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lunes, 3 de mayo de 2010

LA ALERTA GRIEGA




Pedro Olalla
Atenas, 1 de mayo 2010

Para quien aún lo ponga en duda, conviene insistir en que la mayor arma de destrucción y de sometimiento en nuestros días es la deuda. Si no, que se lo pregunten a América Latina, al África Sub-Sahariana, al Magreb, a los países del sureste asiático, a los del antiguo bloque soviético o a todos los del llamado Tercer Mundo, que, durante las últimas décadas, viven desangrados por un proceso creciente de acumulación de deuda, mientras pagan por ello al Primer Mundo siete veces más de lo que reciben en supuesta ayuda al desarrollo. En términos históricos, la deuda es la continuación natural del colonialismo y perpetúa la misma violencia.
La deuda mata impidiendo el desarrollo y provocando el hambre. En los últimos cuarenta años, el hambre en el mundo se ha duplicado por efecto de la deuda, y los millones de muertes que atribuimos nominalmente al hambre son en realidad asesinatos imputables a los implicados en la explotación sistemática de la deuda.
¿Quiénes son? Bancos, sociedades financieras, compañías transnacionales y Estados del Primer Mundo, así como una sucia casta de gobernantes, funcionarios y directivos de grandes empresas comprados por los primeros en el Tercer Mundo. Tienen sus mansiones en Miami, en Londres o en Marbella, sus cuentas corrientes en paraísos suizos o caribeños y, en ocasiones (como Mobutu en el Zaire o Duvalier en Haiti), descubrimos con asombro que sus fortunas personales abultan tanto como la deuda del propio país al que representan y explotan.
El 19% de la deuda mundial está contraída directamente con dos instituciones nacidas en 1944 en la pequeña localidad de Bretton Woods, en el estado norteamericano de New Hampshire: son el Banco Mundial (International Bank for Reconstruction and Development) y el Fondo Monetario Internacional.
¿Cómo operan? “Convencen” a los gobiernos para que contraten sus préstamos, que, por considerarse de alto riesgo, vienen gravados con un tipo de interés entre cinco y siete veces superior al de los créditos normales; imponen la privatización y la venta a inversores extranjeros de los recursos naturales del país (minas, aguas, cultivos) y de las más rentables empresas públicas (puertos, telecomunicaciones, etc.); exigen exenciones fiscales para las inversiones de las multinacionales; “recomiendan” la compra de armamento y la inversión en fuerzas policiales que garanticen el orden público; aumentan los impuestos indirectos en bienes de consumo (IVA) y exigen austeridad y recortes en las prestaciones sociales. Por poner un ejemplo, a principios de los 80, las medidas restrictivas del FMI obligaron a Brasil a recortar su programa de vacunación contra el sarampión; todos los niños que, por no haber sido vacunados, murieron durante la epidemia de 1984, son víctimas directas del programa de reestructuración económica del FMI, aunque también puede llamárseles “efectos colaterales”. Mediante este “sistema”, los pueblos de los países pobres viven y mueren en la explotación para financiar a las clases dominantes de los ricos.
En estos momentos, tras haber preparado cuidadosamente el escenario, el FMI hace su entrada en Grecia. Las medidas que le exige al pueblo griego van en su línea habitual: contratación de préstamos, subida del IVA, recortes en pensiones, beneficios para los inversores, despidos y austeridad social. No se verá muy afectado el presupuesto militar, que, en el caso de Grecia, es el más alto de Europa, ni los recursos destinados a la compra de armamento, que sitúan al país entre los mejores clientes del mundo.
Tristemente, lo que está pasando en Grecia no es nuevo. Lleva pasando décadas en los países del hemisferio sur, de espaldas a la consciencia y a la conciencia de los adocenados consumidores del norte. Lo nuevo, ahora, es que la pestilente marea de la deuda ha llegado a las playas de Europa, a las hermosas playas de Grecia. Desde hace meses, en este país, la gente se rebela contra ello. Algunas voces, claro está, se preocupan por tranquilizar a los inversores y tratar de ofrecerles un solar sosegado y seguro para sus operaciones financieras; pero las más salen cada semana a la calle, a defender su sueldo, el fruto de su trabajo, su pensión, su derecho a las prestaciones sanitarias, y otras importantes conquistas sociales que la humanidad ha tardado siglos en conseguir. Algunas voces, más allá de la justificada indignación y de la lucha por el propio interés, alertan también a nuestra sociedad sobre la crisis estructural de nuestras democracias y sobre la profunda perversidad de nuestro sistema, que consiente un poder excesivo al sector financiero. Para quienes aún ven a los griegos como europeos díscolos y vagos que no se avienen a las pautas del sistema, sirva lo que pasa cada semana en las calles de Atenas como una profunda admonición sobre quienes son en realidad los enemigos de la justicia, de la democracia y de la solidaridad entre los hombres. Justicia y democracia siguen siendo ideas revolucionarias; y la “crisis” de Grecia no es sólo de Grecia, es, desgraciadamente, del mundo en que vivimos.

