Tziveleki: Pues, diría que mi respuesta yace dentro de tu pregunta. El placer de poder crear, de expresar las contradicciones que llevamos dentro y de llegar a comunicarme con otras personas, esto funciona en sí como la fuerza motriz para mí. Dicho esto, creo que cada uno de nosotros tiene una inquietud de buscar su manera personal de enfrentarse a la vida –y consecuentemente a la muerte-, de combinar sus vivencias personales con lo efímero de la vida. Digamos que cada uno vive una versión personalizada de lo que es la vida. Así que uno decide por ejemplo crear una familia, otro da más importancia a los bienes materiales, algunos hacemos Arte.  Como Mujer Creadora, no pienso que haya diferencias a la hora de crear, más que las diferencias que caracterizan a cada ser humano. Pero quizás las hay en lo que se percibe de fuera. Por ejemplo, pienso que en un principio para una mujer hay cierta facilidad para ocuparse de cosas creativas. Lo digo porque, incluso en nuestros días la sociedad espera que la mujer sea más sensible,  que se exprese de varias formas, que cree cosas, por ejemplo para la casa. Considero que el tema empieza a cambiar y a hacerse más difícil cuando todo esto ya no es un “hobby” para la mujer, algo que hace en su tiempo libre para pasar el rato, sino algo a lo que decide dedicar su vida por completo, construir un trabajo propio desde su creatividad, dejando otras cosas aparte. Porque de esta manera algunos piensan que la mujer creadora se contradice con los otros roles que tiene como mujer, esposa o madre y eso pasa incluso ahora que se supone que hemos avanzado bastante en la sociedad contemporánea. Porque los tópicos dicen que el primer interés de la mujer es cuidar a los demás, dar a luz y ofrecer.  Y cuando una mujer elige hacer algo diferente, pues por lo menos al principio llama la atención. De eso trata también el ciclo de Mujeres Artistas que organizo en este período, sobre cómo actuaron en su época ciertas mujeres artistas, más o menos famosas en la historia del Arte, y de qué manera fueron tratadas por sus contemporáneos. Me interesa mucho el tema, es un curso que yo seguí cuando vivía en España, en Zaragoza, y de los datos que tenemos sabemos que hay muy pocas mujeres artistas por ejemplo exponiendo en los museos cuando al mismo tiempo hay un gran número de obras de mujeres como modelos que pertenecen a hombres artistas obviamente. No buscamos sino la igualdad de género en todos los aspectos y que no se considere menos importante el Arte cuando se hace por mujeres. Yo personalmente no he encontrado problemas en mi trabajo, quizás porque mi camino hasta ahora es poco ortodoxo. Pero diría que sí que hay una sorpresa cuando la gente ve que mi obra no es algo decorativo o que no lo hago para pasar el rato, mientras sueño con otras cosas en la vida.

Y para ti, Anna, ¿qué importancia tiene el hecho de ser una Mujer Creadora en el ámbito de la música y cómo te influye en todo el proceso de tu trabajo, desde la inspiración y la composición de una pieza hasta la promoción final? 

A.S.: Bueno, durante mi estancia en Inglaterra, tanto en el entorno de los estudios como del trabajo, había ya encontrado varios obstáculos no solo porque soy mujer, sino también porque venía de una país extranjero, de Grecia; porque era muy joven y principalmente porque decidí elegir yo misma los estímulos para formar la primera fase de mi música, sin aceptar los caminos ya marcados que ofrecía la universidad. Esto no significa que no había gente, dentro y fuera del ámbito académico, con horizontes más amplios y que me ayudaron mucho. Los pros y los contras son algo subjetivo para cada uno. Personalmente las dificultades que llegan por ser Mujer Creadora las considero una oportunidad para luchar cada vez más, con dignidad, por lo que creo, por mi Arte, para mejorar yo misma estudiando y manteniéndome informada pero también para apreciar la Persona, a pesar de las cuestiones de género. La igualdad que la mujer una vez reivindicó ya está aquí pero también las dificultades. Las épocas han cambiado, y como consecuencia los conceptos también cambian. Aun así, el conflicto entre hombres y mujeres no va a parar. Lo extraño, lo diferente, incluso si se promueve por razones de moda, sigue tratado como raro y por eso todavía da  miedo. La ecuación es mejor hacerla a base de respeto mutuo, si no es así damos lugar al odio, al aislamiento y a la falta de libertad en todos los aspectos.

