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viernes, 9 de enero de 2015

NIKOS LYGERÓS - "TOMA TU LÁPIZ" (HOMENAJE)


Poema e ilustración del escritor y poeta Nikos Lygerós  en homenaje a los dibujantes del semanario "Charlie Hebdo" asesinados el pasado día 7 en París.                  #JeSuisCharlie


Toma tu lápiz
sin goma
y pinta
libre
sin temor
si quieres
realmente
honrar
a las víctimas
de la barbarie
porque las palabras
son insuficientes
si no hay
continuidad
para acusar
los actos
de la injusticia
contra los inocentes
y si los Justos
no culpan
ni condenan
a los criminales
de nulidad
y el vacío.

Traducción al español de
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou.

Πάρε το μολύβι σου
χωρίς σβήστρα
και ζωγράφισε
ελεύθερα
δίχως φόβο
αν θέλεις
πραγματικά
να τιμήσεις
τα θύματα
της βαρβαρότητας
γιατί τα λόγια
δεν αρκούν
αν δεν υπάρχει
συνέχεια
που να κατηγορεί
τις πράξεις
της αδικίας
ενάντια στους αθώους
αν οι Δίκαιοι
δεν κατηγορήσουν
και καταδικάσουν
τους εγκληματίες
του μηδενισμού
και του κενού.


Poema e ilustración: www.lygeros.org



domingo, 9 de febrero de 2014

ZEÓLADO COMO INNOVACIÓN GRIEGA


Si alguien calcula cuántos aceites de oliva existen en el mundo y cuántas toneladas de aceite representan; si además calcula cuántas zeolitas naturales y artificiales existen, entonces podrá entender la invención del Zeólado y darse cuenta de que el Zeólado constituye una innovación griega a nivel mundial. Si además evalúa el hecho de que Grecia posee uno de los mejores aceites de oliva del mundo y estima que el país dispone de enormes depósitos de clinoptilolita, o sea, una de las zeolitas más eficaces en múltiples aplicaciones, a lo que se suma su contexto natural, entonces se dará cuenta de que el Zeólado como idea funciona como punta de lanza en calidad. Porque la combinación del aceite de oliva y la zeolita puede que ataña sin ningún problema no sólo al aceite de oliva extra, sino que puede que sea sin ningún obstáculo totalmente biológico, ya que la zeolita como fungicida y contra la mosca del olivo asegura la resistencia del olivo contra los ataques, sin ninguna interferencia de cualquier otro producto. Los análisis químicos demuestran en la práctica la calidad del Zeólado para el aceite de oliva verde, algo que fascina a los cultivadores. Mediante las espectaculares propiedades de la clinoptilolita, que detienen los metales pesados, las toxinas y los radicales libres, la tierra de los olivares se hace aún más fértil y ayuda a estos nuestros árboles que constituyen el símbolo de nuestro país. Ahora, cualquier productor griego puede aprovecharse de esta innovación para ofrecernos una mayor calidad a todos nosotros.

Nikos Lygerós


Traducción al español:  
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou





lunes, 11 de noviembre de 2013

NIKOS LYGERÓS: "EL COLOSO DE RODAS"


El Coloso de Rodas no es sólo uno de los siete milagros del mundo antiguo, y tampoco es sólo una estatua representando el Sol. El Coloso de Rodas no es sólo una obra de Cares de Lindos, discípulo de Lisipo, y tampoco el símbolo del protector durante el asedio. El Coloso de Rodas no sólo refleja la luz del sol en la piel del bronce y tampoco representa una simple figura humana. El Coloso de Rodas cuenta con todas estas cualidades y al mismo tiempo es un símbolo reconocido, intemporal, por toda la Humanidad. El Coloso es una estatua de la libertad, mucho antes de que la idea se hubiera nacido en la mente del escultor francés Bartholdi. Es un símbolo que muestra que la libertad proviene de la resistencia y la última del conocimiento, ya que los Rodios mantuvieron su posición sin haber sucumbido en el asedio por los muros de la ciudad. Este símbolo no es sólo un símbolo de la paz sino de la dignidad humana también. Además señala el valor del conocimiento, de la resistencia y de la libertad. En otras palabras, representa la figura de Homo Universalis que constituye Humanitatis Opus, es decir, obra de la Humanidad que a través de su innovación y su estética logró que lo nombraran milagro dado que nadie había conseguido antes este logro que materializa este exceso. Esto significa para nosotros, el Coloso de Rodas, un regalo de Helenismo a la Humanidad.

