martes, 11 de febrero de 2014

KATERINA GIÁNNAKA. CUANDO EL ARTE ES LA VIDA

Katerina Giánnaka

Katerina Giánnaka, la reciente ganadora del Concurso Panhelénico de Cerámica, encontró su particular paraíso en la isla de Egina, donde vive desde hace más de dos décadas. Desde allí, rodeada de animales y con la naturaleza que habita su jardín como principal fuente de inspiración, la artista  vive por y para el arte. “Si no demuestras con tu vida que eres eso que creas –afirma-, creo que no eres digno de llamarte artista”.


Primeras manifestaciones artísticas
La primera necesidad que tuvo Katerina de expresarse artísticamente se manifestó a través de la escultura cuando, a muy temprana edad, comenzó a tallar pastillas de jabón. “Eso me entusiasmaba como proceso –asegura la artista-. Fue como entrar en otro mundo. Tuve la sensación de haber encontrado un camino”.

Un poco más tarde llegó el dibujo. Más o menos a los doce años realizó Katerina su primer autorretrato. De aquella época todavía conserva algunas madejas de lana de su madre. “Esas madejas me dieron la base de mis conocimientos sobre el color. Las colocaba formando combinaciones que me parecían bonitas”.




Estudios de arte junto a Móralis y Nikolaou
Katerina Giánnaka dejó su Lárisa natal para estudiar en la Escuela Superior de Bellas Artes de Atenas. Allí recibió clases de pintura, escenografía y vestuario artístico, teniendo entre sus profesores a dos grandes figuras de la pintura griega del siglo XX: Yannis Móralis y Nikos Nikolaou. El primero decía de ella que “sea cual sea el material con el que trabaje, ella siempre es Katerina…”. Giánnaka considera que fue una bendición tener por maestros a ambos artistas: “Nikolaou me comprendió rápidamente, y yo a él también. Me ayudó muchísimo a mantenerme por mí misma. Después vino Móralis, que me dio una gran apertura. Hablábamos de muchas cosas además de la pintura. Ambos tuvimos la felicidad de conservar nuestra relación hasta su muerte”. Katerina completó su formación con estudios de mosaico junto a Paolo Racagni en la ciudad italiana de Rávena.




Una relación casi erótica con el material
Katerina utiliza como materiales las pinturas, la arcilla, los hilos… “El material es un medio mágico a través del cual puedes expresar lo que sientes. Es una gran ayuda. El principio y el final de todo. Literalmente. Me inspira mucho tener un material maleable en mis manos, sea arcilla, color, hierro, jabón… Tengo una muy buena relación con los materiales; una relación casi erótica”.


Katerina Giánnaka posa junto a las tres piezas 
con las que obtuvo el Premio Panhelénico de Cerámica 2013

Premio Panhelénico de Cerámica 2013
Desde hace unos años, Katerina se dedica principalmente a la cerámica, arte en el que es totalmente autodidacta. Me cuenta que siente la felicidad de un niño pequeño cada vez que toma la arcilla con sus manos. “Me divierto, juego, me alegro con la cerámica. Es realmente mi diversión y mi refugio”. El jardín de su casa de Egina es su fuente principal de inspiración. La naturaleza se prolonga en las manos de Katerina. De ellas surgen piezas en forma de hojas, flores y otros diseños vegetales que, una vez salidos del horno, vuelven a perderse en el mismo espacio en el que fueron concebidos. “Siento que la úncia cosa que “circula” dentro de esas obras, lo que me ha inspirado, es mi jardín. Y eso lo confirma el hecho de que si tomo una de mis piezas y la coloco en mi jardín, no se ve, se pierde”. A pesar de ello, el reciente contacto de la artista con el Museo Arqueológico de Egina ha dado como resultado una serie de piezas que se alejan de la inspiración vegetal de su jardín y que recuerdan vagamente a la cerámica de la Antigua Grecia.


La artista obtuvo recientemente el primer premio del Concurso Panhelénico de Cerámica 2013, en el cual ya había recibido una mención especial el año anterior.

Sus cerámicas han sido adquiridas, entre otras instituciones, por el Museo Benaki o la Fundación del Folklore del Peloponeso, así como por coleccionistas privados de Grecia, Francia, Italia, Luxemburgo y Armenia.






