domingo, 9 de octubre de 2011

PEDRO OLALLA: PALABRAS DESDE GRECIA





GIORGIS PRESENTA "FLÂNEUR" EN BARCELONA

Giorgis presenta "Flâneur"
Sábado 15 de octubre 19:00h
Espai Starbucks Barcelona
c/Muntaner, 239
Entrada gratuita


El próximo día 15 de octubre, a las 19:00 horas, el cantante griego Giorgis ofrecerá un mini-concierto en formato acústico (piano y voz) en el espacio de Starbucks de Barcelona. Este concierto supondrá la presentación en España de “Flâneur” -el primer trabajo en castellano y en francés del artista heleno- en cuya composición la ciudad de Barcelona ha jugado un papel de indiscutible protagonista.

En el medio de una tarde-noche otoñal, Giorgis y su pianista, Óscar Jairo Ortega, desgranarán cada una de las piezas de “Flâneur” e invitarán al público barcelonés a “perderse dentro de su propia ciudad” -como reza una de las canciones que se interpretarán sobre el escenario- y a participar de la atmósfera poética e intimista, urbana y melancólica, en la que sin duda quedará envuelto el local.



Giorgis - "Barcelone"
del álbum "Flâneur"


MÚSICA Y LUZ E
N TIEMPOS OSCUROS

Giorgis no es el único pero es el nuestro. Es el que nos gusta, el que sentimos más cercano. Es el griego apasionado por España, por Cataluña, por Barcelona; el que adora la lengua catalana y habla un castellano que roza la perfección... y por eso, y porque nuestras pasiones son recíprocas, escribimos hoy nuevamente sobre él. Si en un post anterior destacamos su sensibilidad y sus innegables dotes artísticas, escribiremos hoy unas pocas líneas sobre Giorgis como ser humano. Quienes hemos tenido la oportunidad de intercambiar unas palabras con él sabemos que Giorgis no es un artista que, tras presentar su obra, se retira y se encierra en su torre de cristal. Giorgis -lo sabemos bien quienes lo seguimos a través de las redes sociales- es un hombre comprometido con su país y con su época; una persona que manifiesta a menudo su opinión sobre lo que está pasando en Grecia con reflexiones que a buen seguro han removido más de una conciencia...

Mientras otros artistas no actúan si no es en un plató ante cinco cámaras, pisoteando pétalos arrojados por comensales sentados a mesas abundantemente servidas, Giorgis se calza sus zapatillas, toma su micrófono de rosas luminosas y sale a la calle a ofrecer un poco de música y de luz a los tan zaheridos ciudadanos de Atenas. Ya me dirán si no es grande, tal como está el patio político y social griego, salir malhumorado y sin un euro a pasear por el centro de la capital y encontrarse a Giorgis junto a sus músicos y bailarines actuando a las puertas de un bar. ¿El precio del espectáculo? ¡Cero euros!

Giorgis actuando en la colina de Filopappos
(Fotografía: "Atenistas")

Sin ir más lejos, hace unos días teníamos a Giorgis colaborando con el movimiento de los Atenistas, participando en una excursión a la desconocida por los propios atenienses colina de Filopappos. Allí, al caer la tarde, tras una interesante charla sobre la historia del lugar, Giorgis y sus músicos ofrecieron música y luz a los asistentes, llenando de magia el lugar. La música y la luz que tan necesarias son en tiempos tan oscuros como los que vivimos y que no todos están dispuestos a ofrecer a cambio de nada. Habrá, pués, que decirle a Giorgis, como reza el título de una de sus antiguas canciones, que no cambie nunca.



Giorgis - Actuación en la colina de Filopappos


Καλώς μας ήρθες Γιώργη!