Pedro Olalla reside en Atenas desde 1994. Es escritor, helenista y Embajador del Helenismo.



11 comentarios:

Wendy dijo...

Kalispera, Nikos:
Muy bien estructurado el artículo de Pedro Olalla que muy gentilmente tu nos traes a tus líneas. Esa falsa "prosperidad al debe" , que tanto nos ha marginado a casi todos los paises latinoamericanos, hoy ataca la cuna de la Civilización Occidental. Y los sacrificios que se vendrán para Grecia serán cada vez mayores. Todo ello reproduce un clima de estallido social que no veas...
Al parecer, los ríos de leche y miel de la UE no fueron tales, y hoy Gracia vive, en parte , pagando por el pecado de la corrupcion de algunos de sus dirigentes, y en parte , por el perverso funcionamiento de las "leyes del mercado".
Shalom lejá.
Wendy

Anónimo dijo...

Veo dos partes bien diferenciadas en el artículo. La primera sobre la deuda del 3er mundo y las recetas del FMI. Y la segunda en la que el actor es más bien la UE, aunque sea con las mismas recetas. Pero es que corre peligro toda la zona €. Yo también creo que la crisis no es solo de Grecia sino mundial y debida en esencia a dos cosas:
1. La codicia de los hombres y del sistema financiero que campa a sus anchas por todo el mundo sin control, y
2. La superpoblación.
saludos a todos
Laureano, Benito, Folegandros o como querais.

Kalos dijo...

Creo más que justificada la indignación del amigo Pedro Olalla ante la dura situación y el castigo que los griegos van a tener que pagar por los abusos y las estafas del Sistema.
Hace ahora casi un año,estuve en Atenas y el EUROKAOS ya habia comenzado.
Estas situaciones están controladas desde mucho antes de que "den" la cara.Son sistematicamente montadas por el Sistema y no suelen fallar.Los medios de comunicación e incluso las huelgas están supervisadas,en la distancia.Confío en que no pague nadie con su vida durante las mismas.
Ignoro las responsabilidades del anterior Gobierno Griego,pero está claro que muerden donde más duele y que no se van a quedar ahí.
Ciertamente, hoy no es día de hablar de todas las cosas hermosas que nos gustan tanto de la querida Grecia y eso es doloroso, tambien para mi.Pero la realidad se impone,un abrazo.Antonio.

VERÓNICA MARSÁ dijo...

Cuando las barbas de tu vecino veas pelar.....

Si la sociedad de a pie, como siempre, va a pagar las subidas y las bajadas de cualquier cosa, a causa de un mal gobierno poco claro y nada previsor ¿qué va a pasar en nuestro país?
Me duele el corazón cuando leo o veo los medios de comunicación y, más todavía, cuando hablo por teléfono con mis amigos griegos. Duele lo que está pasando y mucho, pero no puedo dejar de pensar que lleva años cociéndose el pastel.

Besos, Nikos.

Eurodani dijo...