«...oneirograph...v.5.spindle» de Anna Stereopoulou 
[Premiere at the Portello River Festival /Padova, Italy]

Pero díme, al escuchar la frase “El Cono Violeta” ¿qué imagen, pensamiento o sensación te viene a la cabeza? ¿Crees que hay algún sentimiento que no se puede expresar totalmdente dentro de una obra visual?

J.T.: ¡Qué pregunta! A ver, con la frase “El ConoVioleta” me vienen a la cabeza imagenes de la pintura cubista, no sé, algún cuadro de Malevich o de Mondrian. Además me da la sensación de una antítesis entre la forma y el contenido, como si el uno tuviera en cautiverio al otro, y eso me provoca cierto estrés, si te soy sincera. Bueno, sobre los sentimientos, creo que todos los sentimientos intensos pueden ser expresados perfectamente a través de la imagen, hay muchas maneras y muchos caminos y cada uno elige el suyo. Por el contrario, considero extremadamente difícil que uno exprese la calma total de manera visual.  Ese momento en que te encuentras en total equilibrio entre tú mismo y el  mundo, no puedo pensar como podría ser expresado porque cualquier imagen podría potencialmente cambiar esta sensación. Al mismo tiempo creo que es casi imposible representar la felicidad, por una parte porque es algo subjetivo, diferente para cada persona y por otra porque los momentos que tenemos en mente como algo claramente positivo no se expresan fácilmente en el Arte.

A mí me gustaría preguntarte: ¿hay momentos en tu camino artístico en los que prefieres alejarte de la composición? Que sientas la necesidad, por ejemplo, de mantener una distancia, y si es así, ¿cuándo te pasa eso? Sé que viajas a menudo, ¿cómo influyen estos viajes a tu música?, quiero decir, ¿te sirven para aislarte o son una oportunidad para la inspiración?  

A.S.: No creo que haya persona alguna que pueda quedar sin inspiración, por el arte, o por la vida en general. La creación de cualquier tipo es la expresión de nuestro mundo interior y esto es un universo en sí. Lo que importa para mí es cómo cada uno busca y crea oportunidades reales, motivos para expresarse o para evolucionar sus sentimientos. Un viaje a otro lugar, una visita a una exposición o al mercado del barrio, leer un libro o un artículo en un blog, tienen la misma dinámica que depende del estado de ánimo en el que cada persona se encuentra.  La inspiración puede llegar de cualquier lugar y en cualquier momento. Personalmente, cuando me informo de un open call de algún tema interesante esto me mueve y me inspira.  Pero existe también la posibilidad de que no trabaje en algunas composiciones mías durante un periodo de tiempo, porque siento que tratan temas que primero tienen que madurar dentro de mí hasta llegar a una fase en la que puedo expresarme de la mejor manera técnica y artística. Estos periodos de silencio o de aislamiento no los puedes programar obviamente. Pero son igual de importantes y creativos que los demás.

Como persona que también te expresas a través de la poesía, ¿de qué manera describirías (con una o más palabras) el medio inmaterial que conmueve el sentimiento?  

J.T.: Como una especie de humo que se aleja de algo  y que llega hasta nosotros, sea para quedar delante de nuestros ojos, confundiéndonos, o  para inhalarlo cambiando la sensación que teníamos hasta el momento. Esta es la imagen que me da.

¿Crees que las imágenes existen antes de los sonidos?

A.S: Exacto. Primero vemos el sonido y luego escuchamos la imagen. Ambos están interrelacionados, tanto entre ellos como con las sensaciones de un ser vivo. Ambos se componen de ondas que transcurren al mismo tiempo a través de la materia. En otras palabras, se trata de diferentes formas de energía que viajan de manera constantemente cambiante, por varios factores, como la densidad, la masa y el volumen de la materia, la temperatura o la memoria. Cada onda –sónica o electromagnética (luz, imagen)- pasa y tropieza en diferentes superficies u otras formas de energía que lo refleja y lo absorbe –del todo o en una parte- y así ayuda a su difusión y a su evolución. Lo mismo exactamente pasa con la emoción, la memoria o el Nous. Cuando un sonido, una luz, una imagen es percibida por una sensación, entonces se activa y trae hasta la superficie cualquier parte que tenga la más intensa y directa conexión con cada uno de nosotros. Creo que se trata de un conflicto eterno y creativo entre los dos y a su vez un desafío de cómo cada artista podrá servir a cada uno de ellos.