Traducción al español de 
Aikaterini Danai Stylianidou y Olga Raptopoulou




sábado, 13 de julio de 2013

CADA PASO ES UNA LUCHA



Cada paso es una lucha
para el luchador
que sigue su obra
incluso cuando todos
lo han abandonado todo
porque sabe que nadie más
sino él mismo
lo llevará a cabo
entonces aun solo
lucha contra todos
los enemigos de la libertad.

Nikos Lygerós


Traducción al español:  
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou





viernes, 26 de abril de 2013

DOS GENOCIDIOS, UNA TÁCTICA


La cuestión del reconocimiento de la República Chipriota ya no es formal. Es claramente indicativo de la misma barbarie que viola constantemente los derechos humanos. Muchos se han olvidado del genocidio de los armenios y los griegos pónticos, pero ahora tienen que admitir que la táctica de Turquía sigue siendo la misma, incluso respecto a temas técnicos y oficiales que son evidentes para todos los estados y especialmente para los estados miembros de la Unión Europea. Muchos, debido a la ignorancia o a la diplomacia, aíslan los hechos para que no se transformen en elementos de acusación. Mientras que, en realidad, el estado profundo siempre tiene el mismo objetivo: la distinción del elemento turco a través del exterminio de todos los pueblos que obstaculizan este objetivo. Puede que parezca paradójico, pero tenemos que destacarlo. Este objetivo está directamente relacionado con la cultura o, para utilizar una terminología más precisa, con la falta de cultura. Si comprendemos esta condición principal, podemos entonces darnos cuenta de la táctica turca. A medida que el estado profundo no puede destacar el elemento turco a través de la cultura, especialmente cuando esta se compara a las creadas por los armenios, los griegos, los kurdos, etc., este ha decidido aniquilar los pueblos de estas culturas a fin de superar el complejo de inferioridad. No es casual el nombre de la invasión de Chipre. Aunque oficialmente el ejército turco quería proteger a sus hermanos, el código del ataque llevaba el simbólico nombre de Atila, el cual se relaciona con la fama de que la hierba no crecía de nuevo tras su paso. La misma idea explica por qué las casas en el pueblo maronítico “Asómatos” fueron arrancadas incluso de sus cimientos para colocar una enorme estatua de Kemal. Diacrónicamente cada régimen de Turquía trata de diferenciarse oficialmente del anterior con respecto a las barbaridades que ha cometido; sin embargo, en esencia, sigue con el mismo objetivo a su propia manera. La táctica turca es intransigente, dado que no ha sufrido coste para su barbarie no sólo contra los pueblos oprimidos sino contra toda la Humanidad. Y ahora otra vez trata de persuadir a la Unión Europea entera de que no tiene nada que ver con la Turquía de los años anteriores, mientras que con la cuestión del reconocimiento de la República Chipriota anula ella misma sus propios argumentos. Y lo mismo puede decirse sobre el reconocimiento del genocidio de los armenios y de los griegos pónticos. Incluso si analizamos solamente los hechos reconocidos oficialmente, Turquía ha cometido dos genocidios con la misma táctica sin ningún costo, como lo demuestra la situación en Imvros, Tenedos y Chipre. Ahora la pregunta para la comunidad internacional es la de si tiene que esperar el genocidio de los kurdos también para darse cuenta de que Turquía no constituye un estado de derecho sino una barbarie que aparenta ser estado.

N. Lygeros

Traducción al español de Olga Raptopoulou 
y Eduardo Lucena González






sábado, 2 de febrero de 2013

LOS DE MENOS DE CIEN AÑOS

Nikos Lygeros - "Souvenir de Boheme"


La voz del genocidio

nos habla de una época

que los de menos de cien años

no pueden conocer,

y no te sorprendas

ante esta indiferencia

contra nuestra memoria,

pero si dudas de ti mismo

escucha de nuevo

las canciones de Charles

para convencerte

de que a pesar de la barbarie

estaremos siempre aquí

para condenar el crimen

que antes no tenía nombre.


