viernes, 11 de febrero de 2011

MARTÍNEZ MENGUAL PRESENTA "EAR" EN MURCIA



El próximo lunes, día 14, tendrá lugar en la Galería Chys de Murcia la inauguración de la exposición "EAR" ("Primavera") del pintor Antonio Martínez Mengual. La muestra está compuesta por una colección de obras concebidas a raíz de una serie de viajes que el artista y filoheleno murciano realizó a Grecia durante los años 2009 y 2010, algunas de las cuales adelantamos a continuación, por cortesía de su autor, acompañadas por fragmentos del relato que de sus últimas andanzas por tierras helenas ha escrito el propio artista en el excelente catálogo de la exposición.


"Pero Atenas, como señas de identidad,
tiene al Hombre y la Palabra."
Constantinos Cavafis


S/T. Carboncillo y acrílico/papel 100 x 150 cm

"El puerto de Patras fue mi primera tierra griega. En la noche, durante el descanso, abrí el gran balcón de aquel destartalado hotel y al pie del mismo una hermosa par
ra iluminada por una desnuda lámpara, el sonido del mar tan próximo y el silencio de las estrellas me dieron la bienvenida al mundo que tantas veces había soñado... Ahora que vuelvo mi mirada sobre aquel primer viaje surgen muchos recuerdos sobre los que, aún hoy, domina entre ellos la primera visión que tuve del Partenón. Es una pregunta que quizás no tenga respuesta, pero que mantiene en mí su incógnita. ¿Qué clase de personas fueron capaces de levantar tanta belleza?"

"Lanzaré una amapola roja para
que el campo se incendie"
Nikos Kazantzakis

EAR. Óleo/lienzo. 90 x 195 cm

"Es enero de 2010. Ya he comenzado los trabajos, pero regreso para poder ver con tranquilidad el nuevo Museo de la Acrópolis, casi recién inaugurado.
Paso allí dos mañanas. En la primera, el viento, la lluvia y los colores grises adoran a las esculturas sin sombras. Las Cariátides me permiten rodearlas. Huelo su aroma de luz y tiempo. Durante la segunda, el cielo de Atenas hace de carne las esculturas de la gran sala. El azul mueve las telas sobre los cuerpos y el rojo tensa las miradas que se cruzan en el aire. En realidad hay una danza del visitante a su alrededor mientras pretende ver más allá de lo imposible. Los dioses sonríen sus intentos."


"La sombra de un pájaro atravesó mis pies."
Yannis Ritsos

Propileos I. Acrílico/lienzo 60 x 73 cm

"Siempre que puedo, compro postales antiguas donde se vea la Acrópolis. Las tengo desde todas las posiciones y ángulos, y ahora, de nuevo, esta vez junto a
la chimenea encendida del Café Portioli, las repaso; sus textos y sus destinos me evocan mil historias humanas. Algún día trabajaré sobre ellas. Piedras, vidas y sueños".


"Sueños y más sueños"
Odysseas Elytis

Serie Erektión. Tinta china/papel artesanal (detalle)
"Vuelvo a subir por enésima vez a la Acrópolis por la ladera norte, desde el Ágora Antigua. Acompaño a la imaginada procesión hasta los Propileos. Allí me siento a ver pasar el mundo. Los pinos y las palomas me acompañan... Cuando cruzo al interior, la luz dorada hace transparentes las columnas y los templos levitan sobre la colina. El pequeño olivo del Erecteión se ha hecho grande y en los grises de sus hojas centellea esta luz en recuerdo de su diosa."


"Atenas gotea apresuradamente sangre violenta
en cada lugar en que la golpean los dardos de la tarde"
Costís Palamás

Egeo. Acrílico/lienzo 100 x 100 cm

"En este último viaje he querido volver al mar para celebrar la vida, porque los círculos continúan surgiendo plenos de luz."



GALERÍA CHYS - C/ Trapería, 11 (Bajo) - MURCIA





martes, 8 de febrero de 2011

EL CABALLO DE TROYA (relato)

Ilustración: Josiane Lautrédou


La guerra parece eternizarse... Diez años hace ya que los aqueos han abandonado su patria y Troya sigue invencible. Ulises reflexiona. "Allí donde la lucha ha fracasado, la astucia debe triunfar", se dice. "Hay que conseguir entrar en esta ciudadela inexpugnable atacándola por sorpresa o si no, renunciar para siempre".