Pasión por Egina y la naturaleza
Katerina Giánnaka vive en Egina desde 1988, cuando fue destinada allí como profesora de arte. “Estoy enamorada de Egina. Tiene una dulce nobleza, sin ninguna arrogancia. Es el único lugar que sigue teniendo la luz del Ática. Atenas, como una dama decadente, la ha perdido. Una de las razones por las que adoro la isla, y que influyó enormemente en mi decisión de quedarme, es que puedo caminar por todas las fases de la historia. Cuando veo la casa de Kanaris o pienso que Aristófanes paseaba por la zona de la O.T.E., se me pone el vello de punta. Pienso mucho en todas esas cosas. Aquí la historia está condensada y todos los períodos están representados magníficamente”.

Gran amante de los animales y la naturaleza, la artista afirma: “Además de los animales, adoro el cielo, la tierra, los sonidos de la naturaleza. Mientras trabajo, los sonidos que llegan a mis oídos me tranquilizan y me unen todavía más a la naturaleza. Mucha gente ignora la presencia de esa magia”. Y añade: “La espina que siempre tengo clavada en el corazón es que no existe ningún respeto hacia la naturaleza. Esto me entristece terriblemente. El hombre debe saber la importancia que tiene mantener una buena relación con todos los seres de la naturaleza. Cuando no respetas el lugar en el que vives, entonces es que no te respetas a ti mismo”.

“En el punto donde la vida y el arte se unen, 
allí exactamente es donde siento que está mi lugar” 
(Katerina Giánnaka)

 Las cerámicas de Katerina Giánnaka en Facebook


III CICLO DE CINE GRIEGO DE GIJÓN



El Ciclo de Cine Griego de Gijón alcanza este año su tercera edición. Tres películas en versión original con subtítulos en castellano y un documental español constituyen la propuesta del Ciclo, que se desarrollará entre los meses de febrero y junio. Todas las proyecciones tendrán lugar en el Centro Cultural Antiguo Instituto de Gijón a las 19:00 horas.

Sábado 22 de febrero 
Nunca en domingo

Viernes 21 de marzo 
Mundo injusto

Viernes 9 de mayo 
Fondo para un caballero

Viernes 13 de junio 
La mirada de Ulises


lunes, 10 de febrero de 2014

RESUM DE LITERATURA GREGA

RESUM DE LITERATURA GREGA
Carles Riba i Bracons
Antologia de textos a cura d'Eusebi Ayensa
Edicions Cal·lígraf, 2014
Col·lecció: Assaig, 3
Enquadernació: rústica amb solapes
ISBN: 978-84-940494-8-4
Pàgines: 242
Format: 14 x 21 cm
PVP: 18 €

Reedició del llibre publicat originàriament el 1927, en un volum que recull Fidelment el text publicat per Carles Riba, acompanyat d'una antologia de textos en traducció catalana, a cura d'Eusebi Ayensa, que il·lustren la presentació que fa Riba dels principals autors de la literatura grega, des d'Homer fins a Museu.

L'OBRA.- Resum de literatura grega recull les lliçons impartides per Carles Riba a l'Escola Superior de Bibliotecàries de 1916 a 1924 en el marc del projecte cultural de la Mancomunitat. El llibre es va publicar originàriament el 1927 (i es va reeditar deu anys després). La present edició (que veu la llum gairebé un segle després de la seva primera estampació) s'acompanya d'una antologia de textos en traducció catalana que il·lustren la presentació que fa Riba dels principals autors de la literatura grega, des d'Homer fins a Museu, i que recullen, alhora, algunes de les principals aportacions de les lletres gregues a la cultura occidental.

LES TRADUCCIONS.- Sempre que ha estat possible, s'han reproduït traduccions originals de Carles Riba. D'altres traduccions s'han extret d'aquest gran monument literari que és la Fundació Bernat Metge. S'ha procurat reproduir versions de diverses èpoques, des de les més antigues de Maragall o Ambrosi Carrion, de principis del segle passat, fins a les més recents, signades per Maria Àngels Anglada, Cristián Carandell, Joan Vizcarra o el mateix Eusebi Ayensa.

L'AUTOR,- Carles Riba (Barcelona, 1893-1959). Poeta, narrador, crític literari, traductor i acadèmic. La seva producció lírica compta, entre d'altres, amb Primer llibre d'Estances (1919), Segon llibre d'Estances (1930), Tres suites (1937), Elegies de Bierville (1943), Salvatge cor (1952) i Esbós de tres oratoris (1957). Exerceix de catedràtic de grec i és membre de l'Institut d'Estudis Catalans i vicepresident de la primera Institució de les Lletres Catalanes, de l`època de la República i director de la Fundació Bernat Metge. De la seva seva tasca com a traductor cal esmentar l'Odissea d'Homer (feta l'any 1919 i revisada el 1948) i algunes obres d'autors com Èsquil, Eurípides, Plutarc, Edgar Alan Poe, Konstandinos Kavafis, Franz Kafka i Nikolai Gògol.

