viernes, 6 de noviembre de 2015

«TU PROPIA HISTORIA», ARTE Y MEMORIA HISTÓRICA EN TESALÓNICA


La exposición  "Tu propia historia" (Historias personales de la Segunda Guerra Mundial) estuvo compuesta por una serie de eventos culturales que se desarrollaron entre el 9 y el 13 de noviembre en el espacio cultural “Bensousan Han” en Tesalónica.

Ocho artistas rememoraron los acontecimientos que vivieron a través de las historias que les contaron sus abuelos y que han llevado en su interior durante toda su vida. Son diferentes los motivos que han impulsado este proyecto, aunque el más importante es rendir homenaje a las personas que en buena medida marcaron su infancia.

El público asistente entró en una especie de máquina del tiempo que lo transportó al pasado, setenta años atrás, sobre todo a los años de la Segunda Guerra Mundial y de la ocupación alemana de Grecia. Allí pudo conocer una serie de historias personales de carácter autobiográfico que eran tema central de la exposición, cuyo comienzo en el tiempo se podría situar en la trágica Noche de los Cristales.

Artistas participantes:

Artemis Alcalay -  Artista visual
Elli Velliou - Artista visual
Dimitirs Karageorgos - Compositor
Chryssoula Kehagioglou - Cantante
Apostolis Filippou - Artista visual
David Benforado - Artista visual
Eleni Vergeti - Actriz
Lía Koutelieri - Artista visual

Dirección artística y producción: Elissavet Hasse

Lugar: "Bensousan Han" - Edessis 6 - Tesalónica


APOSTOLIS PHILIPPOU


Proyección del vídeo de Apostolis Philippou


Apostolis Filippou participó en la exposición ”Tu propia historia” con el relato de la historia personal de su padre, Yannis Filippou. "Era un niño de 11 años -cuenta Apostolis- que vivía en El Pireo durante el periodo de la ocupación. Para contar su historia realicé un vídeo de nueve minutos de duración y una instalación que básicamente es la narración de un anciano que me sirvió para componer una imagen de la ocupación en El Pireo. A través de cierto cinismo y de la dureza de la vida diaria de aquellos años, surge el sentimiento de un hombre que logró sobrevivir; sentimiento que utilicé como una fotografía que habla del pasado, un pasado que intenté reconstruir en mi mente. Surgió también una figura paterna que tal vez había subestimado y a la que ahora decidí otorgar el relieve que merecía".




Cuatro imágenes de las obras de Apostolis Philippou


ARTEMIS ALCALAY

Miranda Alcalay en el vídeo en el que relata su historia

La artista Artemis Alcalay presentó un vídeo de 20 minutos de duración en el que se relataba la historia de su madre, Miranda Iosif-Alcalay. Mientras se proyectaba el vídeo, la artista tejía en la misma sala un suéter de cinco metros, rodeada de varias de sus obras: una cinta roja tejida a mano como hilo conductor de la narración y tres suéters en los que podía leerse, siguiendo la característica caligrafía de Miranda; tengo frío, tengo hambre y tengo miedo.


En el vídeo testimonial de Miranda Alcalay, aparece también su primo, Zakinos Levis; ambos, junto al resto de su familia, vivieron escondidos en el pueblo de Kapurna de Pilio. Miranda nació en Tríkala en 1929, y era hija de un empleado del Banco Nacional de Grecia fallecido prematuramente. Junto a su madre, Nina, y a su hermana, Daisy, se trasladó a vivir a Volos bajo la protección de unos familiares. Con el estallido de la guerra y el bombardeo de la ciudad por los italianos tuvieron que refugiarse en una fábrica de tabaco para posteriormente, huyendo del hambre y la persecución, instalarse durante un año en el cercano pueblo de Anakasia. 

Zakinos Levis

Con la llegada de los alemanes las cosas cambiaron. Conocida la noticia de que los Judíos de Tesalónica estaban siendo deportados a Polonia, la familia entera tuvo que dejar el pueblo y huir a las montañas cercanas a Kapurna, para vivir junto a los guerrilleros de la resistencia. Allí el único enemigo común eran los alemanes y nadie más. Vivían gracias a la solidaridad y protección de los habitantes del pueblo. Miranda, una niña criada en el seno de una familia acomodada, tuvo que aprender a hilar, amasar, cortar leña, transportar agua, segar, tejer ropa para los habitantes del pueblo que a cambio les ofrecían legumbres y miel.