Una mañana los soldados griegos sorprenden a Ulises dibujando en la arena un inmenso caballo. A su lado un artesano escucha atentamente sus explicaciones. Ese mismo día los bosques de abetos del monte Ida tiemblan bajo los golpes del hacha. Unos días más tarde, un inmenso caballo de madera se alza en el campo de los griegos. Ulises, intencionadamente, hace correr el rumor por Troya de que ese caballo es una ofrenda para Atenea, con el fin de que ésta conceda pronto una victoria a sus aliados...

Algunos días después, los centinelas de Troya no dan crédito a sus ojos. ¡Han desaparecido las velas blancas de la flota! ¡En las silenciosas playas y en los desiertos campos enemigos no queda nada más que el inmenso caballo!

La noticia se extiende como un reguero de pólvora por la ciudad... Se abren las grandes puertas, se tiene prisa, se atropellan. Dentro de la natural alegría, se pisotean los lugares donde todavía la víspera se luchaba con rabia...

Pero, ¿qué hacer ahora con este caballo una vez los griegos han huido?

-Llevémoslo a la ciudad -dice uno-.

-Mejor destruyámoslo -le contesta otro-.

-¿No ofenderíamos a Atenea? -sugiere un tercero-.

-Unamos nuestras fuerzas para llevar el caballo hasta nuestra fortaleza...

-¡No podrá entrar por las puertas!

-¡Abramos una brecha en la muralla!

Toda la mañana se les va en esta tarea. Unos desmantelando la muralla, otros deslizando unas ruedas por debajo de los pies del caballo y atando a su cuello unas cuerdas. A continuación, todos encorvados, tiran y empujan, mientras que los niños les animan con sus voces y las niñas cantan.

Por la noche el caballo domina el corazón de la ciudad. Los cantos y las risas que suenan por doquier se apagan poco a poco en esa primera noche de paz recobrada...

Sin ruido, los flancos del caballo se abren. Uno a uno, los jefes aqueos se deslizan hasta el suelo. Tan silenciosos como Artemisa, depositan en las cuatro esquinas de la ciudad antorchas encendidas. En un momento la ciudad arde por los cuatro costados. Cuando al fin los troyanos se despiertan, ya es demasiado tarde ¡Qué importa! Luchan con la energía que da la desesperación.

Al amanecer, los cadáveres alfombran las calles y ni un edificio se mantiene en pie. De la altiva ciudad sólo quedan las cenizas. Andrómaca, Casandra y Hécuba y muchos otros esperan sobre la arena para ser llevados como cautivos al otro lado del mar...

Anne-Catherine Vivet-Rémy

(Publicado en el diario "Levante-EMV"
el 22 de mayo de 2002)


Agamenón y la guerra de Troya
Anne Catherine- Vivet Rémy
Ilustraciones: Josiane Lautrédou
Akal Ediciones
Colección Odiseas
128 páginas
7,70 €



domingo, 6 de febrero de 2011

SEMINARIO DE CULTURA Y DANZAS GRIEGAS DE LAS ISLAS Y ASIA MENOR


DEL 20 AL 31 DE AGOSTO DE 2011

Organizado en la isla de Icaría
Por IkariaDance - Etepo Association
www.ikariadance.com

Con:
Christiana Katsarou (danzas de Icaria)
Christos Theologos (danzas de Asia Menor)
Giorgos Elenis & Anna Georgiou (danzas de Leros)


Icaría

Icaría es una isla del Mar Egeo oriental, cerca de las islas de Samos y Quíos. Una isla de una belleza natural única, una historia fascinante y unas tradiciones vivas en constante evolución. Las fiestas locales (paniyíria), frecuentadas por gente de todas las generaciones, son hasta hoy el centro de la vida cultural de la isla y constituyen una realidad sorprendente y emocionante para sus visitantes. Estudios recientes relacionan la importancia de estas fiestas y, en general, del modo de vida colectivo en Icaría con el índice de longevidad de los habitantes de la isla (uno de los más elevados del mundo). (Ver también: www.bluezones.com/ikaria/)


Programa general:
Clases de baile:
5 horas/día, nivel principiantes y nivel avanzado
Talleres de cultura:
Con canciones, presentaciones, vestuario, etc.
Participación en fiestas locales:
Paniyíria, joroesperides
Fiestas por la tarde con músicos locales
Excursiones a sitios culturales

Precio / Alojamiento:
Pedagogía, actividades y transporte relevante
alojamiento en régimen de media pensión (desayuno y cena)
Todo el material educacional:
620 € / persona.

