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jueves, 16 de enero de 2014

"LA PASIÓN DE LA LLUVIA", DE KIKÍ DIMULÁ


Kikí Dimulá - "La pasión de la lluvia"
Traducción y prólogo de Πέντε στις πέντε
Colección Romiosyne
Editorial Point de Lunettes 
(Sevilla, 2013)

Esta mañana he recibido el segundo volumen de la colección Romiosyne que, como saben, tiene como objetivo la difusión de la literatura griega contemporánea a través de las cuidadísimas ediciones bilingües griego-castellano que saca a la luz la editorial sevillana Point de Lunettes.

Este segundo número lleva por título La pasión de la Lluvia y contiene una amplia selección de poemas de diez de los doce libros que la excelente poeta griega Kikí Dimulá (para muchos, entre los que me cuento, la voz poética viva más importante de Grecia) ha publicado hasta la fecha. Además, los suscriptores de la colección hemos recibido un volumen extraordinario que llega firmado por la autora.

Me dispongo, pues, a disfrutar de la singular poesía de Dimulá -tanto en griego como en castellano- no sin antes felicitar al director de la Romiosyne, Juan José Tejero, por su excelente iniciativa, por el buen camino por el que sin duda está llevando la colección, y por la amabilidad que siempre dispensa a suscriptores tan impacientes como el que esto escribe.

Debo extender mi felicitación a Πέντε στις πέντε, el equipo de traductores de Valencia que, además de verter al castellano los poemas de Kikí Dimulá, nos obsequia con un breve y muy interesante prólogo.

No quiero terminar estas líneas sin invitar a los lectores de La Pasión Griega a convertirse en suscriptores de la colección Romiosyne. Tienen toda la información en su blog: romiosyne.blogspot.com.




Más sobre Kikí Dimulá en La Pasión Griega, aquí


lunes, 8 de diciembre de 2008

KIKÍ DIMULÁ - "LAS ADELFAS AMARGAS"


ΟΙ ΠΙΚΡΟΔΑΦΝΕΣ


Λόφος Φιλοπάππου

Εδώ δεν ήρθαμε ποτέ.
Ο λόφος δε σε ξέρει.
Το βήμα σου δε βρίσκεται γραμμένο
σε κανένα μικρό ανηφοράκι
κι ούτε στις πράες κατηφοριές

ακούεται το γέλιο της βιασύνης σου.
Γραμμένος δε
ν είσαι
ούτε και στα χλωρά ερωτολόγια:
στα σαρκώδη φύλλα των κάκτων.

Γεμάτα μικρές μαχαιριές ονομάτων
που δεν πάνε σε βάθος
κι εύκολα κ
λείνουν,
Έλση - Δημήτρης
και βέλος.
Κι άλλα ονόματα που πέρασαν

μ' ένα καημό διαρκείας.
Στα πιο πολλά
η ενωτική γραμμή ανάμεσά τους
έθρεψε κιόλας, έσβησε.

Κι αποσυνδέθηκε το κάποτε.
Φυσάνε όρκοι πίσω από τους θάμνους
και κυλάνε πέτρες.
Έρωτες που ανεβαίνουν,

έρωτες που γλιστράνε.
Το απόγευμα αισθάνεται
μια μυροβό
λο απάθεια
κι ό,τι είναι λύπη
μοιάζει με ησυχασμό φυλλώματος.
Των αρωμάτων τα σώματα

βαρειά ανοιγοκλείνουν τα φτερά τους,
βαρετά αγνοούν:
κανέν
α δε μυρίζει εξαφάνιση.
Πού είσαι;
Κάτι πικραίνει πιο πολύ κι απ' τ' όνομά τους

τις πικροδάφνες.
Πού είσαι;
Αλλά εδώ δεν ήρθαμε ποτέ.
Ο λόφος δε σε ξέρει.

Λοιπόν σώζομαι από συσχετίσεις.
Κι έτσι μπορώ να σταθώ
στο ύψος μιας ρεμβαστικής ουδετερότητας
για ν' απολαύσ
ω ανενόχλητα
αυτό το κάθαρμα τη δύση.