Μην αλλάξεις ποτέ!


viernes, 7 de octubre de 2011

TRES CUENTOS DE PAPADIAMANDIS

ALÉXANDROS PAPADIAMANDIS
"Amor en la nieve"
"Un alma"
"Flor de la costa"
Traducción al español
Marta Silvia Dios Sanz
Εκδόσεις "Παρρησία"
Αθήνα 2011


Este pequeño y encantador libro -regalo de una amiga ateniense- ocupó mis horas de lectura en los últimos días de las pasadas vacaciones veraniegas. Se trata de la edición bilingüe en griego y español de una recopilación de tres cuentos del escritor Aléxandros Papadiamandis traducidos al castellano por Marta Silvia Dios Sanz. Cabe también señalar que la portada del libro lleva el sello inconfundible de la artista griega Ártemis Alcalay.

La lectura de Papadiamandis en su propio idioma siempre se me presentó dificultosa, y debo confesar que incluso en una ocasión tuve que abandonar las páginas de "Η φόνισσα" ("La asesina") cuando todavía no había leído ni tan siquiera el primer tercio de la novela. En esta ocasión, por el contrario, las cosas fueron muy diferentes, ya que la edición bilingüe me permitió leer casi simultáneamente la versión original y la española. De hecho, tras dos lecturas intercaladas, pude dedicarme al disfrute de leer cada uno de los textos por separado.

No encuentro mejores palabras que las de la propia traductora para resumir el contenido de esta recopilación de cuentos:

"La pluma del gran profeta de las letras neohelénicas, de Aléxandros Papadiamandis, se ve reflejada en los tres cuentos de la presente edición.
Los cuentos son tres flores majestuosas, podríamos decir, que aparecen en distintas estaciones del año: "Un alma" es flor de la primavera. "Flor de la costa", del verano, y "Amor en la nieve" del invierno.
Tres cuentos distintos, tres intersticios espirituales, coexisten en este libro con sus respectivas traducciones al español. La lengua griega y la española, mientras conversan entre sí, crean una composición polifónica, una amalgama de imágenes y sensaciones que fluyen continuamente, desde el mismo momento en que uno abre el libro y se entrega a la magia de este juego lingüístico entre el griego y el español".

Un libro que recomiendo muy especialmente a los lectores y amigos residentes en Grecia.

Quisiera también hacer referencia al segundo ciclo del ΙΙΙ Congreso Internacional sobre Aléxandros Papadiamandis, que se celebrará durante los días de hoy y mañana en el Palacio de la Música de Atenas (Μέγαρο Μουσικής Αθηνών) y en el que tomará parte la traductora de la recopilación que hoy nos ocupa, Marta Silvia Dios Sanz.

Puede descargarse el programa del Congreso, en griego, haciendo click aquí.


martes, 4 de octubre de 2011

PETROS MÁRKARIS, NUEVA NOVELA Y PREMIO

Petros Márkaris


Estos días en que los seguidores de Petros Márkaris estamos a la espera del anuncio de la publicación en castellano y catalán de su última novela, nos llega la grata noticia de que el escritor constantinopolitano recibirá el próximo año el Premio Pepe Carvalho a su trayectoria. Así se hacía eco de la noticia Rosa Mora en el diario El País:

"El creador del comisario Costas Jaritos, de Atenas, ha obtenido el VII Premio Pepe Carvalho, que se entregará en Barcelona, en la próxima edición de BCNegra, entre el 6 y el 11 de febrero de 2012. Petros Márkaris "es uno de los más claros representantes de la novela negra mediterránea, una forma más próxima a los grandes temas de la novela negra: corrupción, manipulación del poder, diferencias entre justicia y ley o la mezquindad de los poderosos", según el jurado que le ha concedido el premio por unanimidad. "Tanto Márkaris como Manuel Vázquez Montalbán hacen que sus personajes, Costas Jaritos y Pepe Carvalho, sean testigos críticos de la evolución y transformación de Atenas y Barcelona, dos ciudades que son coprotagonistas de sus novelas".

