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domingo, 20 de diciembre de 2015

TESALÓNICA RECUPERA LA ROTONDA DE GALERIO COMO CENTRO CULTURAL

Imagen del exterior de la Rotonda de Tesalónica

Con un concierto de himnos religiosos de Navidad se celebró en Tesalónica el pasado viernes, 18 de diciembre, la entrega a los ciudadanos para uso público, tras treinta y siete años de obras de restauración, de uno de los edificios históricos más emblemáticos de la ciudad: la Rotonda de Galerio. Al concierto asistieron cientos de tesalonicenses que pudieron contemplar, por fin, el famoso monumento ya libre de andamiajes. El acto contó con las actuaciones de los cantores de la Asociación Juan Damasceno, el coro Yannis Mántakas de la Universidad Aristóteles de Tesalónica, la Orquesta sinfónica del Conservatorio Estatal de Tesalónica y el Coro Masculino Blagkozvonitsa, llegado especialmente desde Moscú como aportación del Consulado General de la Federación Rusa en Tesalónica.



Tres imágenes del concierto del pasado viernes en la Rotonda
(Imágenes: I Efimerida)

La restauración de la Rotonda se consideró necesaria tras el terremoto de 1978 que provocó importantes daños en el edificio. El proyecto de consolidación y restauración duró casi cuatro décadas y mantuvo el monumento cubierto por andamiajes tanto en el interior como en el exterior. A pesar de ello, durante todo el período de obras el edificio podía visitarse.

La Rotonda de Tesalónica provocó durante las últimas décadas no pocos desencuentros entre los ciudadanos y las instituciones locales y estatales. El caso más grave se produjo en 1995, cuando la Iglesia Ortodoxa intentó convertir el edificio en templo cristiano, excluyendo cualquier otro uso del mismo. Fue en aquel período cuando la Unión de Ciudadanos organizó en la Rotonda un concierto de jazz bajo la dirección del compositor Sakis Papadimitríu. Varios cristianos, indignados por el uso no religioso del edificio, irrumpieron en el lugar del concierto profiriendo gritos e insultos contra el compositor y destruyendo el piano.

La Rotonda es un enorme edificio circular construido alrededor del año 306 dC. por el emperador romano Galerio. Tiene un diámetro de 24,50 metros y una altura que se aproxima a los 30. Sus muros tienen un espesor de más de 6 metros. Las paredes interiores están interrumpidas en su parte baja por ocho nichos rectangulares con arcos decorados con mosaicos. En el interior del monumento destaca la enorme cúpula, que da la sensación de estar suspendida en el espacio debido a la intensidad de la luz que penetra en la nave a través de las ventanas.

La Rotonda como mezquita en un grabado de 1831
(Imagen: Wikipedia)

Tras su uso como lugar de culto de la antigua religión grecorromana, la Rotonda pasó a ser templo cristiano durante el reinado del emperador Teodosio. Fue entonces cuando se añadieron el ábside del altar y el nártex, elaborándose también en el mismo período los famosos mosaicos. Las únicas pinturas bizantinas que se conservan se encuentran en la misma cúpula; las demás fueron destruidas cuando, en 1590, el edifico fue convertido en mezquita por los turcos. Se añadió entonces un minarete de 35,85 metros, que sigue siendo el único de la época de la dominación otomana que se conserva en Tesalónica. 

Visita a la Rotonda de Galerio - Tesalónica

Paseo virtual por la Rotonda de Galerio - Tesalónica

Texto en castellano de La Pasión Griega
con informaciones e imágenes de 
kathimerini.gr, iefimerida.gr y el.wikipedia.org


domingo, 15 de noviembre de 2015

«TRAS LAS HUELLAS DE HERÓDOTO» DE ANTONIO PENADÉS

Tras las huellas de Heródoto - Antonio Penadés
Editorial Almuzara, (Córdoba, 2015)
Colección Sotavento
384 páginas - 25,00 €

Uno de mis pequeños rituales de lector consiste en hacer coincidir el comienzo de la lectura de un libro con el día en que entra una nueva estación. Tras las huellas de Heródoto fue la obra que elegí para dar la bienvenida al otoño sin saber que esa era también la estación que su autor, Antonio Penadés, escogió para realizar el viaje que motivó la escritura de su libro. Penadés, historiador, periodista y abogado, es también un apasionado filoheleno que ya nos regaló hace unos años la magnífica novela El hombre de Esparta (Edhasa, 2005) y, más recientemente, los ensayos Cinco miradas sobre la novela histórica (Evohé, 2009) y El declive de Atenas (National Geographic, 2013), obra esta última que, por cierto, me solicitaron algunos amigos griegos y que, naturalmente, les hice llegar con sumo placer. 