Κική Δημουλά





LAS ADELFAS AMARGAS


Colina de Filopapo

Nunca estuvimos aquí.
La colina no te conoce.
Tu paso no quedó marcado
en ninguna pequeña subida
ni en las suaves bajadas
suena la risa de tu premura.
Tampoco estás inscrito
en las verdes palabras de amor:
en las hojas carnosas de los cactos.
Llenas están de pequeñas cuchilladas de nombres
que no llegan a profundidad

y cierran fácilmente,
Elsi – Dimitris
y flecha.

Y más nombres que pasaron
con una pena duradera.
En la mayoría
el guión de unión entre ellos

ya se ha encorado, se ha borrado.
Y se desconectó el entonces.
Soplan juramentos detrás de las matas
y piedras resbalan.
Amores que suben,
amores que
deslizan.
La tarde siente

una apatía fragante
y todo lo que es tristeza
parece sosiego de follaje.

Los cuerpos de los perfumes
con pesadez abren y cierran sus alas,
con pesadez ignoran:
ninguno huele a desaparición.
¿Dónde estás?
Algo apena a las adelfas amargas
más que su nombre.
¿Dónde estás?
Pero nunca estuvimos aquí.
La colina no te conoce.
Pues me ahorro las asociaciones.
Y así puedo quedar
a la altura de una neutralidad contempladora
para gozar sin molestias
ese ocaso canalla.

Kikí Dimulá


Traducción: Vicky Rouska




KIKÍ DIMULÁ


Nacida en Atenas en 1931, Kikí Dimulá está considerda como una de las más importantes poetas griegas vivas, tal vez la más importante. Trabajó durante años como empleada en el Banco de Grecia y estuvo casada con el también poeta Athos Dimulás (1921-1985), con el que tuvo dos hijos. Desde el año 2002 es miembro de la Academia de Atenas. Entre los numerosos premios que ha recibido, cabe destacar el Nacional de Poesía, en dos ocasiones, y el Costas y Eleni Uranis. Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, español y sueco.

Kikí Dimulá es poseedora de una manera muy personal de manejar el lenguaje que constituye su poesía y de un estilo perspicaz que confiere a sus versos la facultad de provocar el asombro y la sorpresa en el lector, que en muchas ocasiones se siente como el destinatario exclusivo del poema. Los temas que predominan en su poesía son la ausencia, el olvido, la pérdida, el deterioro, la soledad y el paso del tiempo.



domingo, 21 de marzo de 2010

LA ESTACIÓN DE LA POESÍA



Procedencia y recorrido

"Grita el autillo hasta los confines del mundo.
Busca a su hermano.

Es nuestra propia voz.

Te busco, en otra ciudad más donde habitaste.

Parece que voy encontrando los rastros
-Esquinas de las calles, jardines-
La señal -¿cuál?-

Espero
En la primavera.

Verdes mechones, ramas,
Flores en los cerezos

Verde sed
Noche verde
Me quema".


Lydia Stefanu



(Dedicado a mi amigo Stelio, que ayer me reg
aló una caja de versos)






Καταγωγή και περιπλάνηση

"Φωνάζει ο γκιόνης ώς τις άκρες του κόσμου.

Ψάχνει τον αδερφό του.
Είναι η δική μας φωνή.

Σε ψάχνω, σε μιαν ακόμα πόλη που κατοίκησες.

Σα να βρίσκω τα αχνάρια

-Γωνίες των δρόμων, κήποι-
Το σημάδι -Ποιο;-
Περιμένω

Στην άνοιξη

Πράσινες τούφες, κλαδιά,
Λουλούδια στις κερασιές
Πράσινη δίψα
Νύχτα πράσινη
Με καίει".



Λύντια Στεφάνου





DÍA INTERNACIONAL DE LA POESÍA



Grecia dedica este año el Día Internacional de la Poesía al poeta Nikos Kavadías, con motivo de los cien años del nacimiento del Poeta del Mar. Hoy, 21 de marzo, Atenas se verá inundada por los versos del poeta nacido en Manchuria. Carteles ilustrados con los versos de Κavadías se exhibirán en las pantallas ubicadas en los andenes del Metro ateniense, así como en el interior de todos los tranvías de la capital griega.