Seguimos Ausentes, de Jana Tziveleki, 
de la serie Versión Original Subtitulada

Aparte del lenguaje artístico, ¿qué otro lenguaje/idioma de los que conoces sientes más cercano a ti y qué parte de tu personalidad expresa cada uno de los idiomas que conoces?

J.T.: Encuentro muy interesante esta pregunta, Anna, es algo que he pensado yo misma muchas veces. En general creo que el Arte es la traducción de nuestro mundo interior, -conceptos, pensamientos, sensaciones, emociones- a un lenguaje que llega a comunicarse con el mundo exterior. Cada uno puede elegir cada vez el lenguaje que cree conveniente para trasmitir su idea, en mi caso para visualizar un concepto o si hablamos de escritura para descubrir aquellas palabras que dan sentido a la emoción. Es curioso porque al volver de España, observé que me resultaba más fácil escribir (poesía o microcuentos) directamente en castellano, incluso hice una serie de fotografías con palabras que se llama Versión Original Subtitulada. Con el tiempo me di cuenta de que eso era una necesidad propia ya que a lo que aspiraba entonces era a cerrar las cosas que tenía pendientes en mi relación con España, así que no podría hacerlo en otro idioma que el castellano. Ahora sigo jugando con el castellano en la poesía, pero también escribo en griego artículos y microcuentos, y lo que más me motiva siempre es avanzar en la traducción de conceptos como artista visual.

¿Consideras que existe una diferencia cuando compones música para una obra de teatro o de cine (que pertenece a otro) o cuando creas un trabajo que te pertenece a ti por completo? Además, ¿cómo crees que influye la manera en que tu música llega al público? (si tomamos en cuenta que la comunicación y la difusión de una obra en nuestros días ha cambiado bastante con el uso de internet) es decir, ¿qué significa para ti si tu obra se presenta a nivel local en un concierto o cuando uno la puede bajar desde internet y escucharla en cualquier momento, en cualquier lugar del mundo?


A.S.: Yo no me veo capaz de separar la música que escribo por encargo para otro artista de una obra mía. Lo que sí diría es que la música para una obra teatral o cinematográfica o una conferencia etc., forma parte de mi mundo musical, dándome la oportunidad de estudiar con más profundidad varios temas, que más tarde uso como herramientas, avanzados en mis obras personales. Me doy cuenta de que la composición y también el desarrollo del mismo tema actual de «c i r c e :the black cut:» [el corte negro] incluye muchos elementos de cosas que tuve que investigar en el pasado, sea por interés personal o por otros motivos artísticos. Colaboraciones como “La Lección” (de Ionesco) para la coreografía de Daniel Lommel, “La Danza de la Muerte” (de Strindberg) dirigida por Ioanna Mihalakopoulou, la composición “Helios” para un Congreso de Astrofísica dedicado al Ilya Prigogine (de la Universidad de Insubria en Italia) y también proyectos personales, como “Musas Heliconiadas”, “El Viaje del Alma”, o el “Onirógrafo”, me enseñan el cómo y el por qué he desarrollado una concreta –y espero cada vez más esférica- filosofía del Arte y del Mundo. Y muchas veces me dieron la inspiración para la investigación científica que he empezado estos últimos años. Parte de ella son los factores de cómo cada persona toma en cuenta  varios elementos de la geografía o del tiempo, factores como el clima, la cultura, la historia o la acústica de un espacio, el paisaje y también la propia personalidad y estado de ánimo. Lo considero un regalo que mi música pueda, pues, ser escuchada en diferentes lugares porque esto me ayuda a mí también a escuchar mejor. 

Presentación «c i r c e :the black cut:» /Atenas, deciembre 2015, 
con la participación de Labros Kantzos,  Ana Béjar, Pablo Cobollo.