Las habitaciones son dobles con baño.
Se pueden solicitar habitaciones individuales pagando un suplemento.
(Info sobre el hotel: www.cavosbay.com.gr)

Información:
Christiana Katsarou (inglés, francés)
E-mail: christiana_katsarou@hotmail.com
Tel. móvil: + 30 69 72 42 47 96



Fuente: ispania.gr



miércoles, 2 de febrero de 2011

FALLECIÓ EL POETA TAKIS VARVITSIOTIS



En la madrugada de ayer falleció el poeta griego Takis Varvitsiotis, a la edad de 95 años. Nacido en 1916 en Tesalónica, donde vivió prácticamente toda su vida. Estudió en la Facultad de Derecho de su ciudad natal y ejerció como abogado entre 1940 y 1968, profesión que compaginó en todo momento con su dedicación a la poesía.

Su trayecto por el mundo de la literatura comenzó en 1936 con la publicación de varios poemas en la revista "Μακεδονικές Ημέρες" ("Días Macedonios"). Su primer poemario, "Hojas de Sueño", vio la luz en 1949. Según Horacio Castillo, Varvitsiotis fue autor de una "poesía íntima, de versos cortos y simples, carentes de artificio, en los que la naturaleza cotidiana, real, es una constante tangible". Los poemas de su obra "Epitafio" fueron musicados Por Manos Jatsidakis. Entre sus libros, podemos destacar "Hojas de Sueño" (1949), "Solsticio de invierno" (1955), "El peplo y la sonrisa" (1963), "La metamorfosis" (1973), "Caleidoscopio" (1983) o "El sendero" (1984).

La obra de Varvitsiotis ha sido traducida al español, inglés, francés, alemán, rumano y búlgaro, entre otras lenguas; y ha sido distinguida con numerosos galardones, como el Premio del Ayuntamiento de Tesalónica (1959), el Premio Estatal de Poesía (1972) y el Premio de Poesía de la Academia de Atenas (1977).

Como traductor, Takis Varvitsiotis se ocupó de poetas por los que sentía auténtica devoción y que, en mayor o menor grado, influyeron en su creatividad poética; algunos de ellos fueron Mallarmé, Éluard, Lorca, Neruda, Alberti y Huidobro.

Takis Varvitsiotis será enterrado hoy, 2 de febrero, a las 10 de la mañana, en el templo de Santa Sofía de Tesalónica, junto al cual se halla la casa en la que vivió desde su nacimiento hasta el día de su muerte.


Nunca digas


Nunca digas que la vida no es bella.
Cuando veas que la luz disminuye,
Cuando las hojas secas caigan a tus pies
Y todas las campanas saluden a las sombras,

No digas que la vida no es bella.
La colina se vestirá con la neblina de tus ojos,
Los brazos rodearán la columna sepulcral.
Y el ave de tu voz siempre quedará crucificada.

Pero no digas que la vida no es bella.
Los sonidos del día no llegarán a tus pálidos labios,
Tampoco las primaveras cantarán bajo tus párpados,
Sólo una nube alguna vez te refrescará al amanecer
Y suspendida en el aire una flor estará de luto por tu silencio.

Pasarán años y años, pero tú no pidas
Volver a ver tu color en la penumbra de los ángeles,
No olvides las rosas blancas,
No olvides el polen del cielo,
No digas que la vida no es bella.

No envidies el perenne destino de la piedra,
Los mármoles impecables, la gota congelada,
La eterna, que cuelga del árbol del tiempo,
Ni un nombre desnudo y amargo como tu sueño.

Sólo baja más profundo, muy profundo, en el lecho
De la tierra, donde tienden sus raíces los cipreses,
Hasta que la tarde se incline serena a confiar
Su estrella más secreta a tu húmeda cripta.

Y luego rasga la tela de araña que te envuelve,
Levántate con los huesos llenos de música,
Y si tu sombra es tan amplia, que nos cubra a los dos,
Pero ten cuidado no te engañes, no olvides,
Nunca digas que la vida no es bella.