Así mismo, el Centro Nacional del Libro (EKEBI), con motivo del Día Internacional de la Poesía, albergará a partir de hoy una página web dedicada en exclusiva a Nikos Kavadías. Continúa así el EKEBI su programa de creación, desde el año 2000, de páginas web dedicadas a grandes figuras de la literatura helena. También se llevará a cabo, a lo largo de todo el año 2010, una exposición itinerante sobre Kavadías que, acompañada de actividades culturales, recorrerá escuelas, institutos, universidades, escuelas de idiomas, centros de estudios neogriegos y bibliotecas públicas de Grecia y del extranjero.



KIKÍ DIMULÁ, PREMIO EUROPEO DE LITERATURA 2010




El pasado sábado, día 13, la poesía en lengua griega fue distinguida en Estrasburgo con el Premio Europeo de Literatura 2010 en la persona de la poeta Kikí Dimulá (Atenas, 1931). Dimulá, para quien muchas voces (entre ellas, recientemente, la de la helenista española Alicia Villar Lecumberri) solicitan la concesión del Premio Nobel de Literatura, fue elegida por escritores, traductores y editores de los 47 países miembros del Consejo de Europa.



LA POESÍA RESISTE... Y LO CELEBRA



Según se afirma en un artículo del diario Το Βήμα, Internet renueva el interés por la poesía. Los grandes clásicos del siglo XX (Elytis, Ritsos, Seferis y Cavafis) siguen siendo los poetas más "comerciales". Elytis encabeza las ventas con 15000 ejemplares de sus obras vendidos cada año, seguido de Ritsos, con 8800 ejemplares, y de Seferis y Cavafis con 3000 ejemplares cada uno. Caterina Caridi, de Ediciones Ikaro, afirma que la poesía "se lee y vende."

"Hay público para la poesía hoy y, por supuesto, un público joven que nos sigue" afirma Stratís Pasjalis, poeta premiado y traductor de poesía, "y no me refiero a lectores que consumen un determinado poeta que pasa a ser un poco conocido, sino a un público que lee poesía sistemáticamente".

El gran problema es que se den a conocer los nuevos poetas y que la gente los siga. La solución hoy la ofrece Internet. A través de revistas digitales como "e-poema" y "poeticanet" y páginas web como "poiein", los nuevos poetas se crean su propio público.


LES DESEO UNA PRIMAVERA LLENA DE POESÍA

ΚΑΛΗ ΑΝΟΙΞΗ!



Agradecimientos: Vicky Rouska







domingo, 1 de diciembre de 2013

PRESENTACIÓN DE "LA PASIÓN DE LA LLUVIA", DE KIKÍ DIMULÁ



Presentación de la primera antología bilingüe griego-castellano de la poeta griega Kikí Dimulá, Premio Europeo de Literatura en 2009. Participarán sus traductores y Juan José Tejero, director de la Colección Romiosyne y la editorial Point de Lunettes.

Martes, 3 de diciembre de 2013
19:00 horas
Bibliocafe
Amadeo de Saboya 17, bajo
46010 Valencia (España)

domingo, 22 de septiembre de 2013

I FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE ATENAS



Atenas se vestirá de poesía durante una semana entera. Del 23 al 29 de septiembre, con la participación de 69 poetas procedentes de 22 países, tendrá lugar el primer Festival Internacional de Poesía de Atenas, organizado por el Círculo de Poetas en colaboración con el Ayuntamiento,  el Palacio de la Música de la capital griega y el Museo Benaki, entre otras entidades culturales y sociales de la región de Ática.

El programa del Festival incluye 22 actividades públicas: lecturas, exposiciones, mesas redondas y música, que tendrán lugar en Atenas, El Pireo, Kesarianí, Nea Ionía, Nea Smirni y Delfos. A destacar la lectura de poemas que algunos poetas realizarán en la Prisión de Menores de Avlona y en la Cárcel de Mujeres de Koridalós.

El jardín del Palacio de la Música se convertirá en el primer punto de encuentro entre los poetas griegos y extranjeros participantes en esta magna celebración poética. Allí está prevista la inauguración del Festival, mañana lunes 23 de septiembre a las 20:00 h. La entrada es libre.