En Tras las huellas de Heródoto Antonio Penadés nos relata su periplo por las regiones turcas bañadas por el mar Egeo, las mismas tierras que en su día, hace varios miles de años, fueron colonizadas por los griegos y en las que la presencia de una población mayoritariamente helénica se prolongó hasta hace poco más de noventa años cuando, tras la Guerra greco-turca (1919-1922), y mediante el Tratado de Lausana (1923), ambos países acordaron un intercambio de población que obligó a más de un millón de griegos que habían vivido durante generaciones en Asia Menor a abandonar para siempre aquellas tierras y trasladarse a Grecia.

Penadés, antes de dar comienzo al relato de su viaje, nos habla en la introducción del libro de su descubrimiento de Heródoto de Halicarnaso y de la fascinación que sintió, a medida que fue profundizando en la lectura de su obra, por aquel hombre de origen griego, súbdito de una satrapía persa, considerado el padre de la historiografía.

Como parece lógico, el punto de partida elegido por el autor de Tras las huellas de Heródoto para su viaje es Halicarnaso o, mejor dicho, Bodrum, la actual ciudad turca asentada sobre la polis que vio nacer a Heródoto. Allí comienza la narración de una travesía que, ordenada en nueve capítulos dedicados a las antiguas regiones helénicas del oeste de la península de Anatolia, terminará (con un sorprendente encuentro incluido) en Estambul.

Con la Historia de Heródoto en la mano, el pensamiento siempre dirigido al mundo antiguo, la mirada en la Turquía contemporánea y su Renault Clío siguiendo, en la medida de lo posible, la ruta por la que transcurrió el paso del ejército del rey Jerjes I de Persia para invadir Grecia, Antonio Penadés nos presenta el ayer y el hoy de las tierras de Caria, Jonia -todavía hoy, árabes y turcos se refieren a Grecia como Ionán y Yunaninstán, respectivamente-, Frigia, Lidia, Eolia, la Tróade, Quersoneso y Bizancio.

En esta su nueva obra Antonio Penadés entrelaza de forma magistral en su texto la historia, mitología, religión, filosofía, arte y arqueología de cada uno de los lugares que visita. Así, si bien toma como hilo conductor de su relato la Historia de Heródoto, no duda en referir al lector otros hechos históricos anteriores y posteriores a las guerras Médicas. Quedan, pues, reflejados en el libro acontecimientos que van desde la colonización griega de las costas de Asia Menor hasta la conocida como Catástrofe de Esmirna, pasando, por ejemplo, por las guerras del Peloponeso y de Troya o por la gran campaña que llevó a Alejandro Magno a extender su imperio hasta las orillas del Indo. Dioses, héroes, filósofos, tiranos, reyes, eunucos, guerreros, médicos, historiadores, arqueólogos, arquitectos y poetas, entre otros, desfilan por las páginas de este libro que todo filoheleno debería leer y, sobre todo, disfrutar. Deliciosas resultan, por ejemplo, las descripciones del avance hacia Grecia del ejército multicolor y multirracial de Jerjes, una concentración humana de más de doscientas mil personas; o de los sitios arqueológicos en los que Penadés guía y muestra con detalle al lector tanto lo que puede verse como lo que (ya) no se ve. ¿Se han preguntado por qué todos los templos griegos, desde el más antiguo hasta el más reciente, están rodeados de columnas? Pues la respuesta la encontrarán en este libro plagado de joyas históricas que es Tras las huellas de Heródoto.

Pero lo mejor de esta crónica de viajes, de este excelente ensayo histórico, no es, creo yo, la gran cantidad de conocimientos y datos que el historiador Antonio Penadés ofrece al lector; lo mejor de la obra es, en mi humilde opinión, la manera apasionada y humana en la que el viajero, el hombre Antonio Penadés  presenta sus conocimientos y narra la experiencia vivida. Porque Tras las huellas de Heródoto es una obra escrita por un historiador, pero también por un hombre que comparte con sus lectores reflexiones personales, hermosas puestas de sol sobre el Egeo, miradas nostálgicas a las cercanas islas griegas, el placer de tomarse una cerveza a la caída de la tarde, lo poco agradable que le resulta el etno-pop turco al escuchar la radio, o los momentos de angustia que tuvo que superar para llegar a lo más alto de la Acrópolis de Sardes.