Nikos Lygeros


Traducción al español de
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou


sábado, 12 de enero de 2013

GENOCIDIO Y COMPASIÓN

Nikos Lygerós - Petite victime du Holodomor
Carboncillo sobre papel blanco natural (41x32 cm)


¿Por qué el genocidio de los ucranianos permanece desconocido en Grecia y en Chipre? Recientemente ha sido reconocido por España y Argentina. Ya ha sido reconocido por 24 estados. En cambio, el genocidio de los Pontios ha sido reconocido sólo por Grecia, Chipre y Suecia. ¿Siete millones de víctimas no son suficientes para un reconocimiento? ¿Qué más queremos? Si no reconocemos por nuestra parte los genocidios que han sufrido otros pueblos, ¿quién reconocerá el nuestro? Mientras hay conspiraciones entre los bárbaros para exterminar pueblos enteros, rara vez las víctimas se apoyan mutuamente. La barbarie se esfuerza por aislar a las víctimas y estas se sienten efectivamente solas. En todo caso tienen que demostrar lo que han sufrido. El genocidio de los judíos y el de los armenios muestran cómo funciona la metodología del reconocimiento. En efecto el genocidio de los armenios nos permite asegurar formas de reconocimiento, incluso en los casos en que el culpable no admite su culpabilidad. Estamos al tanto del desarrollo de los hechos pero no estamos en estado de alerta. Sólo conocemos la fase de espera. Todos y cada uno de nosotros nos ocupamos de nuestro trabajo, que por lo general es nuestra única vida, porque carecemos del alcance y de la grandeza para agacharnos a ver el dolor del otro. Aguardamos que las comunidades lleven a cabo el trabajo del reconocimiento. Sólo que estas comunidades, sobre todo cuando aún están en fase de migración económica, son incapaces e ineficaces considerando estos temas, en los que se necesitan conocimientos técnicos de derechos humanos. En consecuencia, no debemos esperar el uno al otro. El trabajo del reconocimiento es demasiado grande para una persona, incluso si esta persona es un ser humano. Es necesariamente un trabajo colectivo. Por tanto, no debemos esperar sólo que los ucranianos avancen en Grecia y Chipre, donde existen aún complejos económicos debido al reciente desmoronamiento del sistema soviético. Nosotros debemos ayudarles de todos modos: traduciendo al griego material que condene la barbarie, publicando artículos que informen a la población griega, dando charlas que expliquen los acontecimientos históricos de 1933. No podemos simplemente esperar a los demás, porque puede que estos hagan lo mismo y de esta manera podamos encontrarnos en un inútil “equilibrio de Nash”, mientras que podríamos lograr un efectivo “equilibrio Pareto” de tener un marco de cooperación contra la barbarie. Cada genocidio nos enseña algo y nuestra resistencia hace que nuestra compasión crezca. Basta con que lo queramos.

Nikos Lygerós

Traducción al español de 
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou


Nikos Lygerós - Genocidios y Humanidad






lunes, 19 de noviembre de 2012

NUESTRA MEMORIA PÓNTICA



 Para un griego contemporáneo el griego póntico no es una víctima del genocidio sino solamente un héroe de bromas estúpidas que provienen histórica y esencialmente de Turquía. En los libros escolares de Grecia no hay referencias reales al Helenismo del Ponto, como ha sido correctamente señalado por A. Pavlidis. Nuestros niños no conocen la belleza de los lamentos pónticos. No conocen las canciones acríticas porque nadie les enseña los datos históricos. Por otra parte, poco frecuentes son los expertos en el Ponto que lograron ocupar puestos en las universidades griegas. Y es que la estrategia del silencio actúa activamente. Dicho de otra manera: nosotros mismos reforzamos el genocidio de la memoria. Para un griego medio, los griegos pónticos son refugiados en pleno sentido del término. Sin embargo, este griego medio no se pregunta quién no es refugiado o descendiente de refugiado en Grecia. Esta simplificación de la cuestión póntica permite a muchos erradicarla de entre nuestros problemas nacionales. Existe ahora un marco muy positivo para la cuestión del genocidio a través de los problemas del reconocimiento de la República de Chipre, pero nadie lo valora eficazmente para la cuestión póntica. Especialmente en Francia y por toda la Unión Europea los armenios reclaman de manera dinámica sus derechos y el reconocimiento del genocidio como una condición sine qua non. Esto es un ejemplo creativo y aliado. Los genocidios de los armenios y de los griegos pónticos están históricamente relacionados, y reconociendo el uno se refuerza el reconocimiento del otro. Sin embargo, tienen que funcionar además en pareja ya que su objetivo es el mismo. Debemos estar unidos tanto en el presente como en el futuro a través de nuestro pasado. La protesta dinámica resulta imprescindible sobre todo en este periodo crítico para la Unión Europea en el que se inspeccionan los datos de Turquía. ¿Quién va a reclamar nuestra existencia e historia si no lo hacemos nosotros mismos? Si nos olvidamos de nuestra propia memoria y la convertimos en un chiste, ¿qué tribunal de derechos humanos vendrá a ayudarnos en nuestra lucha? No puede existir lucha sin memoria y educación. El elemento póntico no es un caso degenerado de la historia griega. La mención al Imperio de Trebisonda es suficiente para demostrarlo. Quien es consciente de ello puede luchar, pero ¿los demás? Los griegos deben conocer su historia si realmente quieren que el Helenismo moderno exista. Los griegos pónticos siguen hasta ahora cantando nuestra historia, pero ¿quién escucha su canción? Muchos de nosotros se han olvidado de los lamentos, los himnos, el genocidio. Sin embargo, unos pocos y las piedras siguen recordando. Su resistencia debe ser apoyada por las normas europeas, ya que las de Grecia no son suficientes, para ayudar a nuestra patria a posteriori otra vez. El Ponto no se ha olvidado de nosotros. Y nosotros no nos debemos olvidar del Ponto porque es un trozo de nuestra historia. Si lo olvidamos, nos olvidamos de nuestra existencia.
Nikos Lygerós