Eusebi Ayensa. Nascut a Figueres l'any 1967, és llicenciat en filologia clàssica, doctor en filologia romànica i acadèmic corresponent de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona. Ha estat director de l'Institut Cervantes d'Atenes i Frankfurt. Actualment es dedica a la docència i a la investigació.

En relació a la llengua i literatura gregues, ha traduït al català una antologia de balades populars, Kavafis, Seferis, Ritsos i Prevelakis. Ha editat en quatre volums l'Epistolari grec (1881-1936) d'Antoni Rubió i Lluch, autèntic introductor de la literatura neogrega a casa nostra. L'any 2011 guanyà el 28è premi d'assaig Josep Vallverdú amb el llibre D'una nova llum: Carles Riba i la literatura grega moderna (Lleida, 2012). Estudiós també de la presència almogàver a la Mediterrània oriental, ha publicat Els catalans a Grècia: castells i torres a la terra dels déus (Barcelona, 2013).




Properes presentacions:

FIGUERES
 13 de febrer, 19:00 hores. Biblioteca Fages de Climent

GIRONA 
10 d'abril. Auditori Josep Irla






domingo, 9 de febrero de 2014

ZEÓLADO COMO INNOVACIÓN GRIEGA


Si alguien calcula cuántos aceites de oliva existen en el mundo y cuántas toneladas de aceite representan; si además calcula cuántas zeolitas naturales y artificiales existen, entonces podrá entender la invención del Zeólado y darse cuenta de que el Zeólado constituye una innovación griega a nivel mundial. Si además evalúa el hecho de que Grecia posee uno de los mejores aceites de oliva del mundo y estima que el país dispone de enormes depósitos de clinoptilolita, o sea, una de las zeolitas más eficaces en múltiples aplicaciones, a lo que se suma su contexto natural, entonces se dará cuenta de que el Zeólado como idea funciona como punta de lanza en calidad. Porque la combinación del aceite de oliva y la zeolita puede que ataña sin ningún problema no sólo al aceite de oliva extra, sino que puede que sea sin ningún obstáculo totalmente biológico, ya que la zeolita como fungicida y contra la mosca del olivo asegura la resistencia del olivo contra los ataques, sin ninguna interferencia de cualquier otro producto. Los análisis químicos demuestran en la práctica la calidad del Zeólado para el aceite de oliva verde, algo que fascina a los cultivadores. Mediante las espectaculares propiedades de la clinoptilolita, que detienen los metales pesados, las toxinas y los radicales libres, la tierra de los olivares se hace aún más fértil y ayuda a estos nuestros árboles que constituyen el símbolo de nuestro país. Ahora, cualquier productor griego puede aprovecharse de esta innovación para ofrecernos una mayor calidad a todos nosotros.

Nikos Lygerós


Traducción al español:  
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou





viernes, 7 de febrero de 2014

NOVIAS: TRADICIÓN Y MODA EN GRECIA

Museo Benaki - Edificio Calle Pireós
Pireós 138 & Andronikou
Atenas - Grecia
Del 30 de enero al 6 de abril de 2014
Entrada: 5€ (reducida: 2,50€)
Tel. Información: 2103453111

Organizada conjuntamente por el Museo Benaki y la Fundación del Folklore del Peloponeso, la exposición Novias: Tradición y Moda en Grecia es ya, transcurrida poco más de una semana desde su inauguración, todo un éxito. Así lo demuestran tanto  el número de visitantes como las aportaciones de material con las que cientos de familias griegas contribuyen al enriquecimiento de la muestra y del archivo fotográfico del Museo. Artemis Alcalay estuvo en la inauguración y elaboró un extenso reportaje fotográfico para los lectores de La Pasión Griega.



La exposición, situada en la primera planta del edificio del Museo Benaki sito en la calle Pireós, se centra en la indumentaria nupcial femenina. El traje de novia, el secreto mejor guardado durante los preparativos de una boda y el elemento más esperado en la ceremonia, marca el inicio de la vida de una familia y, en ocasiones, se guarda con esmero y se transfiere de generación en generación.