Kikí Dimulá

La poesía griega contemporánea estará representada, entre otros, por autores como Kikí Dimulá, Katerina Anguelaki-Ruk, Nanos Valaoritis y Titos Patrikios. De entre los poetas llegados desde el extranjero cabe destacar la presencia del mexicano de origen griego Homero Aridjis, la del italiano Lello Voce, y la del español Juan Carlos Mestre.

Las composiciones de los poetas extranjeros serán declamadas por el actor Constantinos Tzumas. La coordinación estará a cargo del poeta Yorgos Juliarás, mientras que la aportación musical llegará de parte del dúo de guitarristas formado por Stelios Gólgaris y Vasilis Mastorakis.

Poesía en Atenas. Ojalá este Festival sea como un soplo de aire fresco sobre el recalentado y, por desgracia, ensangrentado ambiente político y social que se respira durante estos días en la capital griega.


I Festival Internacional de Poesía de Atenas
Del 23 al 29 de septiembre de 2013

Página oficial del Festival:





lunes, 21 de marzo de 2011

LA "PRIMAVERA" DE SOFÍA STREZU



Un año más, en "La Pasión Griega" celebramos con un poema la llegada de la primavera y el Día Mundial de la Poesía. En esta ocasión, los versos corren a cargo de nuestra amiga Sofía Strezu, poeta y crítica literaria tesalonicense residente en Atenas.




"Primavera" - Sofía Strezu

Fiesta de los suspiros en los confines del mundo
donde espíritus divinos se revelan,
con alegría polícroma y secreta
aparecen de entre un eterno silencio.

Tanto rocío de la mañana,
todo se inundó
se perdió la orientación
en el espacio y en el tiempo
y se hizo lago,
se perdieron las huellas
y los recuerdos,
piedras que fueron arrastradas
por impetuosas aguas,
se volvieron torrentes de irregulares orillas
donde en vano intentas mantenerte en pie,
te hundes en lo flotante,
en la estela de una obra estancada
que se acaba...

Viaje incesante de la fuga el desgaste
que puede esparcir
llenar de mitos vestidos de primavera
y que aunque tarden los retornos
en el límite de la verdad
en la frontera de las combinaciones paralelas
de aquellos que descalzos caminaron
un invierno entero
aguardando... lo inesperado.


Traducción: E. Vinader
Supervisión: Vicky Rouska





En el marco de las celebraciones del Centenario del nacimiento del poeta Odysseas Elytis, Grecia, a través del EKEBI (Centro Nacional del Libro) dedica el Día Mundial de la Poesía al gran poeta cretense. La poesía de Elytis viajará en todos los medios de transporte público del país, desde hoy y durante los próximos treinta días, gracias a unos carteles de diferentes colores en los que se pueden leer sus versos (los carteles, en formato pdf, pueden descargarse haciendo click aquí).

Asimismo, hoy, a las siete de a tarde, en las librerías Public de Atenas, Tesalónica, Volos y Ioannina, diversos poetas griegos recitarán poemas de Elytis. Entre otros, asistirán Kikí Dimulá, Katerina Anguelaki-Ruk, Vasilis Vasilikós, Stavros Zafiríu y Lydia Stefanu.



viernes, 1 de mayo de 2015

VERSOS Y COLORES PARA EL MES DE MAYO

Dimitris Yeraniotis - "Niña con amapolas"  
Óleo sobre lienzo (1948)


AUTOCONSERVACIÓN

Habrá sido primavera
porque este recuerdo llega
saltando por encima de las amapolas.
A menos que la nostalgia,
tan presurosa,
haya ignorado el recuerdo.
Todo se parece tanto entre sí
cuando la privación se lo lleva.
Pero puede que el recuerdo sea correcto
y que el fondo sea ajeno;
que las amapolas sean prestadas
de alguna otra historia,
mía o ajena.
Es capaz de algo así la evocación,
por amar lo bello y por arrogancia.

Sin embargo habrá sido primavera
porque veo también abejas
volando alrededor de ese recuerdo,
con fe, y con pasión,
agolpándose sobre su cáliz.
A menos que el orgasmo fuera
regla del pasado,
mecanismo de lo irrepetible.
¡Ojalá siempre quede algo de polen
en las cosas terminadas!
Para la polinización
de la experiencia, de la tristeza
y de la poesía.