Como buena crónica de viajes, Tras las huellas de Heródoto también es un retrato de la Turquía actual, país que sorprendió gratamente al autor por la simpatía y amabilidad de sus gentes (“los turcos superan a los griegos en facilidad para entablar una conversación”, afirma en la página 74), a pesar de la indolencia de algún que otro guarda en los sitios arqueológicos o de las restricciones del ejército turco para acceder a ciertos lugares.

Tras las huellas de Heródoto es un libro escrito con pasión, esa misma que el autor, también profesor de escritura creativa, considera imprescindible para emprender como escritor cualquier tipo de aventura literaria. Pasión y entusiasmo que Antonio Penadés contagia al lector desde la primera página de esta obra que, en estos tiempos en que la cultura clásica anda tan maltratada, no estaría mal que los profesores de clásicas recomendaran a sus alumnos. Yo recomiendo vivamente su lectura a los amigos y seguidores de La Pasión Griega. Si algún día me decido a visitar el legado helénico que se conserva en territorio turco, la llevaré conmigo para caminar yo también tras las huellas de Heródoto… y tras las de Antonio Penadés. 



Página web del autor: 


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Tras las huellas de Heródoto
Presentación en Murcia
20/11/2015 - 19:30 horas
Librería Diego Marín - C/ Merced, 25




domingo, 24 de mayo de 2015

«TODA GRECIA ESTABA EN EL AIRE»


«… Ελλάς άπασα μετέωρος ήν», escribió Tucídides: «Toda Grecia estaba en el aire». Metéoros refiere lo que está en el aire, lo que está suspendido, flotando; también lo que está en vilo, lo incierto; y, por último, lo que está aún pendiente de su cumplimiento. Así, en el aire, dice el historiador que estaba toda Grecia cuando Esparta venía contra Atenas por esas colinas azuladas que se ven ahí al fondo y había en ambos bandos jóvenes temerarios e incautos dispuestos a emprender una guerra. Hoy, Grecia, que es al tiempo un país y un desafío ético, sigue en el aire, flotando, desgranada. También incierta, pendiente de su cumplimiento. Y, por supuesto, en vilo, amenazada siempre.

Para empezar, hay que estar dispuesto a aceptar que las actitudes y conquistas que hoy consideramos un valioso legado de los griegos fueron en realidad gestos de resistencia: la rebeldía de algunos individuos, griegos de sangre o de espíritu, ante la propia sociedad en que vivieron. Incluso en los momentos recordados como de mayor esplendor, una cosa fueron las aspiraciones y otra la realidad dominante. Ambas fueron Grecia, y a menudo pensamos en su herencia atrapados en esta confusión. Pero lo cierto es que entonces, al igual que ahora y que siempre, hicieron avanzar al hombre quienes trataron de luchar contra la injusticia y la ignorancia, y lo hicieron hundirse, quienes, por conveniencia o ignorancia aún mayor, optaron por favorecerlas.
Pedro Olalla – “Grecia en el aire”
Acantilado (Barcelona, 2015)


Una mirada a nuestros orígenes griegos

Pedro Olalla presenta su nuevo libro “Grecia en el aire” en una entrevista concedida a la cadena SER que pueden escuchar haciendo click sobre la imagen de abajo. 


 


domingo, 1 de febrero de 2015

LA EDAD DE ORO DE ATENAS



La revista española "Muy Historia" dedica su número de febrero a "La edad de Oro de Atenas", y ofrece la posibilidad de adquirir, junto a la publicación, la novela "Akrópolis" de Valerio Massimo Manfredi.


martes, 4 de noviembre de 2014

ATENAS, 180 AÑOS CAPITAL DE GRECIA

La Acrópolis y el templo de Zeus Olímpico
Angelos Giallinas

En 2014 se cumplen 180 años de la proclamación de Atenas como capital del Estado griego. Fue mediante un Real Decreto que Atenas fue designada como real cátedra del rey Otón I y como capital de la Grecia moderna. El glorioso pasado de Atenas pesó mucho, sin duda, en la balanza a la hora de elegir a la ciudad como capital del país, dejando atrás a ciudades como Nafplio (primera capital de la Grecia liberada de la ocupación otomana), Mégara o Corinto. La conmemoración coincide con los 100 años de la fundación de la Pinacoteca Municipal de Atenas.