Takis Varvitsiotis


De "El nacimiento de las fuentes" (1959)
Traducción: Francisco Torres Córdova



martes, 1 de febrero de 2011

EXPOSICIÓN DE SULA REPANI EN OURENSE



José Luis Baltar Pumar, presidente de la Diputación Provincial de Ourense, tiene el placer de invitarles a la inauguración de la exposición
Deixándose ir (Periplanisis) de Sula Repani que tendrá lugar en el Centro Cultural Diputación el próximo día 3 de febrero a las 20:15 horas.


Sula Repani

Sula Repani nació en Atenas, en 1959, de padres procedentes de la isla de Lesvos. Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de Atenas, realizando en los dos últimos años en la misma Escuela un ciclo de pintura bizantina y al fresco. En 1986 vino a España como becaria del Estado griego para hacer estudios de postgrado. Desde esa fecha vive en Galicia. Su obra se encuentra en colecciones privadas de Grecia, España, Bélgica, Gran Bretaña y otros países europeos, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Obra suya también se encuentra en espacios y edificios públicos de Galicia y Madrid.


Del 3 al 27 de febrero

Centro Cultural
Deputación Ourense
Rúa do Progreso, 30
tel. 988 385222
fax. 988 385206
centrocultural@depourense.es

Sula Repani libro .pdf



Agradecimientos: ispania.gr




domingo, 30 de enero de 2011

CRETA EN EL RECUERDO

Ayios Nikólaos


Hace unos días, pedí a varios amigos que compartiesen con los lectores de La Pasión Griega el mejor recuerdo que conservan de su visita a la isla de Creta. Podía ser una fotografía, una canción, unas líneas, un vídeo... He aquí las respuestas de los seis amigos que tuvieron a bien responder a mi invitación:



Playa de Mátala

Maite: "El azul verdoso de unos ojos"

Mi mejor recuerdo de Creta lo encontré en la playa de Mátala, un atardecer de septiembre de 2005. Los bañistas comenzaban a marcharse y mi amiga Irene y yo disfrutábamos de los últimos rayos de sol tumbadas sobre nuestras toallas extendidas en la arena. El sonido del vaivén de las horas era como una nana que comenzaba a adormecernos. Entonces, escuchamos acercase las voces de unos chavales. Venían jugando al fútbol y comentando en griego y a grito pelado cada una de sus jugadas. Jugaban tan cerca de nosotras que, de vez en cuando, sentía caer sobre mi cuerpo los granos de arena que levantaban al chutar al balón. Lo cierto es que esperaba un pelotazo de un momento a otro y, efectivamente, no pasaron ni tres minutos cuando sentí sobre mi cabeza toda la fuerza del esperado pelotazo. Entonces, me levanté furiosa y me dirigí al más cercano de los jugadores dispuesta a cantarle las cuarenta. De pronto, me encontré invadida por el azul verdoso de unos ojos que no me dejaron articular palabra, como no puedo ya con palabras explicar lo que ocurrió en los días siguientes... Desde entonces, veo ese verde azulado cada mañana, al despertar, y ni un solo día he dejado de escuchar las palabras mágicas: Καλημέρα! Σ' αγαπώ. ¡Ah! Se llama Nikos.

Maite Fuster




Balos


Dafni Laura:
"Mi mejor recuerdo es la Bahía de Balos"

En cuanto a la belleza de sus aguas no hay palabras para describir esta magnífica bahía de hermosas playas de arena rosa y un increible mar turquesa... . Sólo es posible acceder en barco o a pie (a 9KM de Kolimbari)y me encantaría volver a visitarlo de manera independiente en un barco alquilado puesto que el único incoveniente que encontré es que son excursiones donde te dejan unas horas (tipo rebaño de ovejas) para disfrutar del baño y ver las ruinas del castillo veneciano de 1852.
Quiero añadir que después de haber visitado Creta, Milos y otras islas griegas no me siento atraída por el Caribe en absoluto.


Récimno

Dani:
"Me quedo con su gente y con la gastronomía"


He vivido muchos momentos mágicos en Creta. He visto paisajes paradisíacos, donde me hubiera quedado a vivir, como Falásarna; he conocido personas maravillosas que me han ofrecido su casa para comer, como en Rodiá; he saboreado la impronta veneciana en ciudades como Récimno y Janiá; me he sentido como en casa en los valles de viñedos de la zona de Mirtiá donde conocí además la casa natal de Nikos Kazantzákis.