Kikí Dimulá

“Símbolos solubles”
Traducción de Nina Anghelidis
con la colaboración de
Juan Antonio González Iglesias
(Ediciones Linteo, 2010)


domingo, 14 de noviembre de 2010

EN LOS ARCHIPIÉLAGOS DE LA POESÍA GRIEGA

El genio de la Poesía Griega
George Frederic Watts


por Dimitris Angelís

Sin duda es difícil bosquejar un panorama de la poesía griega contemporánea: la limitación de espacio puede conducir a un infructuoso catálogo de nombres con inevitables omisiones, mientras la obra de poetas importantes queda despachada en apenas un par de líneas, por no hablar de que al redactor del texto, también poeta, le resultará imposible ocultar algunas de sus preferencias por mucho que intente ser objetivo. Por eso, tal vez lo más correcto sea subrayar los temas que han ocupado a la poesía griega a lo largo del tiempo, de manera que, además, salga a la luz la conexión soterrada que existe entre la poesía griega y la española a causa de las comunes experiencias políticas de ambos países en el convulso siglo XX. Por otro lado, bastantes poetas griegos han sido ya traducidos al español y disponemos, como obra de referencia, de la Antología de la poesía griega (desde el siglo XI hasta nuestros días) de José Antonio Moreno Jurado, que debería reconocerse, pese a algunas lagunas, como la más completa antología de poesía neohelénica que ha circulado tanto en Grecia como en el extranjero.


La cuestión lingüística

Aunque la poesía griega, ya desde la liberación del país del yugo turco en 1832, contaba con dos autores importantes, los heptanesios Dionisio Solomós (1798-1857) y Andreas Kalvos (1792-1869), durante un largo período padeció la pugna lingüística entre la «katharévusa» y la «dimotikí». La obra de ambos poetas, que más tarde serían reconocidos como «nacionales» por expresar de manera romántica su deseo de liberación (el himno de Grecia se compone de dos estrofas del «Himno a la libertad» de Solomós), recoge con precisión este dualismo: Solomós escribía en dimotikí, Kalvos en katharévusa. La dimotikí era el vehículo de expresión cotidiano de la gente sencilla, mientras que la katharévusa era una lengua artificial, arcaizante, empleada en todos los documentos estatales y, por supuesto, por los intelectuales de la época, en un intento de señalar la relación del país recién independizado con su antiguo pasado glorioso. Durante largo tiempo, los escritores dimotikistas fueron tildados peyorativamente de «peludos», a causa de una crónica de I. Kondylakis que incidía en la melena de Kostas Pasayanis.

Estas disputas lingüísticas fueron muy apasionadas. Así, por ejemplo, en otoño de 1901 se produjeron lo que se conoce como episodios «Evangélicos». La publicación por entregas en el periódico Acrópolis de la traducción del Nuevo Testamento en lengua coloquial provocó movilizaciones de signo contrario que concluyeron con ocho muertos y setenta heridos. De similar alcance fueron los acontecimientos «Orestíacos»: entre el 6 y el 9 de noviembre de 1903, con motivo del estreno en el Teatro Real de la Orestíada en katharévusa simplificada (ni siquiera ésta era tolerada), los profesores universitarios incitaron a los estudiantes y a la prensa a movilizarse. La intervención del ejército para disolver las protestas subsiguientes se saldó con dos muertos y siete heridos.

Aunque la solución definitiva al conflicto llegaría mucho más tarde –en 1977 es abolida oficialmente la katharévusa de los escritos públicos–, la vigorosa figura de Kostís Palamás (1859-1943), líder indiscutible de la generación de 1880, impuso con su prestigio, aunque no sin coste personal, la poesía en dimotikí. Así, desde principios del siglo XX, los más importantes poetas se expresan en la lengua coloquial. La generación de Palamás superó el romanticismo de la Escuela Ateniense (1830-1880) y recibió una gran influencia del parnasianismo y, en su último periodo, del simbolismo. Buena muestra del prestigio de Palamás –entre cuyos admiradores se encontraba Unamuno– es que su entierro, en el que Sikelianós leyó su célebre oración fúnebre que comenzaba con la frase «En este féretro se apoya Grecia», se convirtió en una manifestación contra la ocupación nazi.