Desde ayer 3 de noviembre, el histórico edificio de la Pinacoteca Municipal acoge la exposición Atenas, 180 años capital de Grecia, que fue inaugurada por el alcalde de la capital griega Yorgos Kaminis. Una muestra dedicada a los artistas que amaron a la capital e inmortalizaron con su arte rincones, personas, paisajes y monumentos de una de las ciudades europeas que  más historia atesora.

El templo bizantino de Kapnikarea hacia 1846

Más de un centenar de pinturas, grabados y esculturas de la colección de la Pinacoteca Municipal invitan al público a participar en un diálogo entre el ayer y el hoy a través de varias unidades temáticas: La decoración del Ayuntamiento, el paisaje ateniense –sitios arqueológicos, historia, aspectos y esculturas-.

Se muestran obras de, entre otros, Stavros Papanagiotou (primer curador de la Pinacoteca en 1914), Angelos Yialiniás, Teófilo Hansen, Ernst Ziller, Constantinos ParzenisNikos Hadjikyriakou-Gikas, Orestis Kanellis, Tassos Alevizou o Alekos Fasianós.

Acuarela de Constantinos Plakotaris

Como escribe uno de los curadores de la exposición, el profesor de Historia del Arte Yannis Kolokotronis: “El desafío de nuestro tiempo no pierde la oportunidad de releer a través de estas obras de arte que conectan el presente con el pasado. Como, por ejemplo, 58 pequeños bustos de mármol de estilo neoclásico que representan a combatientes por la independencia, filohelenos y políticos. Son obras que adornaban la ahora demolida mansión de Nicolás Thon, construida en 1880 en el cruce de las avenidas Alexandras y Kifissiás, excelentes ejemplos de escultura neoclásica”.


Atenas, 180 años capital de Grecia
Pinacoteca del Ayuntamiento de Atenas
Pireós, 51 - Plaza Koumoundourou
De martes a sábado: de 10,00 a 19,00 
Domingo: 10,00 a 15,00
Información:Tel. 210 3231841




Pinacoteca Municipal de Atenas

La Pinacoteca Municipal de Atenas

El edificio de la Pinacoteca Municipal de Atenas fue diseñado por el arquitecto Panayotis Kalkos y su construcción finalizó en 1875. Hasta 1977 funcionó como orfanato. Es un ejemplo típico de la percepción neoclásica que prevaleció en la arquitectura pública y urbana desde la fundación del estado griego hasta las primeras décadas del siglo XX. Desde septiembre de 1982 este edificio neoclásico sito en la Plaza Koumoundouros, junto a la avenida Pireós, alberga la exposición permanente y las actividades artísticas de la Pinacoteca Municipal de Atenas. 


lunes, 30 de junio de 2014

UNA MIRADA A LA CIVILIZACIÓN MINOICA

Fresco de las Mujeres Azules
(Cnosos, hacia 1600 a.C.)

En el magnífico vídeo que pueden ver a continuación se representa la vida en la Creta minoica y se muestran diferentes aspectos de la cultura que floreció como potencia naval entre los años 3000 y 1400 a.C. Se acostumbra a usar como sinónimos de cultura minoica: cultura prehelénica, cultura egea, cretense o minoana (por Minos). Su nombre es producto de que su descubridor, el británico Sir Arthur Evans, relacionara el palacio de Cnosos, el más representativo de esa cultura, con el palacio del rey Minos y la leyenda del Minotauro.

Los homínidos aparecieron en Creta hace unos 130.000 años, durante la era del Paleolítico Medio. Hachas encontradas en la isla se atribuyen al tipo de Homo erectus encontrado en África. Sin embargo,  estas hachas descubiertas en el desfiladero  de Preveli, al sur de la isla, de están hechas con cuarzo local en lugar de pedernal.

Las investigaciones arqueológicas muestran que los primeros asentamientos en la isla se realizaron entre los años 8000 y 7000  a. C. Sin embargo, los primeros signos de agricultura avanzada aparecieron más tarde, alrededor del 5000 a.C.

Fresco del Salto del Toro
(Cnosos, hacia 1500 a.C.)