Traducción al español: 
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou







sábado, 3 de noviembre de 2012

MONÓLOGO SOBRE EL GENOCIDIO

Nikos Lygerós - "Superviviente Judío"
Carboncillo sobre papel blanco natural (32x41)

¿Quién puede soportar la existencia de un genocidio? Silencio. ¡Nadie! Tiempo. Pero entonces, ¿quién?Tiempo. ¡Los monstruos! Sí, ellos pueden... Si aguantan todas las injusticias humanas… ¿Por qué no las inhumanas también? Claro, ¿por qué no?… Al fin y al cabo, ¿los necesitamos para algo más? Tiempo. Por supuesto que no… Basta con que se resistan a los animales y salven a los seres humanos… Pero ¿esto es vida? ¿Quién podría soportarlo? Silencio. ¡Nadie! Tiempo. ¿Y la alegría? Pausa. Ellos no están destinados para ella… Si no comparten el dolor, ¿para qué compartir la alegría? La alegría es humana, ¿no? No la necesitan. Su existencia se deriva de la necesidad. Si las personas no fueran la fuerza del sistema, si los animales no fueran las herramientas del sistema, ¿quién encontraría útiles a los monstruos? Silencio. ¡Nadie! Tiempo. Una pregunta sólo… Ahora que lo pienso, ahora que estoy solo, ahora que no tengo familia, ¿cómo he conseguido ser un ser humano? ¿Quién me ayudó? ¿Lo he conseguido solo? Ojalá pudiera decirlo con certeza… Sí, ojalá. ¿Acaso los monstruos? Tiempo. Pero es que ellos, como que... ¡no!Pausa. ¿Por qué? Tiempo. Sí, ¿por qué? Los monstruos son así desde el principio. Han nacido monstruos; para ayudar a los seres humanos... Y ¿por qué? ¿Por qué? Silencio. ¿Cuál es la verdadera razón de este papel? ¿Cuál? No sé, sinceramente no sé… Silencio. A menos que… Tiempo. A menos que sea la humanidad. Entonces todo se explica. 

Nikos Lygerós

Traducción al español de 
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou


Nikos Lygerós - "Monólogo sobre el genocidio"






martes, 18 de septiembre de 2012

LA CONTRIBUCIÓN DEL GENOCIDIO

Nikos Lygerós - La Masacre de los Inocentes II
Tinta china sobre papel satinado (29,7 x 21cm)


Por Nikos Lygerós

Tout notre héritage culturel est le fruit des apports de toutes les nations. Nous comprenons ceci d’autant mieux lorsque nous pensons combien appauvrie eût été notre culture si les peuples condamnés par l’Allemagne n’eussent point été capables, tels les Juifs, de créer la Bible ou de donner le jour à un Einstein, à un Spinoza; si les Polonais n’eussent été à même d’offrir au monde un Copernic, un Chopin, une Curie; si les Tchèques n’eussent produit un Huss, un Dvorak; si les Grecs n’eussent donné un Platon ni un Socrate; si les Russes n’avaient offert au monde un Tolstoï et un Rimski-Korsakov; les Français un Voltaire, un Montesquieu, un Pasteur; les Hollandais un Erasme, un Grotius et un Rembrandt; les Belges un Rubens et Maeterlinck; les Norvégiens un Grieg; les Yougoslaves un Negosti; les Danois un Kierkegaard. 
Raphaël Lemkin