Los más de ochenta trajes que se exhiben en el Museo Benaki ofrecen al visitante una completa idea de la evolución del vestido nupcial en Grecia desde principios del siglo XIX, cuando tan solo era una variación de la vestimenta cotidiana de cada región, hasta prácticamente nuestros días. Durante ese período, el traje de novia cambió de color, de materiales y de diseño. Desde modelos de elaboración casera que pasaban de madres a hijas hasta creaciones exclusivas firmadas por diseñadores internacionalmente reconocidos.



Los vestidos proceden, principalmente, de donaciones realizadas por las mujeres que en su día los lucieron o por las familias que los heredaron. La exposición se ha organizado para conmemorar el XL Aniversario de la Fundación del Folklore del Peloponeso, cuya presidenta y fundadora, la escenógrafa y figurinista Ioanna Papantoníu, es también  la curadora de la muestra, de cuyo diseño se ha encargado Stamatis Zannos.

Ioanna Papantoníu

Stamatis Zannos

Uno de los trajes más antiguos que se presentan data de 1840 y procede de la ciudad de Prusa (la actual ciudad turca de Bursa). Se trata de un modelo en el que predominan los tonos rojos. Y es que la tradición del color blanco en los trajes de novia fue instituida por la reina Victoria de Inglaterra, quien contrajo matrimonio vestida de blanco, algo totalmente inusual en aquella época. Las fotografías de la boda de la soberana dieron la vuelta al mundo y, naturalmente, llegaron también a Grecia, donde las novias fueron, poco a poco, occidentalizando sus trajes de boda.


Siguiendo con los vestidos tradicionales, llama la atención la reproducción de una obra del pintor filoheleno Louis Dupré que representa una boda en Atenas en 1819. Ante ella, podemos ver un traje de novia exactamente igual al que inmortalizó en su obra el artista francés.


También se puede contemplar la representación de un cortejo nupcial según la tradición de la localidad de Kefalóvriso, en la Argólida. Los contrayentes acuden a la ceremonia seguidos por el padrino que va acompañado por un grupo de músicos, mientras es un niño quien encabeza el grupo.


Otro elemento indispensable en las bodas tradicionales era la dote de la novia (προίκα/proíka, en griego). En la exposición se exhibe el γιούκος/yiukos, que es la dote tradicional de la ciudad de Mégara: coloridas colchas, almohadas, cojines, cubertores, sábanas cuidadosamente dobladas… todas las prendas colocadas la una sobre la otra, ya que la altura que alcanzaba la dote era el indicador del estatus económico de la familia de la novia.


La isla de Chipre también está presente en la exposición: una pareja de novios, vestidos a la usanza de los años 70 del pasado siglo, lleva prendidas a la ropa  varias tiras de billetes de diez y veinte liras chipriotas. Según la tradición, todavía vigente, familiares y amigos prenden con pasadores dinero a la ropa de los contrayentes.



Detalles de algunos vestidos

En la exposición también pueden verse creaciones de conocidos diseñadores griegos como C. Mavrópulos, Nikos-Takis, Tsopanelis, Tsujlu, Mady Donnet o Georgette. Entre los diseñadores internacionales cabe destacar a Balmain, Etienne Brunel, Jean Desses, Yves Dooms o Mme. Grès. 


La artista Marilena Zamboura señala la fotografía 
de la  boda de sus abuelos

La escenógrafa Eva Goulakou


Xenia Politou, colaboradora de la exposición



En el perímetro de la exposición se exhiben fotografías en blanco y negro, cedidas para la muestra, que pasarán a formar parte del archivo fotográfico del Museo Benaki. 

La escenógrafa Eva Goulakou 
posa junto al vestido de novia de su bisabuela

El artista Mijaíl Romanós acudió vestido como un novio

La artista Virginia Filippousi y el periodista Ilías Provopoulos

Artemis Alcalay junto al escenógrafo 
y figurinista Nikos Saridakis 

Periodistas de la revista "Gamos", 
uno de los patrocinadores de la exposición 

La pintora Marigo Kassi

La artista Katerina Giánnaca y Déspina Guerulanοu, 
del Museo Benaki








Fotografías: © Artemis Alcalay



lunes, 3 de febrero de 2014

"EL CUARTO MUNDO" - ENTREVISTA A PEDRO OLALLA EN RADIO EUSKADI


Pedro Olalla, escritor y experto helenista, vive en Grecia desde hace más de dos décadas y narra con mucho dolor el empobrecimiento que sufre Grecia especialmente.  "Una brecha insalvable - como él afirma - entre la ciudadanía y el poder político. Porque en una verdadera democracia, la política debe ser nosotros  y no ellos ". 