El gran auge del comercio marítimo desembocó en la fundación de ciudades y en la construcción de palacios. Los palacios minoicos son los edificios mejor conocidos de los que se han excavado en la isla. Son monumentales edificaciones dedicadas a tareas administrativas, como se evidencia por los múltiples archivos sacados a la luz por los arqueólogos. Características comunes de los palacios minoicos son su disposición alrededor de un patio central, cuyos pisos se comunicaban mediante pequeñas escaleras, las fachadas construidas con piedras porosas y con entradas monumentales, la abundancia de almacenes y la existencia de habitaciones sagradas.

El declive de la civilización minoica comienza con la erupción de Thera (hasta entonces llamada Stronguili) alrededor del año 1600 a.C. que provocó enormes olas y tsunamis que arrasaron la costa de Creta. Las ciudades minoicas, ya muy debilitadas, cayeron posteriormente en manos de los invasores micénicos.

El vídeo es un extracto del documental de la BBC Atlántida: El fin de un mundo  y el nacimiento de una leyenda.

La civilización minoica en la isla de Creta

martes, 3 de junio de 2014

EL ENIGMA DE LAS CÍCLADAS


En el III milenio antes de nuestra Era, el mar Egeo fue el escenario del nacimiento de una cultura sin igual. Su legado ha llegado hasta nosotros como una manifestación asombrosamente moderna de los conceptos más abstractos del arte.

Nacho Ares/Ser Historia

"Islas solitarias, fragmentos de tierra a las que  retiene el resonante cinturón del mar Egeo. Imitasteis a Sifnos y al árido Folegandros, desdichadas, y perdisteis vuestro esplendor de antaño. Seguro que a vosotras os enseñó su manera de actuar la en otro tiempo resplandeciente Delos, la primera en padecer un solitario destino".

Estos versos pertenecen a un antiguo poema griego que se refiere al archipiélago de las Cícladas, las islas que formaban un círculo en un punto del mar Egeo, a medio camino entre la península del Peloponeso y la antigua Anatolia (Turquía).

El lugar fue misterioso y mágico ya en la propia Antigüedad. Y los restos que la arqueología ha recuperado para intentar reconstruir su Historia, así lo demuestran. Cuesta diferenciar, a simple vista, una obra de Picasso de un ídolo cicládico. Cuerpos absolutamente minimalistas. Brazos pegados al cuerpo, con rostros ovalados, y una simple protuberancia triangular para mostrar la nariz. Posturas mecánicas para ofrecer el movimiento de músicos, bebedores, bailarines... Todo en el arte cicládico es una canto a la belleza y la simplicidad. Es cierto que las figuras estaban antaño policromadas y su aspecto no sería tan austero en origen. Sin embargo, los rasgos tan finos de la ejecución del escultor manipulando con maestría el delicado mármol blanco que da vida a estas figuras, es una forma única de interpretar la realidad que nos rodea nunca vista antes en otra cultura de la Prehistoria.




Una historia trepidante

El historiador griego Diodoro de Sicilia nos habla de ellas en el siglo I antes de nuestra Era. "Antiguamente las islas Cícladas estaban deshabitadas, pero Minos, hijo de Zeus y de Europa, que era rey de Creta y poseía importantes fuerzas terrestres y navales con las que dominaba el mar, envió muchas colonias desde Creta, colonizó la mayor parte de las islas Cicladas, distribuyendo los lotes de tierra entre los colonos y se apoderó de una buena parte de la costa de Asia ... Estos hechos ocurrieron antes de la guerra de Troya. Después de la toma de Troya, los carios, que habían acrecentado continuamente su poder y dominaban el mar, se apoderaron de las islas Cicladas; retuvieron para sí mismos algunas de estas islas, expulsando a los cretenses que las habitaban, mientras que en otros casos habitaron las islas juntamente con los cretenses ya establecidos en ellas. Posteriormente, cuando los griegos fueron poderosos, ocurrió que las Cicladas en su mayor parte fueron colonizadas por ellos, mientras que los bárbaros carios fueron expulsados de allí."(Diodoro V, 84).