Kavafis, Papatsonis, Sikelianós, Kariotakis

En 1903, el prosista y crítico Grigorios Xenópulos informó al público ateniense de la existencia de un poeta importante que vivía lejos del centro metropolitano, en la entonces floreciente comunidad de Alejandría: Constantino Petrou Kavafis (1863-1933). El enfrentamiento entre los seguidores de Kavafis y Palamás comenzó en 1918 y se prolongó hasta 1924, cuando Palamás hizo una breve pero cabal valoración de la obra de su «antagonista». Kavafis se hará en los años siguientes mundialmente conocido por su didacticismo aforístico, su insinuante homosexualidad y el uso del decadente pasado helenístico como escenario de su poesía. Fue también el primer poeta griego moderno en escribir en verso libre. Le seguirá, poco después, T. K. Papatsonis, un poeta predominantemente religioso, con influencias de Claudel y Santa Teresa de Jesús, cuya contribución, sin embargo, quedó un tanto relegada a causa del vigor de la generación del 30.

Entre los poetas de este periodo destaca Ánguelos Sikelianós (1884-1951), para muchos el poeta griego más importante del siglo XX. La obra de Sikelianós, recuperador de las fiestas délficas, está al servicio de una muy impetuosa teoría cósmica en la que el poeta desempeña un papel central como misionero de una ideología religiosa que aspira a la recuperación del mito arquetípico de la eterna hipóstasis psicosomática. Sikelianós fue propuesto para el Premio Nobel en 1947 por André Gide, Eugene O´ Neill, Paul Claudel, Henry Miller, Louis Aragon y Paul Éluard, pero su candidatura fue rechazada por otros escritores griegos, en un clima político de guerra civil, por haber tomado partido en favor de la izquierda. Otro poeta que con su pesimismo y su suicidio influirá en la poesía de entreguerras es Kostas Kariotakis (1896-1928), un poeta menor cuya recepción, sin embargo, perdura en el tiempo y se ha incrementado en los últimos años.


En búsqueda de la helenidad

La generación del 30 trató de compatibilizar una búsqueda estética manifiestamente modernista con el deber histórico del redescubrimiento de la helenidad, un sólido «mito» ideológico en torno a la identidad del nuevo helenismo tras lo que se conoce como Catástrofe de Asia Menor (la conquista turca de Esmirna, en 1922). Desde este punto de vista, presenta bastantes analogías con la generación del 27 española –al igual que la generación de 1880 con la española del 98–, sólo que aquí el dígito no se refiere a una fecha determinada sino a un decenio completo.

La transformación de la poesía griega llegó a través de un libro de título significativo: Cambio (1931), del esmírneo Yorgos Seferis (1900-1971), que recibió el Nobel de Literatura en 1963. Su poesía reflexiva, con influencias de poetas franceses y de T. S. Eliot, colocó el tema del helenismo en el centro del debate e influyó, con frecuencia de manera sofocante, en los poetas más jóvenes. En 1935 Andreas Embirikos (1901-1975), con su célebre conferencia «Sobre surrealismo» y la edición del libro Altos hornos, presentó el movimiento surrealista al público griego (Embirikos fue, además, el introductor del psicoanálisis en Grecia). Al movimiento surrealista pertenece también Nikos Engonópulos (1907-1985) y, hasta cierto punto, el primer Elytis (1911-1996), que se inició en este movimiento literario leyendo a Éluard y a Lorca y consiguió el Nobel en 1979. Un caso diferente es el de Yannis Ritsos (1909-1990), cuya obra conecta desde su primera colección poética con el movimiento de izquierda, una temática que sólo abandona indirectamente en los monólogos poéticos en forma teatral de Cuarta dimensión y en algunos poemas de escasos versos, densos en significado, que muestran la tensión existencial del que probablemente sea el poeta más prolífero del siglo XX (¡a su muerte dejó inéditas 51 colecciones poéticas y una obra en prosa!). Otros poetas importantes de esta generación son Nikiforos Vretakos, desaparecido prematuramente a causa de la guerra, Yorgos Sarantaris, el poeta de los mares exóticos Nikos Kavadías y el constantinopolitano Aléxandros Baras.

