sábado, 18 de octubre de 2008

SAFO DE MITILENE


Anoche me desvelé ya bien entrada la madrugada y, ante la imposibilidad de volver a conciliar el sueño, tomé al azar un libro de la biblioteca: "Poemas y fragmentos" de Safo. Así pues, la primera luz de este sábado me sorprendió acurrucado en el cálido sofá, leyendo y releyendo lo poco que ha llegado hasta nuestros días de la poetisa de Lesbos. Ahora quisiera compartir con vosotros uno de sus poemas:


video
Angélique Ionatos & Nena Venetsanou
"Quiero decir algo" (Safo de Mitilene)



ΘΕΛΩ ΤΙ Τ΄ ΕΙΠΗΝ

θέλω τί τ'είπην, αλλά με κωλύει αίδως.

αι δ'ήχες έσλων ίμερον η κάλων
καί μή τί τ'είπην γλωσσ'εκύκα κάκον,
αίδως κέν σε ούκ ήχεν όππα-
τ'άλλ'έλεγες περί τω δικαίως.

γλυ
κηά μάτερ ου τοι δύναμαι κέεκην τον
ίστον πόθωι δάμεισα παίδως βράδιναν
δι' 'Αφροδίταν.



QUIERO DECIR ALGO

Quiero decir algo, pero el pudor me impide.

Si tuvieras deseos de bondad y belleza
y no fuera algo malo lo que tu lengua agita,
no tendrías pudor entre los ojos,
y hablarías de ello limpiamente.

Dulce madre mía, no puedo trabajar,
el huso se me cae de entre los dedos.
Afrodita me ha llenado el corazón
de amor a un bello adolescente
y yo sucumbo a ese amor.


Safo de Mitilene

Safo nació en la isla de Lesbos, actualmente llamada Mitilene, aproximadamente entre los años 650 y 600 a.C. De lo poco que se sabe acerca de su vida, se cree que perteneció a una familia noble, que tuvo tres hermanos, que su padre fue Scamandronymos y su madre Cleis. También se dice que se casó con un hombre rico de la isla de Andros, con el que tuvo una hija llamada Cleis y del que enviudaría rápidamente.

Alrededor de 593 a.C. Safo conoce el destierro por intervenir en las luchas políticas de la isla y escribir sobre la tiranía de Pítaco. Safo se marcha a Sicilia por un corto periodo y, al regresar a su tierra natal, funda una escuela para enseñar a jóvenes mujeres el arte de la poesía y las letras, además de danza, música, filosofía, gimnasia y las artes del placer. De sus poemas se deduce que se enmoraba de sus discípulas y mantenía probablemente relaciones con muchas de ellas. De ahí proceden los términos lesbianismo y safismo, ambos usados para nombrar la homosexualidad femenina.


En muchos lugares de la antigua Grecia, las mujeres gozaban prácticamente de todos los derechos que tenían los hombres. Lesbos era uno de estos lugares, sin embargo en Atenas la situación era totalmente diferente, por lo que Safo comenzó a recibir los primeros descalificativos en vida por parte de muchos sectores de una tierra donde solamente las prostitutas tenían acceso a la cultura y vida social. Esto hace una idea del pensamiento con que Safo fundó su academia. Existieron otras maestras como Safo. En Máximo de Tiro se citan dos educadoras de esta clase: Andrómeda y Gorgo.


Safo inventó el verso de tres endecasílabos y un adónico final de cinco silábas conocido hoy en día como estrofa sáfica. Escribió nueve libros de odas, epitalamios o canciones nupciales, elegías e himnos. De éstos sólo quedan algunos fragmentos y dos poemas completos: la "Oda a la mujer amada", recogida por Longino en su libro Tratado de lo sublime y la "Oda a Afrodita", recogida por Dionisio de Halicarnaso.


La poesía de Safo se caracteriza por la exquisita belleza de su dicción, su perfección formal, su intensidad y su emoción. Muchos poetas griegos posteriores fueron influenciados por la obra de Safo, especialmente Teócrito, Ovidio y Catulo. Safo, junto a su compatriota Alceo, son considerados los poetas más sobresalientes de la poesía lírica griega arcaica. Son además los únicos representantes de la producción literaria lesbia.


Los poemas de Safo fueron acogidos con entusiasmo desde la antigüedad. Se recitaban y se conocían en la Atenas del siglo V a.C. y más tarde, en Roma, habían bustos de ella y los poetas latinos la alaban. Ya a partir de la época alejandrina se puso de manifiesto el interés por conservar su obra e intentar descubrir nuevas partes. Safo ha sido probablemente la poetisa más traducida y más imitada de la antigüedad clásica. A lo largo de los siglos, autores como Platón, Catulo, Petrarca, Leopardi, Hölderlin Byron o Rilke, entre otros, han admirado su obra, considerádola una cumbre indiscutible de la poesía universal.


Aunque se calcula que fue cerca del año 580 a.C., no se sabe exactamente cuándo ni cómo murió, pero una leyenda muy poco creíble sostiene que, tras ser rechazada por el joven marino Faón, se arrojó desde un acantilado en Léucade. Esto no concuerda para nada con los poemas de su última época, en los que se describe a sí misma como una anciana que goza de una vida tranquila, pobre y en armonía con la naturaleza. Después de su muerte, Mitilene acuñó monedas con su busto y los atenienses le erigieron una estatua en bronce, obra de Silanión. Dos siglos después de su muerte Platón se refiere a ella como "la décima musa".



Angélique Ionatos & Nena Venetsanou
"Sappho de Mytilene" (1991)



Safo
"Poemas y fragmentos"
poesía Hiperión (1997)


"Sólo es hermoso el hermoso cuando alguien lo mira,
mas si también bueno es, lo será de por vida"
(Safo)