¿Qué sentimientos tienes al completar una obra, tanto en el momento en que la completas como después de un tiempo? ¿Cuáles son tus proyectos para el futuro? ¿Existe alguna obra o colaboración del pasado que crees que influyó mucho la manera en la que creas hoy?

J.T.: Tengo la sensación de que las personas con las que nos encontramos en la vida y nos influyen de alguna manera no traen algo desde fuera, sino nos están activando algo que ya llevamos en nuestro interior. Sin duda, conocer a la artista zaragozana Lina Vila, acudiendo a sus clases de Género y Feminismo en las Prácticas Artísticas en Zaragoza ha sido fundamental para mí, para tomar la decisión de crear mis propias obras, a pesar de que nunca tuve estudios de Bellas Artes y de que ya tenía más de 30 años.

Mi obra con el título “Sexo”, considero que es importante porque me ayudó a ver mi capacidad de crear y de difundir, fue mi primera obra en participar en una exposición titulada Efímero, en una Galería de Arte en Córdoba (España). Y más tarde con la misma obra participé en la acción artística del grupo de mujeres artistas Yo Expongo en el Reina, donde varias obras de mujeres artistas de todo el mundo se proyectaron en la fachada del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid para promover la visibilidad de las mujeres en el Arte. Y cómo no, al volver a Grecia, el conocer a la artista mexicana Blanka Amezkua y su confianza en mí para gestionar la exposición Wind Within [el viento interior] en su espacio FoKiaNou 24/7 en Atenas el otoño de 2014.

Sexo, de Jana Tziveleki

Ahora bien, para los sentimientos al crear una obra, pues hay intensidad, la alegría de descubrir algo nuevo, a veces angustia, quizás, aislamiento del mundo exterior, te hace medir tus miedos, negociar cada vez cuánto te importa la aceptación del público, y claramente el placer propio de la creación y la capacidad de comunicación. Para cada persona creo que existe un momento concreto en el que se siente segura, que sabe que todo está “correcto”, un momento que no se puede explicar pero que es único para cada uno y es entonces cuando creo que un artista considera su obra acabada. Pasado un tiempo, te agrada ver cómo interactúan tus obras en otros espacios con otras personas y situaciones pero puedes también tomar la distancia de verlos tú mismo de otra manera.

Para el futuro puedo decir que me gustaría presentar en algún espacio adecuado mi proyecto “The [Red] Project” [el proyecto rojo] una vez acabado del todo, es un proyecto que trata de relaciones humanas, consta de varias obras compuestas por diferentes materiales y que están atravesadas siempre por un hilo rojo. Asimismo, pienso seguir con el curso de Mujeres Artistas que estoy organizando y participando en open calls que me inspiren en Grecia y en el extranjero consigo muchas veces exponer mis obras en diferentes ciudades, como por ejemplo pasó en febrero en Madrid con la obra de pequeño formato “Ser/Estar”. Y sigo también con el proyecto que se incorpora a Circe, fotografiando las palabras clave que tú misma nos has dado como inspiración, esto es un work in progress entre otras cosas. Lo importante para mí es que el Arte te permite funcionar con total libertad y eso te da muchas posibilidades y deja siempre abierto el camino por delante. En lo que se refiere a la escritura, estoy participando en un recital de poesía en Atenas, en Marzo, y también colaboro como columnista en algunas páginas web, algo que me permite descubrir cada vez nuevas formas de comunicación. 

Ilusion, de Jana Tziveleki, 
serie Palabras Clave del proyecto Circe, de Anna Stereopoulou

Anna, nosotras nos conocíamos durante un tiempo pero realmente nuestro acercamiento artístico ha empezado con «c i r c e :the black cut:» cuando hiciste un llamamiento a artistas de diferentes partes del mundo a ser inspirados por los conceptos que mueven la esencia del proyecto de Circe. Me gustaría preguntarte, cómo experimentaste tú esta primera fase de Circe, qué emociones te ha dejado el concierto del solsticio del invierno en el espacio de Iris en Atenas y qué le espera a Circe en el futuro. Y aparte de ese proyecto, ¿con qué otras cosas te ocupas en esta fase?  