En el siguiente archivo sonoro del programa de la Cadena Ser "Ser Historia", pueden escuchar a Adolfo Domínguez Monedero, catedrático de Historia Antigua de la Universidad Autónoma de Madrid, hablando sobre la cultura cicládica. (Entre los minutos 14:14 y 28:00)

Desde: cadenaser.com

martes, 27 de mayo de 2014

"TUCÍDIDES. GUERRERO, HISTORIADOR, CRONISTA"

"Tucídides. Guerrero, historiador, cronista"
Donald Kagan
Edhasa Editorial (Barcelona, 2014)
ISBN: 978-84-350-2583-6
320 páginas - 22,50 €

Tucídices (Atenas, 460 a. C. - Tracia, ¿396 a. C.?), soldado e historiador, dio un espectacular salto a la modernidad al negarse a buscar explicaciones para el comportamiento humano en la voluntad de los dioses, o incluso en la voluntad de las personas, convirtiéndose en el primer escritor en explicar una historia desde la propia perspectiva humana.

Así, la grandeza y el poder de La guerra del Peloponeso, escrita por Tucídides, han cautivado por igual a lectores, historiadores y estadistas durante dos mil años, y tanto la obra como su autor han mantenido su influencia a lo largo del tiempo en aquellos que trabajan en relaciones internacionales o en la guerra, especialmente en estos momentos.

Donald Kagan, uno de los estudiosos de la Grecia clásica más destacados en todo el mundo, ilumina al gran historiador y a su obra dentro de su propio contexto histórico, pero también considerándolo, a la vez, un historiador revisionista. Kagan explica cómo La guerra del Peloponeso difiere cuantitativamente de otras obras escritas por contemporáneos del autor, y cómo y por qué permanece aún hoy en día como el primer texto moderno de historia política. Un texto que ha influenciado espectacularmente en la forma en que la historia ha sido concebida desde entonces.

Sobre el autor
Donald Kagan (Kuršėnai, Lituania, 1932) es actualmente Sterling Profesor de Clásicas e Historia en la Universidad de Yale y está considerado como una verdadera autoridad en historia y cultura de la Antigua Grecia. Su curso Los orígenes de la guerra ha sido uno de los más populares en la universidad durante veinticinco años. Ha publicado numerosos títulos sobre historia antigua y militar, entre los que destaca La guerra del Peloponeso (Edhasa, 2009) y ha sido co-editor de dos libros de texto superventas sobre la historia del mundo y la civilización occidental. En 2002 recibió la National Humanities Medal.


Pueden ver un fragmento del libro aquí




sábado, 3 de mayo de 2014

PABLO. UN REY INSÓLITO


El pasado 6 de marzo se cumplieron cincuenta años de la muerte de Pablo I, penúltimo rey de Grecia. Su figura despierta recuerdos dispares entre los más mayores, mientras que las nuevas generaciones desconocen por completo la personalidad de quien, para bien o para mal,  fue rey de Grecia entre 1947 y 1964.

Se presenta estos días en Tesalónica el documental Pablo. Un rey insólito, cuyo objetivo es, según sus productores, dejar constancia -por primera vez en profundidad y de manera objetiva- de la vida de Pablo como persona, como príncipe heredero y como rey. El documental muestra cómo los acontecimientos históricos fueron transformando la personalidad del monarca, y de qué manera afectaron al país las decisiones, acertadas y erróneas, que Pablo tuvo que tomar a lo largo de su reinado.

Los reyes Pablo y Federica de Grecia
(Imagen: To Vima)

La película se divide en dos episodios. En el primero se presentan los años de infancia, adolescencia y juventud del rey hasta su subida al trono y su primer año de reinado. La segunda parte de la obra profundiza en la personalidad del monarca y presenta diversos momentos de su vida familiar (con abundante material fotográfico desconocido hasta la fecha) y los más importantes acontecimientos ocurridos hasta su muerte. El documental no rehúye temas espinosos como la relación del rey con el primer ministro Caramanlís o el controvertido papel que jugó su esposa, la reina Federica, tanto en su reinado como en el del hijo de ambos, el rey Constantino II.  

Las referencias a las personalidades y a los acontecimientos históricos de la época están documentadas a través de entrevistas a miembros de su familia (sus hijos Constantino –el último rey de Grecia-, la reina Sofía de España y la princesa Irene), a importantes personalidades políticas de la época y a varios historiadores, tanto de Grecia como del extranjero. Todo ello es el resultado de un trabajo de más de tres años de investigación y documentación en archivos públicos y privados.

A continuación pueden ver un fragmento de 10 minutos del documental (en griego).

Pablo. Un rey insólito (2014)

Enlaces:


miércoles, 8 de enero de 2014

LA GRÈCIA CATALANA



L'empordanès Eusebi Ayensa descobreix la història que hi ha al darrere dels castells i les torres que perduren a terres gregues, de les poques restes materials que rememoren la presència dels catalans a ‘la terra dels déus' ara fa més de set-cents anys.