Márkaris saca nueva novela este mes, Con el agua al cuello (Tusquets), en la que aborda un tema desolador y de máxima actualidad: la situación de Grecia, al borde de la quiebra. Un antiguo director de banco es asesinado y esta muerte coincide con una campaña anónima contra los bancos, en la que se anima a los ciudadanos griegos a que boicoteen las entidades financieras y no paguen sus deudas e hipotecas. Grecia vive un momento muy crítico y la población sale día sí día también a la calle para quejarse del paro y de los recortes. El jefe de la brigada antiterrorista está convencido de que se trata de un atentado terrorista y convence al Ministerio de Interior para que siga esa línea de investigación. Jaritos queda casi marginado y tiene que apañárselas con sus dos ayudantes para resolver el caso. Pronto habrá un nuevo crimen.

Jaritos era un joven policía durante la Junta Militar de los Coroneles, una época horrible, de la que solo le queda el buen recuerdo de su amistad con un comunista que fue torturado y encarcelado. De mediana edad, al comisario le gusta comer bien, aunque se salte la líneas rojas del colesterol. Su mujer Adrianí es una excelente cocinera y le pirran los tomates rellenos que ella le hace de vez en cuando.

Petros Márkaris (Estambul, 1937, afincado en Grecia) estudió Ciencias Económicas en Viena Y Stuttgart. Guionista de televisión y autor teatral, ha colaborado en varios guiones del cineasta griego Theo Anguelópulos, como La mirada de Ulises y La eternidad y un día. Ha traducido al griego a Goethe, Schniztler, Brecht o Bernhard. De su serie dedicada al comisario Jaritos, cabe destacar Noticias de la noche, El accionista mayoritario o Muerte en Estambul."



lunes, 3 de octubre de 2011

LOS GRIEGOS... ¿POBRECILLOS?

Altar - Museo de Pérgamo (Berlín)


Xavier Antich - La Vanguardia


Habría que recordar todo lo que Europa, y con ella el mundo occidental, debe a la cultura griega.

Los griegos nos dieron la razón y estamos en deuda por ello. Aristóteles fue el primero que expresó el sentido de por lo tanto. Usamos este término millones de veces cuando tomamos nuestras decisiones más importantes. ¿Es hora de que empecemos a pagar por ello? Cada vez que usemos la expresión por lo tanto pagaremos diez euros a Grecia, y así la crisis se acabará en un día y los griegos no tendrán que vender el Partenón a los alemanes. Tenemos la tecnología necesaria para detectar todos estos por lo tanto en Google. Podemos cobrar a través del iPhone. Cada vez que Angela Merkel diga a los griegos 'Les hemos prestado dinero, por lo tanto tienen que pagar intereses', ella pagará antes derechos de autor".

Tal vez recuerden estas declaraciones del cineasta Jean-Luc Godard en julio pasado, que fueron despachadas, demasiado apresuradamente, como una boutade. Es cierto que son unas palabras enfáticas, incluso hiperbólicas, pero a veces hay que exagerar las cosas para que la desmesura de la realidad adquiera su justa medida. Ahora que Grecia vuelve a estar en el ojo del huracán, o de la diana, y ahora que cualquiera se cree autorizado para dar lecciones a los griegos, ¡pobrecillos!, quizás no sea inoportuno recordar la hipérbole de Godard para refrescar alguna evidencia. La primera: todo lo que Europa y, con ella, el mundo occidental, debe a la cultura griega. Pues, en buena medida, somos lo que somos porque ellos y su cultura nos hicieron así. Se habló mucho, con ocasión de los debates en torno al preámbulo de la Constitución europea, sobre si debía figurar o no la mención a las raíces cristianas de Europa. En ningún momento se discutió seriamente la oportunidad de citar las raíces griegas, cuando, en realidad, la herencia griega ha formateado nuestra propia manera de pensar y de hablar y ha inspirado todo lo que tiene que ver con la ciencia, el pensamiento, la literatura y las artes. Casi nada, ¿no?