A.S.: «C i r c e :the black cut:» es un “vehiculo” vivo e universal que todavía tiene mucho para enseñarme. Tiene una dinámica propia y una entidad compuesta por todos los que participan e interactúan entre sí. Esto es lo que en primer lugar inspiró el sonido esférico [surround], - set up de altavoces, manejo en directo que habilita el movimiento circular- que habíamos diseñado con Nick Piliouris para el concierto de Iris, aunque desde el primer momento elegí expresar la Totalidad que lo caracteriza de manera multidimensional y no quise limitarlo en un espacio de concierto. La presentación de Circe consta de tres partes interrelacionadas: Primero, el Album Familiar Vuelo Libre (difusión digital libre  a través de la plataforma española 7MNS Music); segundo, la Exposición Audiovisual (en varios espacios) y tercero, el Estreno musical (en Iris). Circe son Lambros K., Mijalis M., Elsa P., y Samir que interpretaron conmigo la pieza en el estreno. Son las diferentes manifestaciones universales de la Madre -Diosa- Naturaleza, que se glorifican a través de la composición musical, y a la vez son los pensamientos, las memorias y los sueños que tenemos. Es la Gnosis universal que tiene que ser compartida para evolucionar. Es nuestra parte femenina que tiene que unirse –y por eso reconciliarse- con la masculina [y viceversa] para poder expresar la emoción con intensidad, para intensificar nuestras sensaciones. Una expresión libre como ésta se encuentra con más facilidad en el alma de los niños y por eso este año el proyecto dará énfasis a la educación. Con respecto a los patrocinadores del proyecto, ni la manera ni la forma de apoyarnos son aleatorias, ya que se trata de redes artísticas de todo el mundo y plataformas musicales que hacen un trabajo importante ayudando a creadores contemporáneos, para conocerse entre sí y promover y evolucionar su obra, y proteger sus derechos, sin que se sientan de ninguna manera  explotados, como por desgracia vemos que pasa a menudo. 

Cover of «Vuelo Libre» CIRCE Family Album 
[released on 7MNS Music /December 15th 2014]

Pues todo esto me ha inspirado para completar la composición de la pieza. El album  «c i r c e :the black cut:» estará disponible en la primavera 2015, empezando por la pieza «Nectar 0.165''» que acaba de publicarse y funciona como preámbulo temático. Además, a finales de marzo voy a participar en el  Festival Parachute Light Zéro [ACT II, Francia] y al Maratón Musical Mundial contra la tuberculosis que organizan el Global Health Incubator y la estación de radio de Topolò [Italia], mientras que en abril una colaboración reciente con Chris Silver T [Purple Overdose, No Man’s Land] se va a publicar por Plus Timbre.

Nota final de Anna Stereopoulou: A Jana la conocí en un evento en el que ambas participamos a propósito de la película de Maria Douza “El Árbol y el Columpio” [“A Place Called Home”] en la que yo compuse el soundtrack. Desde nuestra primera conversación, sentí que se trataba de una artista con un amplio mundo interior y quise mantenerme en contacto con ella. El comienzo de nuestra colaboración llegó en el momento más adecuado y con toda seguridad Jana –aparte de una amiga- es una de las personas que ha amado a Circe y que ayuda a evolucionar la pieza, la investigación y mi propio Arte también, incluso a través de esta misma entrevista que hicimos entre las dos. Espero que nuestro camino en común siga aún con más creatividad.

  Official Website: http://www.annastereopoulou.gr/
«c i r c e :the black cut:» [a/v report]: http://wp.me/p2zRWp-or



Nota final de Jana Tziveleki: Me gustaría agradecer a Anna por la confianza y la inspiración durante todo el proceso de nuestra colaboración en Circe, por las imagenes que me despierta su música y por esta entrevista que hemos compartido, que ha sido como un pequeño viaje que hemos realizado juntas. Espero que hayan más viajes por delante.