Años de infancia y de adolescencia en los que Miranda, a la vez que aprendía los trabajos del campo, enseñaba a las chicas del pueblo a bailar el vals y el tango con el gramófono que le había robado al barbero. En 1944 llegó la tan esperada liberación y la familia pudo instalarse de nuevo en Volos. Allí, en tan solo una semana, enfermó y murió de tifus la pequeña Daisy. Allí conocieron la noticia de que todos sus familiares, absolutamente todos, habían sido asesinados en los campos de exterminio. Luego llegó el traslado a Atenas y la boda de Miranda en 1952 

El público asistente pudo conversar directamente con la artista Artemis Alcalay y con su madre, Miranda.



DAVID BENFORADO


David Benforado (Foto: Nelly Tragousti)


David Benforado, artista ateniense residente en Berlín, presentó "El testimonio de Sara Benforado", la conmovedora historia de una mujer que vivió el desarraigo de su familia, fue salvajemente golpeada cuando tenía veinte años y enviada a Auschwitz, donde consiguió sobrevivir, entre otras cosas, porque sabía francés y por haber tejido un suéter para Mengele. La historia se ofreció al público como una narración en forma de monólogo que interperó la actriz Eleni Vergeti.

Eleni Vergeti

Instantánea de la narración de la historia de Sara Benforado 

Sara Benforado, como la mayoría de supervivientes de los campos de concentración, contó detalladamente a su familia el sufrimiento y el horror que experimentó a diario durante aquellos años. Falleció en Tesalónica en 2005 y dejó su testimonio registrado en el libro “Testimonios orales de los Judíos de Tesalónica sobre el Holocausto”, de Erika Kunio-Amarilio y Albertos Nar, Ediciones Eurasía. (ISBN 978-618-5027-50-6)


ELLI VELLIOU

Imagen en blanco y negro de la instalación "Antonis" 

Así nos relata la artista Elli Velliou la historia que dio origen a su instalación titulada "Antonis": "En el año 1944, a la edad de 11 años,  Antonis K. quedó ciego y perdió la mano derecha a causa de la explosión de una mina  nazi cuando intentaba traspasar una alambrada en Atenas. Revisando su bien surtida colección de música, escuché cassettes que había grabado mi hermana cuando éramos pequeñas. El último cassette terminaba con el cuento “El príncipe feliz” de Oscar Wilde. Lo consideré como un mensaje de él para nosotras, y ese cuento constituye la base de la instalación que presento. Antonis en lo alto, como la estatua del príncipe feliz, invita a todos y cada uno a convertirse en sus ojos y a ayudar siempre a nuestros semejantes. (El visitante, a la vez que entra en el espacio de la instalación, escucha el mismo cuento que grabó mi abuelo de un programa radiofónico)". 


Dos imágenes de la obra presentada por Elli Velliou


DIMITRIS KARAGEORGOS & CHRYSSOULA KEHAGIOGLOU




El compositor Dimitris Karageorgos y la cantante Chryssoula Kehagioglou participaron con una actuación musical, parte de la cual puede contemplarse en el siguiente vídeo en el que, antes de interpretar su canción, la cantante dice: "Caminamos sobre los pasos de otras personas para encontrar una patria. Algunos nos llaman viajeros; otros nos llaman refugiados".


video

Dimitris Karageorgos & Chryssoula Kehagioglou
"Morena me llaman" (Anónimo, siglo XV)
Lírica tradicional sefardí

Morena me llaman,
yo blanca nací.
Morena me llaman,
yo blanca nací.

De pasear galana
mi color perdí.
De pasear galana
mi color perdí.


 LÍA KOUTELIERI



La artista Lía Koutelieri  nos cuenta que la obra que presentó estaba "centrada en el cuerpo humano como receptor de violencia, los traumatismos corporales y los límites del cuerpo. La violencia física fue el arma principal de los nazis como medio de castigo y tiene como último objetivo la desaparición final del cuerpo. En mi obra, hay una clara referencia a la violencia física, que inevitablemente conduce a la violencia psicológica y al  traumatismo permanente del cuerpo y del alma. El enfoque del tema se realiza mediante una confrontación entre el idealismo y el humanismo alemán. El proyecto está basado en el poema de Paul Celan titulado "Fuga de la Muerte” en combinación con la obra de Caspar David Friedrich, “El caminante sobre el mar de nubes”. La filosofía alemana se basa en el idealismo. Los regímenes totalitarios utilizan a menudo las ideas filosóficas más profundas para servir a sus intereses a riesgo de colocar la dignidad humana en segundo lugar en beneficio de una "gran idea". Protagonista de mi obra artística es el testimonio humano de la verdad a través de la narración de la escritora y poeta Nina Nachmias".