Viene todo esto a cuento porque acaban de llegar a las librerías tres libros extraordinarios cuya lectura puede restituir, por sí sola, la dignidad a una cultura que hoy vemos, como a Papandreu, arrastrarse a los pies de la troika que, con Angela Merkel al frente, decide el ritmo de nuestras vidas. Son, como tal vez imaginen, aunque hablen de cosas de hace veinticinco siglos, o más, las mejores lecturas de actualidad que estos días pueden acompañarles.

El primero, De Tales a Demòcrit. El pensament presocràtic (Edicions de la ela geminada), es un acontecimiento editorial de dimensiones históricas: la edición en un volumen bilingüe, catalán y griego (¡casi novecientas páginas!), de la totalidad de los fragmentos filosóficos escritos por los pensadores griegos anteriores a Platón, además de una muy completa colección de testimonios sobre sus escritos y sus vidas. Para los que estudiamos filosofía, es lo más parecido al Antiguo Testamento, y es conocido por el nombre de sus dos compiladores de referencia: Diels Kranz. El libro tiene un doble valor: por una parte, permite asistir a las primeras elaboraciones conceptuales de la filosofía occidental a la hora de dar respuestas no religiosas a los primeros enigmas que plantea el mundo. Elaboraciones fragmentarias, pues sólo han llegado hasta nosotros piezas de un rompecabezas fascinante y esplendoroso. Por otra, dignifica la lengua catalana como lengua de reflexión y salda una deuda histórica.

El segundo es un estudio deslumbrante sobre una de las figuras más apasionantes de la Grecia clásica: Pitágoras, que no dejó escrita una palabra, pero cuya aportación será esencial para el pensamiento occidental. Se trata de las Vidas de Pitágoras (Atalanta), un libro firmado por David Hernández de la Fuente, que ha restituido el papel del que pasa por ser el fundador de las matemáticas, la astronomía y la música a su dimensión religiosa en el seno del chamanismo griego. Un libro fundamental, delicioso, inagotable, y que contiene, además, varios libros en uno (por el mismo precio).

Finalmente, el tercero es el que va más lejos en el tiempo, hacia atrás. El origen salvaje. Ritos de sacrificio y mito entre los griegos (Acantilado), del grandísimo Walter Burkert, que hace casi lo imposible: presentarnos el contexto en el que germinó la tragedia griega y la imaginación fabuladora de los mitos olímpicos hasta hacer, con ello, que nunca más volvamos a verlos como los habíamos visto hasta antes de leerlo a él. Burkert consigue mostrar el trasfondo ritual de violencia y sangre en el que los mitos surgieron, como algo muy diferente a lo que, con el tiempo se convertirían, una especie de cuentos recurrentes de la cultura occidental. De golpe, todo se convierte en un espectáculo vivísimo y deslumbrante, pero también cruel. Y, de paso, nos ilustra hasta qué punto la violencia no es lo opuesto a la civilización y el orden, sino sobre todo su fundamento y presupuesto.

Si hacen caso de las recomendaciones, tienen para unos días de placer intelectual y de alimento estético. Los griegos... ¿pobrecillos?

Hoy que tanto hablamos del retorno social de las prácticas artísticas y culturales, habrá que empezar a cuantificar los beneficios del legado griego. Y, para empezar, estaría bien que Merkel fuera pensando, con las entradas que cobran del Pergamon Museum de Berlín, que custodia el expolio del altar de Pérgamo y otras maravillas helenas, en abrir una cuenta de restitución a Grecia. Y, detrás de los alemanes, que empiecen a ponerse en fila todos los demás, que empieza la fiesta. Pero de verdad.