La búsqueda de la identidad griega como una de las preocupaciones centrales de la época está relacionada, hasta cierto punto, con la línea ideológica de la dictadura de Metaxás (1936-1941). En todo caso, los poetas de esta generación, que publicaron la parte más extensa e importante de su obra tras la guerra, expresaron de manera monumental los sueños colectivos, los sufrimientos, las agonías y las esperanzas del pueblo griego y dieron un enorme prestigio a la poesía de este país. Es significativo que los pintores más importantes de esta misma generación se dieran a conocer con ilustraciones de las obras de estos poetas, mientras que la musicalización de poemas –Es digno de Elytis, Romiosini y Epitafio de Ritsos...– por Mikis Theodorakis y otros compositores puso la poesía en la boca y el corazón de todos los griegos. El legado de la generación del 30 fue enorme. No sólo su estilo sino también su mito influyeron en las formas de expresión tanto de la primera como de la segunda generación de la posguerra. La recepción de la obra de Seferis, por ejemplo, es crucial en poetas como Th. D. Frankópulos, Yoryís Pavlópulos, Takis Sinópulos, Manolis Anagnostakis, Panos Thasitis y otros muchos. Realmente sería de gran interés una historia de la literatura neohelénica articulada en torno al fenómeno del epigonismo, que analizara los círculos de influencias de los escritores más importantes.

Aunque Atenas es sin duda el epicentro de la vida poética griega del siglo XX, en las décadas de 1930 y 1940 se concentran en torno a las revistas Días macedonios y Caracola, un conjunto de poetas y prosistas que se caracterizan por una escritura atenta a la interioridad y una intensa religiosidad. La poesía del grupo está influenciada temáticamente por el carácter bizantino de su ciudad de origen y por eso frecuentemente se denomina «Escuela de Salónica». Entre sus miembros más destacados están G. Th. Vafópulos (1903-1996), Zoí Kareli (1901-1998), Nikos Gavriíl Pentzikis (1908-1993) o Yorgos Thémelis. Los intereses religiosos y existenciales de la escuela situaron a sus miembros al margen de las demandas políticas de aquella difícil época, lo que provocó que apenas tuviera continuación en el ambiente poético de la posguerra, que apostó por un cambió completo de orientación.


La primera generación de la posguerra

La primera generación de la posguerra incluye poetas que aparecieron tras la II Guerra Mundial. Se trata de una generación que se hace adulta durante la ocupación alemana y la guerra civil y cuya participación en los hechos políticos de la época conduce a gran número de sus miembros a las cárceles o al exilio en islas desiertas, donde la vida se organizaba como en un campo de concentración. Por este motivo, sus poetas dedican gran parte de su obra a dar testimonio de los sufrimientos vividos y luego experimentan el clima de la frustración que crea la derrota de la izquierda. Desde luego, es característico que muchos de ellos se refieran a la «hermana España», encontrando analogías entre la dictadura franquista y la situación griega de posguerra. Más concretamente, la figura de Lorca y su muerte se convierten en un símbolo antifascista universal y el poeta andaluz aparece frecuentemente en poemas griegos.

Este grupo incluye a autores importante como Minás Dimakis, Kriton Athanasulis, Takis Varvitsiotis, Aris Dikteos, Mijalis Katsarós, Takis Sinópulos, Aris Alexandru, Stavros Vavuris, Titos Patrikios o Dimitris Dúkaris. No obstante, su tono lo dan el lirismo y las sorprendentes imágenes de D. P. Papaditsas (1922-1987), el período metafísico –más que el político– de Tasos Livaditis (1922-1988), la poesía política de Manolis Anagnostakis (1925-2005), el surrealismo oscuro hasta lo terrorífico de Miltos Sachturis (1919-2005) y la poesía explosivamente inspirada aunque de resultados desiguales de Nikos Karuzos (1926-1990). Como consecuencia de la participación de muchos de estos autores en los hechos políticos de la época y de su –desde luego, justificado– deseo de legitimar esa lucha, su poesía hoy no encuentra en el público lector joven la aceptación que tienen otros poetas del mismo periodo que no pusieron su ideal lírico al servicio de la militancia.