Kalispera, Nikos:

Es un artículo muy claro y revelador que, en pocas palabras, define lo que está ocurriendo en el mundo. La globalización, las multinacionales y la imposición del Banco Mundial y del FMI establecen unas reglas a las que nadie puede escapar.

Son los encargados de poner o quitar presidentes en países con recursos naturales y de controlar a los corruptos políticos occidentales que invierten en defensa para actuar contra sus propios pueblos e intereses. Al mando, el imperialismo norteamericano.

Llegará un día en que las adormiladas poblaciones del primer mundo se levanten contra sus gobiernos. Será el inicio de un cambio socio-económico.

Y creo que no tardaremos mucho en verlo.

Un abrazo

Stelios dijo...

Καλησπέρα, Εμμανουέλ!
¡Buenas tardes a todos!

Estoy de acuerdo con Pedro, la crisis no es solo de Grecia... y no es solamente financiera.
El sistema mundial se basa en la deuda (bancos - préstamos) y no hay manera de evitarla.

Los griegos ahora tenemos una gran oportunidad para cambiar muchas cosas y hay que aprovechársela.
No me refiero a los políticos, me refiero a la gente, y claro que no va a ser fácil.

Un abrazo fuerte,
Stelios

Carmen dijo...

Καλησπέρα Νίκο, αυτές μέρες έχω πολύ δουλεία και μόλις διάβασα τὠρα
αυτό το άρθρο, αλλά μου φαίνεται πολύ ενδιαφέρον.poco más puedo añadir a lo que ya se ha comentado más arriba, salvo que, sin saber nada de economía, me parece que lo de Grecia es el principio, o posiblemente la continuación, de una crisis general provocada por unos cuantos especuladores o como queramos llamarles, que a este paso van a acabar con el llamado "estado de bienestar" ¿o es que nadie se da cuenta de que las conquistas laborales y sociales tan duramente conseguidas van cayendo una tras otra en los "países del 1º mundo" desde hace ya algún tiempo? Cada vez hay más paro, el despeido es más barato y fácil, los sueldos más bajos, se trabajan más horas, se amplía la edad de jubilación, las prestaciones sanitarias van a peor...En fin, que parece que para que unos se enriquezcan volvemos atrás a pasos agigantados.
Saludos y enhorabuena de nuevo por el blog.

Miguel Angel dijo...

Magnífico articulo. Si, son los grandes bancos y financieras las que controlan el mundo. Me da mucha pena Grecia y miedo me da lo que pueda pasar aquí en España. Yo también creo que todo esto va a estallar algún día y vamos a ser testigos de profundos cambios. Al igual que Dani pienso que las aletargadas poblaciones del primer mundo tarde o temprano despertarán y puede que ahí sea el inicio de un verdadero cambio económico y social.
Personalmente me pregunto como es posible que con la que está cayendo, los sindicatos estén callados como difuntos.

planseldon dijo...

Está muy bien el artículo. Recuerdo que la especulación bursátil a pequeña escala por parte de pequeños ahorradores fue una verdadera locura en Grecia en la década de los 90. Todo el mundo "jugaba" en la bolsa, y muchos vieron sus ahorros multiplicados de forma escandalosa. Algo parecido a lo que nos ha pasado aquí con la especulación de ladrillo. Conocí maestros que compraron hasta tres casas a base de hipotecas "y las iban pagando con los alquileres".

Me pregunto si tendrá algo que ver con todo esto.

Νίκος-Εμμανουήλ dijo...

La deuda crea los problemas y se erige como la única solución a los mismos. Grecia está siendo su conejillo de Indias en el Primer Mundo. No será el último.

Pienso que la solución pasa por eliminar "la perversidad de nuestro sistema" y cambiar la escala de valores por la que se rige la sociedad.

ηκούκλαδεθέλει dijo...

Hola Nikos
Es muy bueno el artículo, y muy valiente y tiene tanta razón. Yo estoy empezando a creer que hay toda una conspiración para cargarse al Euro...
Habría que cambiar todo el sistema económico que es tan injusto y está completamente deshumanizado. Yo no soy economista, pero me doy cuenta de que las cuentas no salen...

Un abrazo