Més enllà de la mitificació literària, la petja catalana a Grècia no ha estat gaire generosa en el camp de la cultura material. Se n'ha parlat molt, de l'expansió catalana a la Mediterrània oriental, però pocs historiadors s'han esplaiat a detallar les poques restes arqueològiques que recorden el pas dels almogàvers per la mítica terra grega sobretot a partir de la batalla d'Halmirós (15 de març de 1311), que va permetre la presència estable i sedentària de catalanoaragonesos al ducat d'Atenes i, més endavant, al de Neopàtria. La construcció de torres de vigilància i castells a causa de les constants amenaces externes –construïdes pels nostres avantpassats o bé arrabassades als francs i als bizantins– són avui dia l'únic testimoni monumental d'aquell passat. Bé, juntament amb els textos històrics, els mapes i abundant material gràfic, dels quals ha disposat Eusebi Ayensa (Figueres, 1967), estudiós i gran coneixedor de Grècia –país en el qual ha estat durant anys el director de l'Institut Cervantes d'Atenes–, per publicar aquest llibre que descobreix la història d'aquestes restes que encara perduren imponents set-cents anys després de la seva construcció.

L'autor, per elaborar aquest volum, parteix de l'obra referencial d'Antoni Rubió i Lluch Els castells catalans de la Grècia continental (1908), amb la voluntat d'actualitzar i ampliar-la notablement. El resultat és Els catalans a Grècia, un llibre imprescindible per conèixer l'empremta catalana a Grècia, així com una guia detallada per a tots aquells viatgers moderns que vulguin visitar in situ els monuments. Malgrat el to divulgatiu que permet ampliar el ventall de lectors interessats, l'obra està adreçada clarament als historiadors, que no hi trobaran a faltar ni de bon tros la gran documentació que un estudi d'aquesta categoria requereix.

Eusebi Ayensa declara que la seva voluntat és informar dels principals castells i torres habitats pels nostres avantpassats i de tots els aspectes militars, socials, culturals i literaris que els són inherents, a més d'animar els lectors a visitar-los. Unes construccions que, malgrat que no són a més de tres hores d'Atenes, la majoria s'allunyen dels circuits turístics típics. Per això l'autor confessa que hauria de ser “un al·licient, ja que permet conèixer una Grècia, la catalana, que no apareix a les guies turístiques i en la qual, a banda de les seves belleses naturals, hom descobreix el do grec de l'hospitalitat”. Així, cada capítol comença amb unes indicacions pràctiques de com arribar al castell o la torre objecte d'estudi. S'hi afegeixen plànols de situació i, lògicament, no hi falta la descripció. S'analitza el record deixat pels catalans en la tradició popular i literària grega, on la memòria d'aquests guerrers tinguts per invencibles s'ha perpetuat al llarg dels segles, i es dóna una informació actualitzada fruit d'un intens treball de camp –de més de tres anys– i de les últimes troballes que s'han fet.




Gràcies, Júlia!



Η περίοδος των Καταλανών στην Ελλάδα



Όλγα Σελλά 

Εμεινε αρκετά χρόνια στην Ελλάδα ως διευθυντής του Ινστιτούτου Θερβάντες στην Αθήνα, ο Καταλανός Εουσέμπι Αγιένσα Πρατ. Τώρα επέστρεψε στην πατρίδα του και διδάσκει στο Πανεπιστήμιο της Γιρόνας, αλλά δεν έχει αφήσει την Ελλάδα πίσω του, αφού εκεί διδάσκει ελληνική φιλολογία. Πρόσφατα κυκλοφόρησε, στα καταλανικά προς στιγμήν, από τις εκδόσεις Editorial Base, ένα βιβλίο περίπου 400 σελίδων με περισσότερες από 200 φωτογραφίες. Είναι μάλλον το εκτενέστερο που έχει γραφτεί για την περίοδο της καταλανοκρατίας στην Ελλάδα (14ος αι. μ.Χ., που διήρκεσε περίπου 80 χρόνια και αφορά κυρίως τη σημερινή Στερεά Ελλάδα) και ο τίτλος του είναι Els Catalans a Grecia - Castells i torres a la terra dels déus (Οι Καταλανοί στην Ελλάδα - Κάστρα και πύργοι στη γη των θεών). Ο Εουσέμπι Αγιένσα Πρατ έκανε πέντε χρόνια έρευνα όσο ζούσε στη χώρα μας και διηύθυνε το Ινστιτούτο Θερβάντες με μεγάλη επιτυχία.