domingo, 2 de octubre de 2011

EL CAOS



Manuel Vicent - El País

Fue muy saludable dejar en tierra todos los telediarios, la sucia tabarra de la política española y después de dos horas de vuelo, bajo el anticiclón, divisar el mar Jónico, el golfo de Lepanto, el Peloponeso, la bruñida mineralogía de la Ática y aterrizar suavemente en el caos de Atenas. Si uno no hubiera llevado metida la crisis en el tuétano, no habría notado ninguna diferencia de otros viajes a Grecia, cuando era el mismo paraíso ruidoso, destartalado, lleno de excelsas ruinas, sin incluir la propia, que uno llevaba a cuestas. Había un bullicio de viajeros aparentemente felices en el vestíbulo del aeropuerto. En la plaza Omonia la gente tenía como siempre la espalda en la pared viendo pasar la vida y en los cafés profundos algunos viejos practicaban el juego del bagamon, el más antiguo de la historia, el mismo que jugaban Sócrates y Platón repantigados dentro de su sábana en el ágora, pero esta vez en Atenas la gente común interrogaba inútilmente a la esfinge de los cajeros automáticos y en los bares todos los clientes tenían puestos los ojos en la televisión para cerciorarse de que estaban arruinados. En una carnicería de la calle Athina un matarife me indicó el camino hacia la Acrópolis y en la bisectriz de su dedo ensangrentado al fondo apareció el Partenón. Mientras el gentío caminaba sin dirección alguna bajo la llamada de los altavoces que incitaba a la rebelión, pensé que los atenienses han convertido el propio caos en una fortaleza inexpugnable, que los va a salvar siempre. Grecia no cumplía ninguno de los requisitos para entrar en la Comunidad Eropea, pero no se podía dejar fuera al pueblo que le regaló el nombre a Europa y con la victoria sobre los persas en Salamina evitó que aun hoy los alemanes llevaran turbante y arrastraran la bragueta hasta los tobillos. En Atenas bastaba con apartar los ojos de la televisión y al instante desaparecía la crisis griega y se erigían de nuevo los mármoles pentélicos que crearon todos los dioses y héroes. Quedaba en la calle el caos de toda su historia, las ganas de los griegos de romper todos los platos, como Zorba después de una fiesta feliz, el caos que los salvará siempre.



GRECIA EN LOS MEDIOS



José Ignacio Torreblanca - El País


Ser griego estos días no debe ser fácil: la imagen del país está por los suelos y los griegos aparecen siempre como vagos, mentirosos, corruptos o incompetentes. Un interesante estudio del Athens Centre for International Political Economy, parte del Instituto de Relaciones Internacionales de Atenas, ha analizado de qué manera la prensa internacional está tratando la crisis griega y cuál es la imagen dominante sobre Grecia en los medios. La primera fase del proyecto, que cubre el periodo anterior a la activación del primer paquete de rescate a Grecia, ya ha concluido. Los resultados, todavía preliminares, nos dicen que los medios de comunicación no están informando con la neutralidad que debieran sobre Grecia.

Los investigadores encuentran que sólo el 40% de las noticias sobre Grecia del diario alemán Die Zeit pueden ser consideradas como neutrales mientras que el 60% tienen un sesgo negativo sobre el país. El caso de Le Figaro es muy similar, con un 45% de noticias que calificades como sesgadas. Según el estudio, el New York Times, se lleva la palma, con sólo un 19% de noticias adoptando un tono neutral y un 80% dominadas por un contenido negativo sobre Grecia. Respecto a España, en algo que alegrará a la defensora del lector y a los lectores de este diario, el estudio eleva la neutralidad de las informaciones de El País hasta el 75%.

Para encontrar una solución a la crisis griega, es necesario tener un diagnóstico común sobre Grecia. Pero ese diagnóstico requiere de forma previa que esa solución sea respaldada por la opinión pública en los estados miembros de la UE, lo que no parece probable si la prensa en muchos países se dedica a demonizar a los griegos y alentar los prejuicios y estereotipos negativos sobre ellos.