Pero si he de elegir algo, me quedo con dos cosas: su excelente gastronomía con una frutas y verduras excepcionales y con su gente, más amable cuanto menos turística es la zona que visitas. Sin duda, repetiré viaje a Creta.





Preveli

Marcos: "Mi mejor recuerdo son los cretenses"

Podría hablar de tantos lugares hermosos que encontré en mi recorrido por tierras de Creta, hace ya bastantes años. Tres amigos alquilamos un coche y recorrimos toda la isla de occidente a oriente. Si destacara una cosa, un paisaje, un pueblo, un monumento, sería injusto porque me dejaría otros tantos en el tintero. Así que mi mejor recuerdo son los cretenses, la gente sencilla de las aldeas y los pueblos, siempre dispuesta a echarte una mano en lo que necesitabas, a guiarte cuando te perdías, a ofrecerte agua fresca y rakí cuando llegabas a un pueblo con el calor del mediodía. Si te veían comiendo un bocadillo en la calle, te ofrecían el frescor de su casa.

Aprovecho la oportunidad que me brindas para denunciar la maldad y la inconsciencia de muchos y la avaricia de otros. ¡Cómo maltratamos a la naturaleza! Sé que no es agradable, pero te dejo este vídeo, tan breve como impresionante, en el que puedes ver cómo era el b
osque de palmeras de Preveli antes y después del incendio.

Marcos Martín



El palmeral de Preveli, antes y después del incendio





Amanecer en Anoya


Carmen: "Mi mejor recuerdo fue la visita a Anoya"

¿Qué fue lo que más huella dejó en mí de Creta? ¿Festós o la primera vez que vi el palacio de Cnossos, la emoción ante la tumba de Kazantzakis o los paseos por la bellísima
Janiá? ¿Disfruté más la visión de una furtiva cabra kri kri en la Garganta de Samaria o de la serenidad del atardecer en las terrazas del puerto veneciano de Récimno? ¿Puedo olvidar la comida y el vino, aquella noche del 16 de julio en un monasterio de la montaña bebiendo rakí con el Ηγούμενο (el abad) para celebrar mi santo y el de mi amiga Carmenita?

Pues no, no será nada de lo anterior, creo que lo tengo claro: para mí el mejor recuerdo y el resumen de lo que es Creta para mí fue la visita a Anoya. Era mi segunda estancia en la isla, estábamos haciendo un curso y todos los días los alcaldes, gobernadores y autoridades varias nos obsequiaban con recepciones, comidas, cenas, bailes, libros... y en Anoya no fue una excepción, pero consiguió superar ampliamente las recepciones de Janiá, Récimno y cualquier otra que recuerde, excepto quizás la de Midea, pero eso fue en la Argólide. A Anoya llegamos por la mañana temprano con la intención de aprovechar la mañana para visitar la cueva del Monte Ida (el actual Psiloritis) donde había pasado el omnipotente Zeus su infancia. Anoya es un pequeño pueblo de montaña de construcción bastante moderna y, con sinceridad, no muy espectacular, pero para mí era importante antes de conocerlo por tres razones: por la citada visita al Ida, por su pasado histórico, pues fue totalmente dinamitado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial y asesinados todos sus habitantes varones como represalia por el secuestro del general alemán que gobernaba la isla; es ésta una historia que siempre encontré fascinante y además uno de los dos ingleses, autores de la gesta junto con los guerrilleros cretenses, era Patrick Leigh Fermor, personaje singular y muy atractivo para mí, cuyo libro El tiempo de los regalos, así como el que escribió sobre Mani, recomiendo encarecidamente. La tercera razón es que aquí nació Nikos Xiluris, un cantante que me entusiasma y que me parece la encarnación del alma cretense. Yo os recomendaría mis dos canciones favoritas: Γεια σου χαρά σου Βενετιά y Ήτανε μια φορά.