Por último, pero no menos importante, Mil Gracias a La Pasión Griega por acogernos y celebrar de esta manera con nosotras el Día Internacional de la Mujer. 



miércoles, 12 de noviembre de 2014

Wind Within [ο μέσα άνεμος]

Wind Within [ο μέσα άνεμος]
Sábado 8 de  noviembre – viernes 5 de diciembre
FoKiaNou 24/7

En el barrio de Neapoli, en Exarhia, un pescador y artesano tradicional, llamado Napoleón reune a su alrededor cada día sus gaviotas que le hacen compañía debajo de su árbol, en la calle de Nikiforou Ouranou  (ouranos en griego significa cielo) llenando el otro, el cielo interior, con memorias de su infancia y su adolescencia cerca del mar. El tiempo como aliado –como ocurre con muchos artesanos- le ha otorgado sabiduría y paciencia. Inconmensurable, el tiempo de la infancia se convirtió en mentor y guia para los frenéticos viajes de la mente, mientras él esculpe la madera, moldea las alas y da a luz a las gaviotas que vuelan con constancia al viento, continuando su viaje por encima del mar.

¿Qué importa si el mar ahora está en el corazón de Atenas? ¿Qué importa si lo que las gaviotas contemplan son los pasos de los transeúntes? ¿Qué importa si no descansan en las rocas al lado del mar sino en las ramas de un árbol en la calle de Nikiforou Ouranou? El viento que sopla en el interior de su creador les ha dado alas. Y ahora, vuelan.

Wind Within [el viento interior] es una exposición que reune, en el espacio creativo FoKiaNou 24/7, en Pagrati, a tres creadores de técnicas y antecedentes diferentes gracias a la invitación inicial de la artista mexicana Blanka Amezkua. A la vez, desea incitar una conversación entre lo que se define como artesanía y lo que se entiende como arte. Los límites no siempre están claros y las definiciones a veces parecen restrictivas.  

Las gaviotas, hechas a mano, de Napoleón Tzanetos, coexisten con las figuras frágiles de Marietta Kallona y los juegos conceptuales de Jana Tziveleki. Los tres acercamientos diferentes –de manera técnica y artística- encuentran su punto común en el viento que sopla no solo fuera, sino también por dentro. Dentro del creador que busca su inspiración y dentro de cada persona que disfruta el viaje de la vida.

Las gaviotas de Napoleón Tzanetos

Otro viento, ese de desasosiego y por eso de renovación, ha despertado las figuras de la artista greco-japonesa Marietta Kallona de un sueño tranquilo. La mujer como pájaro libre. Como pájaro indefenso. Como pájaro herido. La mujer que se despierta con alas nuevas. El momento exacto en el que la mujer se da cuenta de que sus alas la pueden liberar de todo tipo de jaulas. O hacerla volver en ellas cuando quiera. ¿Es miedo, inseguridad o la excitación de la libertad total? Su nido está siempre allí para ayudarla a volver a nacer. Sus alas están siempre listas para abrirse de nuevo. Lo único que necesita es que el Viento Interior empiece a soplar otra vez.

El Viento Interior sopla también a través de la obra de Jana Tziveleki, moviendo los límites, destruyendo las fronteras. Lo que importa se encuentra fuera de la imagen. Lo que nos alza habita dentro de nosotros. Con los colores más intensos están retratados los incidentes más tristes.  El viaje interrumpido. Las alas que se han roto antes de llegar al lugar deseado. El viento interior que nos puede poner en peligro. El miedo a la caída. El vacío. El fracaso. Hasta poder volar otra vez.

Durante un mes, el espacio de FoKiaNou 24/7 estará lleno de vuelos, con la presencia de pájaros hechos a mano que están a punto de despegar, con figuras preparadas para volar, con narraciones de viajes anteriores y motivos de nuevos comienzos. Viajes de la mente, del alma, del corazón. Viajes verdaderos. A través de tierras y a través del tiempo.

El Viento Interior soplará y nos hará llegar inesperadamente lejos...


Jana Tziveleki, curadora de la exposición


FoKiaNou 24/7
Fokianou 24, 7ª planta, Pagrati
Miercoles, Jueves, Viernes 13:00 – 19:00
(0tros días con cita previa)

domingo, 19 de octubre de 2014

TINO SEHGAL MARCA ATENAS

Ágora Romana - Atenas

Texto e imagen: Jana Tziveleki

Tino Sehgal (Londres, 1976) residente de Berlín desde hace años, es este otoño el artista invitado de la Fundación NEON de Dimitris Daskalopoulos, ex presidente de la asociación de los empresarios de Grecia y famoso coleccionista de arte contemporáneo (el Museo Guggenheim de Bilbao le dedicó una exposición entera en 2011). Junto con su colaborador, productor y director Asad Raza que los últimos meses reside en Atenas para organizar este proyecto, ha creado una obra sutil y diferente que llega en el mejor momento al público griego.