Γνωρίζοντας τον Εουσέμπι Αγιένσα Πρατ είμαστε σίγουροι ότι έχει γίνει ενδελεχής έρευνα και καταγραφή ενός μέρους της ιστορίας της χώρας μας από έναν άνθρωπο που ούτε στιγμή δεν σταματάει να λέει ότι η Ελλάδα είναι η δεύτερη πατρίδα του. Δεν ξέρω πόσες τέτοιες μελέτες υπάρχουν, φαντάζομαι αρκετές, αλλά σίγουρα έχει ενδιαφέρον να ξέρουμε τι ακριβώς λένε. Γι’ αυτό τον λόγο πιστεύω ότι είναι σημαντικό να μεταφραστεί το βιβλίο του Εουσέμπι Αγιένσα Πρατ στα ελληνικά. Ισως μάθουμε πολλά πράγματα για την ιστορία της χώρας μας, που δεν γνωρίζουμε.





jueves, 20 de junio de 2013

HOMERO ARIDJIS PUBLICA "ESMIRNA EN LLAMAS"

Homero Aridjis - "Esmirna en llamas"
Ed. Fondo de Cultura Económica
México, 2013 - 116 páginas

El poeta, novelista, ensayista, ambientalista y diplomático mexicano Homero Aridjis, quien ha sido distinguido con los premios Xavier Villaurrutia, Roger Caillois y Diana-Novedades, entre otros, acaba de publicar “Esmirna en llamas... un retorno a los recuerdos”.

La cuidada edición del Fondo de Cultura Económica, que oscila entre la poesía y la narrativa, será presentada de manera pública el jueves, 27 de junio, en la Librería Rosario Castellanos del Centro Cultural Bella Época de la Ciudad de México.

En tono nostálgico y con aire filosófico, el escritor se pregunta: "¿Qué pasaría si la vida te diera la oportunidad de regresar a tu lugar de origen, aquel en el que dejaste lo que más anhelas: la familia, los amigos y el amor? ¿La tomarías de nueva cuenta o sólo la dejarías pasar como un simple recuerdo?"

Tras esa gran posibilidad el multifacético Homero Aridjis enseña al lector, a través de las páginas de su nueva novela, que los recuerdos dejan de ser quietud para convertirse en algo tangible. "Que viaja en cada paso que damos, hasta encontrarnos con lo que amamos", señala el bate en su texto.

Después de la guerra entre Grecia y Turquía (1919-1922), que culminó con la expulsión de los griegos de la ciudad de Esmirna, un ex capitán del ejército griego llamado Nicias, regresa a esta ciudad que lo vio crecer. Al llegar, percibe la opresión y el dolor que la derrota dejó en cada átomo del territorio.

Sin embargo, el alma de Nicias sobrevive a esta catástrofe y emprende un viaje interior en búsqueda del amor, encarnado en la figura de Eurídice, la joven amada que abandonó al enlistarse en el ejército. A partir de esta sensación, la historia fluye a través de la suave pluma poética de Aridjis.


Homero Aridjis nació en Contepec, Michoacán, México, el 6 de abril de 1940, de padre griego y madre mexicana, el más joven de cinco hermanos (Juan, Miguel, Hermán, Nicias y Homero). Su padre luchó en el ejército griego durante la Primera Guerra Mundial y en la Guerra Turco-Griega, cuando su familia fue obligada a abandonar su casa en Tire, al suroeste de Esmirna, Asia Menor. Su madre creció en Contepec durante la Revolución Mexicana. Después de casi perder la vida a la edad de diez años en un accidente de escopeta Aridjis se convirtió en un ávido lector y empezó a escribir poesía. En 1959 obtuvo la beca del Centro Mexicano de Escritores otorgada por la Fundación Rockefeller, el más joven escritor en recibir ese premio en los 55 años de historia del Centro.

En 1966 asistió al histórico Congreso Mundial de Escritores del PEN Club en Nueva York, presidido por Arthur Miller, en el que participaron poetas y escritores que después conformarían el boom latinoamericano: Pablo Neruda, Juan Carlos Onetti, Joao Guimaraes Rosa, Ernesto Sábato, Victoria Ocampo, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Nicanor Parra y el mismo Aridjis.