Pedro Olalla reflexiona sobre las causas de actual pobreza europea, del fracaso del euro, y de la necesidad de no olvidar que los que se están beneficiando de la fuga de capital humano son los mismos paises que están implicados en un proceso de extorsión y saqueo.

Pueden escuchar la entrevista en Radio Euskadi haciendo click Aquí.







sábado, 1 de febrero de 2014

EL LUKUMI DE SIROS


Un sabor llegado de Oriente
El lukumi es un dulce originario de Asia Menor que comenzó conquistando los palacios de los sultanes de la antigua Constantinopla y que hoy se sirve en todas las cafeterías y confiterías tradicionales de Grecia, generalmente acompañando a un buen café. La elaboración tradicional de este dulce llegó a la isla de Siros de la mano de los refugiados procedentes de Quíos. La primera producción de lukumi en la isla data de 1832. La primera marca registrada de lukumi fue Nikólaos Stamatelakis y apareció en 1837. Desde entonces no ha cesado la producción de lukumi en Hermúpolis, la capital de las Cícladas.

Los tres ingredientes básicos del lukumi son agua, azúcar y almidón. El ingrediente que caracteriza al lukumi de Siros y hace que sea considerado insuperable es el agua. En una isla dominada por la aridez, el agua levemente salobre de sus escasas fuentes otorga a este dulce un sabor característico y único que ha convertido al lukumi, prácticamente, en sinónimo de Siros.


Naturalmente, tratándose de Grecia, la mano de los santos no debe andar muy lejos de la elaboración de delicias como el lukumi, que tiene a santa Glykería (nombre bien dulce, por cierto) como protectora. Y por si esto fuera poco, los artesanos que preparan este dulce se acogieron también a la protección de san Atanasio, pues consideran que la mejor agua para elaborar el lukumi es la de la fuente que se encuentra en el templo dedicado a este santo en Ano Siros.

Varios negocios florecieron en Siros alrededor de la industria de la producción de lukumi. Empresas de impresión y empaquetado como Stronguilis, Kopeliadis y Trumpetakis y Fresis promocionaban y distribuían el producto en envases de cartón adornados con artísticas etiquetas. Cada productor de lukumi tenía su propia marca y logotipo (Águila, León, Tigre, Hermes, Abeja, Corona…) Las formas de los envases y las figuras e ilustraciones que en ellas se imprimían seguían las tendencias artísticas de la época.

Durante los siglos XIX y XX, el lukumi de Siros resultó premiado en varias ferias y exposiciones internacionales tanto en Grecia como en el extranjero (Viena, París, América…) Y fue así como el lukumi comenzó a viajar por el mundo convirtiéndose en el producto más famoso de Siros y en uno de los más representativos de Grecia.


La elaboración del lukumi
Los tres ingredientes básicos (agua, azúcar y almidón) se hierven y mezclan en grandes calderos de cobre. El artesano remueve la mezcla continuamente hasta que comprueba que ha adquirido la densidad adecuada. A continuación, vierte el producto sobre una especie de bandeja o bastidor de madera sobre el que previamente se ha esparcido una buena cantidad de harina. Allí permanecerá la hasta que se enfríe. Al día siguiente, la mezcla se espolvorea con azúcar en polvo (lukumoskoni) y se corta con unos cuchillos especiales de gran tamaño.

El lukumi se sirve en pequeños trozos de forma cúbica, y frecuentemente contiene trozos de almendra y de otros frutos secos. Se ofrece al público en diferentes sabores, siendo los más habituales los de rosa (de color rojo), bergamota (verde) y mastija o almáciga (amarillo). Hay muchos sabores más, como por ejemplo mandarina, nuez de la India, pistacho, almendra o nuez.

En el breve vídeo que pueden ver a continuación se muestra el proceso de elaboración del lukumi en una industria de Siros. 


Y cuando visiten Siros, no se olviden de de adquirir su lukumaki sirianó. Lo encontrarán en toda la isla. Aquí dejo algunas direcciones y enlaces a las principales industrias productoras:

María Denaxa
Aktí Ethnikís Antístasis 52
Ermúpolis

“Kanakaris” – K.Kokkalis
Aktí Ethnikís Antístasis 1
Hermúpolis

“Sikoutris” – A. Andriomenou
Eleftheriou Venizelou & Plateía Miaouli
Hermúpolis

Korres
Chiou 29
Hermúpolis

Leivadaras
Aktí Ethnikís Antístasis 4 & 24
Hermúpolis