A veces hace falta que alguien venga de fuera para mostrarte en tu propia casa lo que tú mismo has olvidado. Tino Sehgal ha presentado ya su obra This Progress otras veces (en el Guggenheim de Nueva York, por ejemplo) pero parece ser que nunca el lugar ha sido tan idóneo. Dentro del Ágora Romana, en el centro de Atenas, por debajo de la sombra de la Acrópolis chicos y chicas, jóvenes, adultos y personas mayores te acompañan en un viaje filosófico, en un juego de preguntas, respuestas, teorías y opiniones como aquel que hace siglos tenía lugar en el Ágora de Atenas, unos pocos metros más allá. En esta “exposición” no hay obras para exponer. Lo que se expone son ideas. Opiniones, que cada uno puede tener sobre el concepto del progreso. Es una oportunidad de conversar. Una oportunidad de compartir. Y es por eso que la obra conceptual de Tino Sehgal llama la atención. Porque en un país en ruinas por una crisis brutal, el artista galardonado con el León de Oro de la Bienal de Venecia (en 2013) llega para mostrarnos lo que ya tenemos bien estudiado. Lo que sigue en los libros pero lo que parece ser que hemos olvidado. Compartir. Ideas. Opiniones. Conceptos. Conversar. Juntarnos. Hablar. Escuchar. ¿Qué más simple que poner a dos personas -desconocidas- hablar por un rato en el centro de Atenas sobre lo que es el progreso y lo que cada uno ve como progreso en su propia vida? ¿Y qué mejor lugar para hacerlo que este espacio en Plaka, bajo la Acrópolis? Lo viejo y lo nuevo. Lo íntimo y lo social. Lo efímero y lo atemporal.

Las edades de los dialogantes, que cambian según avanzas en este recorrido filosófico, ¿no serían acaso las edades de una persona a lo largo de su vida? El niño (o niña) al principio solo te saluda y te introduce al concepto, el adolescente que viene después tiene que hacerte varias preguntas, signo de la inquietud de su edad, de su inconformismo quizás. Y el adulto empieza a contarte su historia, ya llena de certezas, buscando la experiencia, lo que para él ha sido progresar. La persona mayor ya viene mirando hacia atrás, observa su pasado, reflexiona lo que fue un cambio, lo que cambió quizás su rumbo en algún momento. Historias personales, íntimas, que normalmente no cuentas a desconocidos. Pero los participantes de este proyecto –ninguno tiene relación con el arte o el teatro- funcionan como un espejo para el visitante. Le provocan el pensamiento, le motivan para reflexionar incluso cuando se haya ido del lugar del encuentro.

Sin embargo, la experiencia no se acaba en este lugar. Detrás, en una sala cerrada y oscura, el visitante puede vivir una segunda experiencia, completamente diferente. Es la obra con el título This variation que se ha presentado ya en Documenta 13 (en Kassel, Alemania). Aquí tampoco hay obras. En concreto, aquí no hay nada para ver. Oscuridad total y gente en negro que canta y baila pero sin poder verse. Lo que uno conoce con sus ojos, aquí lo tiene que olvidar. Inseguridad, miedo, falta de tener el control, ansiedad, curiosidad, entusiasmo. Variedad de sentimientos. Las voces cantando en inglés te dirigen dentro de la sala pero es imposible ver o saber. Quizás en unos minutos los ojos se acostumbran, quizás alguna que otra sombra te ayuda a relacionarte con el espacio. Pero realmente, ¿puedes dejarte llevar por lo que no controlas?

En los dos casos Sehgal juega con los límites de lo establecido. De una manera muy arriesgada está creando arte que no se puede ver, valorar, contemplar sino experimentar. Está creando vivencias. Influencias para la mente. La definición del arte conceptual en una época en que la imagen tiene más poder que nunca. Esto es lo que hace Tino Sehgal. Revoluciona el arte de la manera más sencilla. Igual que un cuadro de Picasso llegó a romper las reglas en su época. Igual que La Fuente de Duchamp evolucionó la perspectiva del arte en su momento. Del mismo modo, Tino Sehgal lleva el arte un poco más lejos. Y lo hace aquí, en la ciudad que revolucionó el arte siglos atrás.