De este modo, en Anoya se reunía lo que a mí más me interesaba de Creta: su historia antigua, el espíritu indomable de sus gentes y su música. Lástima que al llegar al pueblo un terrible diluvio nos impidió acercarnos a la montaña. El alcalde resolvió la situa
ción mandando servir la comida en los soportales de la plaza. Lo mejor es que no eran ni las diez de la mañana, así que nos pasamos el día comiendo; allí probé los mejores dolmades de mi vida y, combatiendo el frío a base de café y licores, entramos en muchas casas, hablamos con muchos de los habitantes del pueblo, cantamos, bailamos y compramos montones de manteles, jerseys y hasta zapatos para sustituir a los de alguno que estaban deshechos por la lluvia.

En fin, que Anoya se convirtió para mí en el paradigma de la hospitalidad cretense y uno de mis recuerdos más entrañables, nunca pude imaginar esto cuando salimos de Récimno por la mañana.

Carmen Riobó



Spinalonga

Ana Capsir: "Un lugar desconocido; magnífico al amanecer. Como siempre en Grecia"

Soy de las que dicen que a los sitios hay que volver varias veces, pues siempre son diferentes. Pero Creta…eso es otra cosa. Creta es un enigma. Pues conservo recuerdos momentáneos; sin plano secuencia.

La música. Un café de Haniá. Un elinikos metrios y el sonido del bouzouqui de un ensayo. Repeticiones de la misma canción una y otra vez.

Un rio, con un puerto dentro, el barco , aguas frias y cristalinas. Multitud de tortugas. Sin nombre. Cnosos. Eternas discusiones sobre la bondad o no de intervenir en los restos arqueológicos. Haniá otra vez. Su mercado. Sus especias. Por fin encontré alcaravea y ya no recuerdo para que la utilizaba. Rethimo. ¿Rethimo? Pasear por el muelle eligiendo las barculas más cuidadas y repintadas.

Lo que sí recuerdo como si fuera hoy es que el Meltemi rabiaba como nunca, que llegamos desde Karpathos, en una noche ventosa de luna redonda y de cielo tan limpio como solo el Egeo sabe tener. Que La Maga Azul; mi barco entonces; corrió como el rayo sobre las olas y que ya de noche arribamos a un lugar desconocido; magnífico al amanecer. Como siempre en Grecia.

Ana Capsir







martes, 25 de enero de 2011

PEPE SORO MOLÉS: CORRIENDO POR GRECIA


Es uno más de los nuestros. Un atleta, valenciano y filoheleno, que demuestra su pasión griega luciendo en su camiseta el nombre de Grecia (ΕΛΛΑΔΑ) dondequiera que vaya a competir. Pepe Soro Molés nos habla en esta entrevista, entre otras cosas, de su encuentro con el griego clásico, de cómo se organiza para aprender griego moderno de forma autodidacta y de por qué no ha visitado todavía el país de sus sueños: ¡Grecia, por supuesto!




- Buenas tardes, Pepe. Para comenzar, nos gustaría que nos hablaras un poco de ti. Dónde naciste, a qué te dedicas...

- Nací en Castellón, el 11 de septiembre de 1974, aunque vivo en Burriana. Soy Graduado Social y trabajo como asesor laboral en un despacho profesional. Estoy felizmente casado con mi mujer, Elena, y tenemos un hijo pequeñito, de casi tres años, llamado Alejandro. Como puedes comprobar, los nombres de mi familia son todos de origen heleno, como no podía ser de otra manera.


- Cuéntanos desde cuándo participas en carreras de fondo y si practicas o has practicado otros deportes.

- Desde noviembre de 2008, participo en carreras de gran fondo gracias a la insistencia de un buen amigo. Actualmente, he participado en un total de 26 carreras de gran fondo, 16 de ellas en la modalidad de Media Maratón (21.097 metros). Durante 2011 espero participar en 20 pruebas más. Eso sí, no soy un atleta de élite y mi participación suele ser bastante discreta. Mi récord personal en la modalidad de Media Maratón está en 1 hora, 37 minutos y 35 segundos.


- Dinos cómo comenzó tu pasión por Grecia y cuál fue tu primer contacto con la cultura de ese país.

- Mi pasión por Grecia comenzó en el Instituto de Bachiller, por casualidad, huyendo de las matemáticas. Me cautivaron dos cosas: primero, la belleza de la escritura helena; segundo, la pronunciación del griego, tan parecida a la nuestra. Recuerdo que los cinco alumnos que optamos por el griego clásico como nuestra asignatura optativa, hacíamos frente a los más destacados alumnos de la clase (los más inteligentes), ya que no lograban descifrar nuestros mensajes en griego.