Si un genocidio contribuye a algo eso es, sin duda, a la conciencia de la pérdida. Sin embargo, la pérdida tiene que ser perceptible e imaginar su descripción tangible, en el caso de que haya sucedido. Incluso en el margen de nuestra lucha por el reconocimiento del genocidio olvidamos a menudo darnos cuenta de la ausencia de aquellas personas que no nacieron nunca debido a la muerte de sus antepasados. Pensamos especialmente en unas personas, algunas veces personas concretas, siempre y cuando sepamos sobre su obra y su contribución al desarrollo de la Humanidad. Pero ¿quién entre nosotros piensa en las personas que no tuvieron esta posibilidad? La respuesta es muy fácil: Raphaël Lemkin. Se trata del creador de la noción de la palabra “genocidio”. Pero él lo profundiza más. Mediante sus escritos nos muestra el camino humano privado de la voz en la sociedad del olvido. Separa de las naciones sus frutos para donarlos a toda la Humanidad. Por lo tanto, las personas son regalos para la Humanidad. En este margen nuevo, la noción del genocidio obtiene una nueva dimensión que paralelamente incumbe a la negación del genocidio. Los genocidios ya no son unos hechos aislados en el tiempo con impacto local, a pesar de su horror. Se trata de un crimen que se perpetúa al pasar el tiempo siempre y cuando no esté reconocido. Y esta es la razón por la que un crimen tal contra la Humanidad sigue siendo tan abominable. Porque no deja de herir a la Humanidad. Esta se encuentra en la posición de la madre destruida por el bárbaro que le arrebató a su hijo para decapitarlo. El crimen se concibe dejando un estigma indeleble a lo largo del tiempo y por la incapacidad del niño de preservarse en la memoria de su madre eviscerada. Por eso el asesinato cometido es doble. No consigue sólo la herida sino su permanencia. No se limita sólo a lo simbólico, sino que anhela la estigmatización también. La crucifixión no es suficiente para el verdugo porque tiene miedo de la resurrección. La problemática sobre el genocidio estriba en la duración de la acción, siempre y cuando tendamos a considerarlo como un simple hecho. Es que nos olvidamos de los descendientes de las víctimas y sobre todo de su posible contribución a la evolución de la Humanidad. Esto es lo que el texto de Raphaël Lemkin nos recuerda. Al darnos los nombres de los seres humanos que ayudaron a la Humanidad, nos hace comprender de manera tangible la pérdida que representa el genocidio para la misma. Además, nos permite darnos cuenta de que no incumbe sólo a la Humanidad del presente sino a la del futuro, que no tendrá la oportunidad de nacer, vivir, crear. Raphaël Lemkin insiste mucho en este hecho para que podamos comprender la importancia de la condena de este crimen contra la Humanidad. Por otra parte esto nos indica que no podemos limitarnos al reconocimiento. Es necesario pasar a la fase de penalización para condenar a los que querían decapitar al niño aun cuando la madre fue ya eviscerada. Por lo tanto el reconocimiento no puede constituir sino el primer paso en el proceso de reparación, ya que el crimen fue cometido a través del tiempo. Por eso el problema verdadero del genocidio, en dimensiones humanas, no es su historicidad, ya que es indiscutible, sino el rasgo diacrónico mediante el genocidio de la memoria. El crimen contra la Humanidad no tiene lugar sólo en contra de los que fallecieron sino, sin duda alguna, también contra los que vendrán. Esto es lo que siempre debemos tener en cuenta al examinar el genocidio y esta es su contribución. 


Cuando naciste después del genocidio

Cuando naciste después del genocidio
no contaste que tú también
debes luchar
por el reconocimiento de la evidencia
y sin embargo, después de tantos años de lucha
ya piensas en cómo seguir
y mostrar a los demás
que todavía son indiferentes
que es lo debido para la memoria.

Nikos Lygerós





No mires a tu genocidio solo

No mires a tu genocidio solo
hay otros también; no te olvides
porque si cada uno reconoce
la memoria de los demás que no se han olvidado
las víctimas se unen
y crean pedazos de humanidad
para soportar juntos los crímenes
de la horrible barbaridad
sin esta acción
cada uno está aislado.

Nikos Lygerós




Traducción del texto y los poemas: 
Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou 

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