Tino Sehgal -This Progress 
Ágora Romana de Atenas, 8:00-18:00

Tino Sehgal -This Variation, 
c/Markou Avriliou & Lysiou, 16:00-22:00


Hasta el 28 de Octubre


sábado, 22 de febrero de 2014

PREMIO DE FOTOGRAFÍA PARA JANA TZIVELEKI

Escaleras al cielo
© Jana Tziveleki

Nos complace anunciar que Jana Tziveleki, artista visual, amiga y colaboradora de La Pasión Griega, ha obtenido el primer premio del XXII Concurso de Fotografía organizado por la revista literaria Cuentos para el andén. La obra ganadora lleva por título Escaleras al cielo y forma parte del proyecto Escaleras rojas de la artista ateniense.

Desde La Pasión Griega enviamos a Jana nuestra felicitación por este justo reconocimiento a sus valores creativos.
Συγχαρητήρια, Jana!


Grupo Andén comunicación


martes, 21 de mayo de 2013

ART ATHINA 2013, LA DISTANCIA ADECUADA



Jana Tziveleki. Atenas

Sábado por la mañana con temperaturas veraniegas me dirijo a la feria internacional de arte contemporáneo Art Athina 2013. Llevo conmigo agua, cámara de fotos y algunas dudas. El lugar a donde voy es el antiguo pabellón olímpico de Tae Kwon Do en Faliro. En el largo recorrido hasta llegar me pregunto por qué un evento artístico se realiza en un lugar deportivo, lejos del centro de la ciudad y qué puedo esperar de esta décimo-octava edición (la del año anterior se canceló debido a la crisis) en la capital de un país que está pasando por su peor momento de los últimos años.



Con menos galerías que otros años (sólo 45) pero con muchos más artistas que en el pasado (nada menos que 800) y un programa paralelo de lo más interesante, mis dudas se calman bastante. Tengo delante de mí un laberinto luminoso lleno de obras de arte y no tengo prisa por encontrar la salida.




Al principio no hay mucha gente, veo principalmente galeristas, artistas y estudiantes. Cuando más pasa la hora más gente llega. Los megáfonos anuncian charlas y yo sigo cruzando pasillos y galerías. Hay también algunas galerías del extranjero, de Turquía, Italia, Francia e incluso de Finlandia. A veces me quedo impresionada delante de una obra y otras simplemente me adelanto. La cantidad de las obras y su “puesta en escena” en cada espacio influye mucho, algunas llaman la atención más que otras. La gente habla de precios, contempla las obras, hace fotos o conversa pero yo no puedo evitar pensar que algo falta. Me llama la atención que no haya más referencias sociales en plena crisis que domina Grecia y media Europa.










En el programa paralelo destaca sin duda el Open Form Exhibition, comisariado y coordinado por Marina Fokidis con una selección de artistas internacionales –entre ellos el famoso actor James Franco- con instalaciones, vídeo, fotografía y escultura de lo más contemporáneo.








En diferente estilo pero muy llamativa la exposición Paradise Lost, en la que Artemis Potamianou como comisaria eligió artistas con menos de 40 años, con la idea de presentar obras de materiales “de bajo coste” asociados con el concepto urbano buscando interpretaciones de un paraíso perdido, haciendo referencia a Milton y a Blake.






Las horas han pasado y ya he recorrido toda la feria. Subo otra vez las escaleras hacia la parte alta del pabellón para dirigirme a la salida. Paro un rato para hacer las últimas fotos y de repente me doy cuenta de algo que desde cerca no se veía igual de claro. Los billetes de 20 euros que al principio había visto colgados en una de las paredes ya se habían convertido en otra cosa. Desde arriba, desde la distancia el conjunto de los billetes de 20 euros –obra del artista chipriota Andreas Savva- formaba con claridad ahora una bandera y se convertía así en la obra más actual y sugestiva del Art Athina 2013.



 © Jana Tziveleki. 
Texto y fotografías en exclusiva 
para La Pasión Griega