"El medio artístico para la ejecución del proyecto es la Instalación en un túnel oscuro. Los elementos que componen la instalación son: radiografías procesadas con técnica mixta sobre vitrinas iluminadas en el espacio expositivo con acompañamiento de sonido e imagen".

"Nina Nahmias es una de las víctimas de la ocupación alemana de Grecia. A la edad de 16 meses  fue víctima de la barbarie de los ocupantes. La herida dejada que la violencia dejó en su cuerpo permaneció indeleble en su pensamiento y su alma. Nina Nahmias no recuerda mucho de la vida en Atenas en 1940, pero recuerda las consecuencias de la ocupación alemana durante las décadas que siguieron. Recuerda de la pobreza, el miedo y la amargura de la guerra civil que siguió a la ocupación. En un momento de ausencia de sus padres, soldados alemanes entraron en la casa donde cuidaba de ella una amiga de su madre. Era una niña de tan sólo 16 meses, casualmente de ascendencia judía. Los soldados la golpearon en la cabeza y cayó inconsciente sobre el suelo. Los soldados la creyeron muerta y la abandonaron. Algunos médicos lograron salvarla y su familia  intentó ofrecerle toda la seguridad que se podía proporcionar a alguien en un período tan difícil de la historia. La incapacidad que le dejó aquel trauma dejó también psíquica que sigue hasta el día de hoy sin encontrar cura alguna". 



"La memoria individual en casos semejantes se vuelve universal. Ella misma, en la entrevista que me concedió, me dijo que no tiene nada importante que contar sobre su vida. La realidad desmiente esa razón, resultado sin duda de la modestia de un ser humano profundamente reflexivo y profundamente herido. Los acontecimientos históricos que precedieron y siguieron a las dos guerras mundiales, quedan escritos en la memoria de quienes no los vivieron a través de testimonios, fotografías, documentos… Los que los vivieron se marchan con el paso del tiempo. Nina Nahmias es una persona que nació en tiempo de guerra. Siente que durante toda su vida ha estado viviendo el ahora del antes, un antes que sigue dejándose sentir a día de hoy... Es muy importante no olvidar y los recuerdos ayudan a ello. El objetivo de mi proyecto es la reactivación del dolor, pero a por mediación del recuerdo. Con los ojos puestos en el ayer, espero un mañana mejor. La historia tiende a moverse cíclicamente, y los recuerdos tal vez en algún momento nos ayuden a hacer desaparecer sus ciclos más oscuros..."


“¿Bastan una fotografía y una declamación despertar recuerdos y para desempeñar una función pedagógica? Para aquellos que no quieren cerrar los ojos a la verdad ni dar la espalda a la historia son más que suficientes”.



SONIDOS DEL LEVANTE

Grupo "Sonidos de Levante" (Cortesía de David Benforado)

De entre las actividades paralelas destacó la actuación del grupo musical Sonidos del Levante. Sus componentes, Nikos Tzannis-Ginneroup, Chrisostomos Vletsis y Nikos Varelás, interpretaron canciones sefardíes de Constantinopla (Estambul), Tesalónica y Esmirna.

A partir del siglo XV, en las grandes ciudades de los Balcanes, entonces bajo dominio otomano, se estableció una gran comunicad de judíos de lengua española que, con el paso del tiempo, quedó incorporada a la sociedad otomana en la que la identidad quedaba determinada por la religión. Tal vez por eso se explica que al público griego le resulten tan familiares las canciones sefardíes que unen la tradición musical de la antigua Constantinopla, de Tesalónica y de otras grandes ciudades de la región con la lengua de la España de Cervantes.

Sonidos del Levante presentó diferentes ejemplos de música otomana con letra en español, desde los tsifteteli de las tabernas hasta las canciones de prisión pasando por los cantos del comienzo del Shabbat, las canciones de las trabajadoras de las fábricas de tabaco de Tesalónica o los himnos religiosos que se cantaban en la sinagoga en español; incluso rebético interpretado en ladino, ese dialecto del castellano medieval con elementos del catalán, del portugués o del modo de hablar de Andalucía que es la lengua en la que se canta el flamenco. Canciones que hoy, día a día, van desapareciendo con el cambio generacional de esta comunidad que quedó prácticamente aniquilada durante la II Guerra Mundial.


El jueves 12 de noviembre, el público tuvo la oportunidad de conversar con todos los artistas participantes.

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Ευχαριστώ θερμά όλους τους καλλιτέχνες για την ευγενική παραχώρηση φωτογραφιών, κειμένων και βίντεο.
Εμμανουέλ Βιναντέρ