La segunda generación de la posguerra y los poetas del 70

Más distanciados, aunque no completamente desvinculados, de los hechos políticos que marcaron a la generación precedente, los poetas que aparecen desde mediados de la década de 1950 y durante toda la década de 1960 manifiestan nuevos intereses estéticos. A esta generación pertenecen los tesalonicenses Dinos Christianópulos y Nikos-Alexis Aslánoglu, la hoy académica Kikí Dimulá, Tasos Porfyris, Zanasis Tzulis, Gerásimos Lykiardópulos, Vyron Leontaris, Orestis Alexakis, el hispanista Kostas E. Tsirópulos, Tasos Korfis, etc. En este periodo resulta más fácil valorar los trabajos poéticos a partir de títulos concretos y no tanto del conjunto de la obra de sus representantes, que manifiesta numerosas irregularidades. En cualquier caso, estos poetas se caracterizan por una escritura liberada de las exaltaciones heroicas del pasado y cuya marcada angustia existencial prepara el terreno para la ruptura con las formas consolidadas de expresión.

Aunque durante algún tiempo se tendió a incluir a los poetas que aparecen tras la Dictadura de los Coroneles (1967-1974) dentro de la segunda generación de la postguerra, hoy se suele considerar la denominada «generación del 70» como un grupo autónomo con características diferenciales. Sus poetas –Y. Kontós, Naná Isaía, A. Fostieris, K. Mavrudís, K. G. Papagueorguíu, Tz. Mastorakis, Y. Varveris, N. Vayenás, Ch. Liontakis, L. Pulios...– se inspiran más en la poesía americana que en la europea y practican una escritura antilírica y antimetafísica, con intensos caracteres prosaicos, que en las siguientes dos décadas conducirá a los escritores a un cierto callejón sin salida expresivo. La poesía deja de transmutar sueños o ideas, que ahora afronta más bien de manera irónica, y se centra en el registro de los sucesos de la vida privada. Un caso destacado es el de Mijalis Ganás, que utiliza de manera novedosa la tradición popular para expresar el cariño que siente por su tierra natal del Epiro y traer a escena recuerdos de infancia de su casa familiar, creando su propio mito poético. Además, Ganás ha conseguido ganarse la aceptación del público lector gracias a los versos que ha escrito para canciones entrañables.


Un callejón sin salida

El poderoso influjo de la generación del 70 –que en buena medida sigue controlando las revistas literarias y el campo editorial– dio lugar a un clima de crisis en los poetas de las dos décadas siguientes, que intentaron a la desesperada y sin mucho éxito salir de una tierra baldía labrándose su propia escritura. Son escasísimas las voces de interés que surgen en ese periodo, los sueños colectivos desaparecen y ocupan su lugar el conformismo, la introversión y el aislamiento. Muchos autores renunciaron, arrastrados por las preocupaciones diarias o porque decidieron dedicarse a la prosa. Entre los que publican en la década de los ochenta destacan el ingenioso Ilías Layos (1958-2005), Ilías Kefalas, Vangelis Kasos, Stratís Paschalis, Zanasis Jatsópulos, y la sensibilidad y la modestia de Yorgos Gotis y Kostas Rizakis. Mención aparte merece la edición de Ramillete (1993), un libro conjunto de tres representantes de la década de los ochenta (Ilías Layos, Dionisio Kapsalis, Yorgos Koropulis) y Mijalis Ganás, que contribuyó a restaurar el uso de la versificación y, concretamente, del soneto. Aunque en este periodo la poesía parece haber perdido buena parte de su prestigio y la mayoría de los jóvenes escritores optan por la prosa, esta interrupción también ha tenido un efecto liberador sobre los poetas que han surgido a finales de la década de los noventa y a principios del siglo XXI. Ha aparecido una generación de autores con un alto nivel formativo, amplios conocimientos de la literatura no sólo anglosajona sino también hispánica o alemana y medios de expresión propios (nuevas revistas y la red), que ha optado por reencontrase con los poetas de los años treinta y la primera generación de posguerra para intentar dar con su propia voz y ensayar nuevas formas de expresión.




Fuente: www.circulobellasartes.com