- Tengo entendido que estudias griego moderno de forma autodidacta. Explícanos un poco cómo te organizas y qué método sigues.

- Como nunca le perdí el hilo, hace poco menos de un año retomé de forma autodidacta el estudio del griego moderno, en este caso. Sigo un curso de 105 lecciones que desmenuzo al máximo. Primero leo la lección, declino los sustantivos, conjugo los verbos, traduzco el texto y, finalmente, escribo a mano los diálogos. Al final vuelvo a leer toda la lección. Invierto unas dos horas y media por lección. De forma complementaria, traduzco letras de canciones que escucho asiduamente, y conecto por internet con el canal SKAÏ de Grecia.


- ¿Qué piensa tu familia de esa admiración que demuestras por Grecia y su cultura?

- Mi familia lo ve como una afición extraña. Creen que podría sacar más provecho con el estudio de otros idiomas, pero explicar las cosas del corazón es una tarea ardua y complicada.


- ¿Escuchas música griega? ¿Qué cantantes o grupos te gustan?

- Sí, y me encanta. Durante las carreras y en los días de entreno escucho sólo música helena. Me gustan mucho Elefcería Arvanitaki, Lavrentis Majeritsas, Anna Vissi y la también chipriota Evdokía Kadí, entre otros.


- ¿Sigues también el cine en griego? ¿Has visto alguna película?

- Con el cine todavía no me atrevo. Σιγά, σιγά. [Poco a poco] Todavía no alcanzo a entender bien el idioma. Me refiero a escuchar una conversación entre griegos. Hablan muy rápido para mi capacidad de comprensión y asimilación, aunque espero conseguirlo algún día.


- ¿Estás al día en lo referente al deporte griego?


- Sí, me gusta el fútbol y en particular el Olympiacós S.F.P., del que sé casi todo. Admiro a su portero, Andonis Nikopolidis. Conozco la letra de su himno, su estadio, los jugadores... aunque reconozco que mi mayor alegría fue ver campeón al equipo nacional griego en la Eurocopa 2004 en Portugal. Fue algo increíble para mí.




- ¿Has viajado alguna vez a Grecia?

- No, debido a mi fobia a los aviones, aunque espero hacerlo en breve con mi familia. Sólo cogería un avión por dos cosas en esta vida: primero, por mi familia; segundo, por Grecia.


- ¿Qué lugares de Grecia te gustaría visitar?

- Me gustaría visitar Atenas, el puerto del Pireo, Esparta, Santorini, Rodas, las Cícladas y Tesalónica.


- Cuéntanos por qué decidiste lucir la camiseta de Grecia en cada una de las competiciones en las que participas.

- Bueno, esto lo decidí por varias razones. La principal es la de poder pasear el nombre de Grecia por las calles de nuestra Comunidad, para que la gente no tenga una idea equivocada de Grecia, de que es un país extraño, distante y, económicamente hablando, desastroso. Pienso que son más las cosas que nos unen con Grecia que las que nos puedan separar. Y lo cierto es que funciona. Recuerdo que un corredor griego me preguntó antes de una carrera: "Είσαι Έλληνας;" [¿Eres griego?], hasta escuchar a mi paso el típico "¡Vamos, Grecia!" cuando la gente ve mi faneláki [camiseta]. Confieso haber escuchado en la llegada a la meta de la Media Maratón de Castellón en 2010 un "Πάμε, πάμε, πάμε!" [¡Vamos, vamos, vamos!]. Todo esto es muy gratificante para mí.


- Y, por último, ¿qué significa Grecia para ti?

- Bueno, Grecia para mí es como mi otro país; me explico: Al nacer, no podemos elegir nuestra nacionalidad, pero, si se pudiera, creo estar seguro de que mi opción sería la de ser griego. Lo siento como un país muy cercano, mediterráneo, con una forma de vida muy parecida a la nuestra y con el valor añadido de su patrimonio artístico y cultural.


- Muchísimas gracias, Pepe, por tus palabras. Que sigas luciendo con orgullo esa camiseta con el nombre de Grecia dondequiera que vayas a competir y, sobre todo, que muy pronto veas convertido en realidad ese sueño tuyo de visitar las tierras helenas.



Entrevista: Emmanuel Vinader